Con el mayor crecimiento en votos respecto a las PASO, el espacio de la Casa de la Cultura se ubicó segundo en las elecciones generales y logró una banca en el Concejo Municipal. Juan Carlos Singereisky y Jorge Kohen analizaron los resultados, reivindicaron el valor de la construcción colectiva y proyectaron una estrategia de unidad para disputar la Intendencia en 2027.
El resultado de las elecciones generales en Pueblo Esther reconfiguró el escenario político local y marcó un punto de inflexión en la trayectoria del espacio de La Casa de la Cutlura. Con un crecimiento sostenido desde las PASO, el médico y militante Juan Carlos Singereisky no sólo logró ubicarse como el segundo candidato más votado, sino que además conquistó una banca en el Concejo Municipal, fortaleciendo un bloque que compartirá con la actual concejala Carina Cappelletti. El resultado, celebrado con emoción en la noche del domingo, es también el fruto de años de militancia, trabajo barrial y compromiso social.
“Estoy contento, muy emocionado. Lo que vivimos anoche fue algo hermoso. Otra vez estábamos todos juntos, como en cada momento importante: la gente de los barrios, los pescadores, los deportistas, los jóvenes, los trabajadores. Una ciudad entera representada en la diversidad, eso que decimos siempre: una ciudad para todos”, expresó Singereisky el lunes por la mañana en Radio Enlace.
A su lado, Jorge Kohen, referente del espacio de la Casa de la Cultura “Néstor Kirchner”, no dudó en calificar la jornada como “una gran elección que refleja coherencia y compromiso con el pueblo”. Según Kohen, el resultado es consecuencia directa del trabajo sostenido desde la pandemia y mucho antes, en los territorios, en la calle, en la construcción de vínculos reales con la comunidad. “Nunca renunciamos a nuestros principios. Caminamos con la gente. No fuimos una lista improvisada para estas elecciones. Somos una experiencia política y social que lleva años construyéndose con otros”, remarcó.
Desde ese enfoque, Singereisky también destacó que no se trató de una campaña tradicional, basada en slogans, marketing o confrontación, sino en la cercanía. “Vos le dabas un volante a alguien y se quedaba a charlar. A lo mejor no te votaba, pero te respetaba. Porque sabía que estábamos ahí, porque nos vio antes, porque confía. Eso es más importante que cualquier cartel publicitario”.
Un Concejo fragmentado y un bloque con identidad
Con el ingreso de Juan Carlos Singereisky al Concejo, el cuerpo legislativo local queda conformado sin mayorías automáticas, lo que anticipa una etapa de acuerdos, consensos y nuevas dinámicas. Para el referente de Activemos, ese panorama, lejos de representar un obstáculo, es una oportunidad. “Lo que sí tengo claro es quiénes van a trabajar. Nosotros vamos a estar ahí, proponiendo, discutiendo, buscando consensos cuando haya que buscarlos. Pero siempre con claridad, con participación vecinal y con un proyecto detrás. No nos vamos a sumar a nada que no podamos explicar de frente a la gente”.
En ese sentido, Singereisky remarcó la diferencia entre alianzas tácticas para destrabar proyectos y las construcciones estratégicas. “No nos interesa hacer acuerdos a espaldas del pueblo. Todo lo que hagamos será con fundamentos, con argumentos, con participación. No hay otra forma”.
Kohen agregó: “Ahora nadie puede imponer nada. Se terminó la época del control total del Ejecutivo sobre el Concejo. Va a haber que sentarse, discutir, y sobre todo argumentar. Y ahí es donde creemos que tenemos una gran ventaja: tenemos claridad, tenemos ideas y tenemos un proyecto de ciudad”.
La necesidad de un nuevo modelo de ciudad
Para los referentes del espacio, Pueblo Esther necesita con urgencia repensar su planificación urbana, su modelo de desarrollo y la relación entre el Estado municipal y los sectores más vulnerables. “Queremos una ciudad habitable, conectada, inclusiva. Una ciudad donde vivir no sea un privilegio sino un derecho. Y para eso necesitamos una planificación estratégica, que no existe”, advirtió Singereisky.
Entre los ejes de su agenda destacan: la reorganización del sistema de salud, con una política pública clara para el SAMCo; la implementación de presupuestos participativos; el fortalecimiento de las vecinales; el acceso al hábitat y el saneamiento urbano; y una mayor articulación entre lo educativo, lo cultural y lo social. “La salud no es solo que funcione el hospital. Salud es también que un chico pueda andar en bici en la calle sin peligro, que una familia pueda acceder al agua potable, que un jubilado no se quede sin medicamentos. Esa concepción amplia de la salud va a ser nuestro norte en el Concejo”, explicó.
El desafío de disputar el Ejecutivo en 2027
Tanto Singereisky como Kohen fueron claros: el objetivo a mediano plazo es construir una propuesta amplia y progresista para disputar la Intendencia dentro de dos años. “Lo que conseguimos hoy es un paso importantísimo. Pero no alcanza. Si en 2027 no logramos presentar una alternativa para el Ejecutivo, corremos el riesgo de que la derecha avance en la ciudad. Por eso este resultado es clave: frena ese avance y nos da tiempo para organizar una propuesta más amplia”, reflexionó Singeresky.
Kohen coincidió: “Tenemos una oportunidad histórica. Pero no hay que apurarse ni poner nombres antes que ideas. Lo importante es construir un proyecto de ciudad, no una candidatura. Y eso implica abrir el espacio a otras fuerzas del campo nacional y popular, a Ciudad Futura, al panperonismo, a las organizaciones sociales y territoriales que piensan un Pueblo Esther distinto”.
Ambos destacaron el ejemplo de Rosario, donde el triunfo de Juan Monteverde muestra que la unidad amplia y programática es posible. “No es imposible. Pero la unidad no se decreta. Se construye. Con debate, con generosidad, con convicción. Y eso es lo que vamos a intentar hacer desde el lugar que nos toca”.
Un llamado a recuperar la participación
La baja participación ciudadana fue otro de los aspectos que marcaron la elección. Con menos votantes incluso que en las PASO, el resultado revela un creciente descreimiento en la política institucional. Para Singereisky, ese dato es alarmante. “La gente está mal. Económicamente, emocionalmente. No cree en nada, no se proyecta, no tiene esperanza. Y eso es parte de un proyecto político que busca justamente eso: que nadie participe, que nadie moleste. Porque así hacen lo que quieren”.
En ese contexto, desde Activemos proponen recuperar el tejido comunitario como forma de hacer política. “Nosotros no prometemos nada mágico. Lo que proponemos es volver a encontrarnos. Organizarse, participar, proponer. No queremos que nos voten y se olviden. Queremos que estén. Que vengan al Concejo, que armen vecinales, que discutan con nosotros. Porque eso también es política”.
Contra la motosierra, más comunidad
Tanto Singereisky como Kohen alertaron sobre el avance de proyectos neoliberales, tanto a nivel nacional como provincial, que pretenden desfinanciar el Estado y destruir derechos. “No podemos permitir que la motosierra entre a Pueblo Esther. Ya está en Santa Fe, con recortes, represión, y una idea de gobierno que ataca a los que menos tienen”, advirtieron.
En ese marco, insistieron en que la única forma de resistir es organizándose. “Tenemos que frenar a Milei, a Pullaro, a todos los que vienen por nuestros derechos. Y para eso necesitamos fortalecer los espacios comunitarios, las radios, los clubes, las escuelas, los centros culturales. Porque ahí está la verdadera democracia: en la palabra, en el encuentro, en la lucha por vivir mejor”, concluyó Kohen.
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