Problemas de visión en aumento por el uso excesivo de dispositivos digitales

La médica oftalmóloga Vanesa Barreñada fue entrevistada en la columna de salud del Dr. Juan Carlos Singereisky y detalló las consecuencias visuales que genera el uso intensivo de pantallas en niños, niñas y adultos.

En una nueva edición de la columna semanal de salud del Dr. Juan Carlos Singereisky, se abordó un tema de creciente preocupación: el impacto que tiene el uso prolongado de pantallas en la salud visual, especialmente en niños y adolescentes. Para hablar sobre esta problemática, participó la médica oftalmóloga Vanesa Barreñada, quien compartió su experiencia en consultorio y brindó recomendaciones clave para detectar y prevenir daños.

“Después de la pandemia se multiplicaron los casos de niños con problemas visuales. La sobreexposición a pantallas hizo que aparecieran dificultades que antes no veíamos a tan temprana edad. Hoy tenemos chicos de seis años que ya usan anteojos con graduaciones mínimas, pero necesarias para poder ver bien”, explicó Barreñada.

Según la especialista, muchos de estos cuadros se originan por lo que se denomina “falta de acomodación”, una dificultad del ojo para enfocar correctamente debido al uso intensivo de dispositivos como celulares, tablets o computadoras. “Antes, graduaciones como 0.25 de miopía o astigmatismo no se recetaban, pero hoy son necesarias porque esos chicos no llegan a ver correctamente sin ayuda. Y si no se corrige, ese vicio visual termina por instalarse y transformarse en un problema permanente”, advirtió.

Durante la entrevista, Vanesa Barreñada también explicó los síntomas a los que padres y docentes deben estar atentos: molestias con la luz solar, parpadeo excesivo, acercarse demasiado al papel al leer o escribir, o realizar letras muy grandes. Y aunque el dolor de cabeza es un síntoma frecuente, aclaró que muchos niños con problemas visuales no lo presentan.

Respecto a los controles, la médica remarcó la importancia de realizar chequeos de rutina desde edades tempranas. “Idealmente, a los cuatro años ya deberían tener una primera consulta, sobre todo si hay antecedentes familiares de miopía, hipermetropía o astigmatismo. También es clave no saltearse los controles escolares, que a veces se hacen pero no se completan con profesionales especializados”, subrayó.

Durante la charla también se habló sobre la utilidad del filtro azul en los lentes, que protege a los ojos de la luz que emiten las pantallas. Barreñada lo recomendó ampliamente: “Yo lo indico en el 100% de los casos. Evita la inflamación de la córnea, el ojo seco y muchos de los síntomas molestos que genera estar tanto tiempo frente a una pantalla”.

Finalmente, la oftalmóloga destacó la necesidad de instalar hábitos de cuidado visual tanto en el hogar como en la escuela. “Es fundamental recuperar la idea de límites en el uso de pantallas. No solo por una cuestión de disciplina, sino porque está en juego la salud visual de nuestros hijos”, concluyó.

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