En su columna internacional, Adriana “La Tana” Rossi analizó el triunfo electoral del socialista moderado Mamdani en Nueva York, la política antimigratoria en Estados Unidos y la reconfiguración del poder norteamericano en América Latina.
En su habitual columna de política internacional, Adriana “La Tana” Rossi abordó la reciente elección en Nueva York de Zohran Mamdani, un dirigente socialdemócrata perteneciente al ala izquierda del Partido Demócrata, que se impuso con un discurso progresista y de defensa de los inmigrantes.
“Zohran Mamdani es socialista, pero muy lejos de ser comunista. Tiene una mirada especial hacia la población más pobre de Nueva York, una ciudad que suele asociarse al poder económico, pero donde muchos sectores viven en condiciones muy difíciles”, explicó Rossi.
La analista recordó que el dirigente, hijo de una mujer india y nacido en Uganda, “representa a una nueva generación de políticos jóvenes, sensibles a las desigualdades sociales y al drama de los inmigrantes”. Su campaña se centró en la defensa de las comunidades migrantes, la gratuidad del transporte público y la regulación de los alquileres, medidas que despertaron resistencia entre los sectores conservadores.
“Uno de los puntos más duros que enfrenta la población inmigrante es la persecución institucional: hay verdaderas cacerías humanas, familias separadas y personas encerradas en centros donde no pueden ni dormir ni comer adecuadamente”, señaló Rossi, al describir la política de deportaciones implementada durante la gestión de Donald Trump.
En ese contexto, analizó que la elección de Mamdani “abre una esperanza, pero también un desafío enorme, porque le van a hacer la vida imposible”. Según explicó, el nuevo dirigente “no puede aspirar a la presidencia por haber nacido fuera de Estados Unidos, pero su figura marca un cambio de época dentro del Partido Demócrata”.
Trump, América Latina y la militarización del Caribe
Rossi también se refirió a la reaparición del discurso belicista de Donald Trump, quien lanzó una nueva versión de la “guerra contra el narcotráfico” de los años 80. “Está patrullando con barcos de guerra toda la zona del Caribe y el Pacífico, bombardeando embarcaciones bajo la sospecha de que transportan drogas, sin ningún tipo de verificación”, explicó.
Para la columnista, se trata de una “flagrante violación del derecho internacional” que ya dejó más de setenta muertos y genera alarma entre los pescadores de Colombia y Venezuela. “Trump se ampara en la excusa de la seguridad nacional para desplegar tropas y justificar la injerencia militar en América Latina”, advirtió.
La analista señaló además que esta política se combina con presiones diplomáticas sobre gobiernos afines a Washington. “Hay una intromisión inédita de Estados Unidos en Argentina. Nunca se había visto un embajador norteamericano recorriendo provincias y reuniéndose con gobernadores”, cuestionó.
Europa en crisis y el tablero energético mundial
La columna también abordó la situación de Europa tras el conflicto entre Rusia y Ucrania. Rossi explicó que, con el corte del suministro de gas ruso, India se convirtió en un intermediario clave: “Rusia le vende gas a India, y luego India se lo revende a Europa cinco veces más caro. Es un esquema de triangulación que demuestra cómo la guerra reconfiguró todo el mapa energético global”.
En ese sentido, vinculó esta crisis con el interés de Estados Unidos por intervenir nuevamente en Venezuela. “El intento de desestabilización no es casual. Venezuela está recomponiendo su economía, y eso molesta a Washington. Por eso apoyan a sectores opositores como Corina Machado, que pide una intervención directa”, afirmó.
Rossi recordó su experiencia en Caracas y destacó que, pese a los errores internos, “el chavismo dejó una huella profunda en la sociedad venezolana”. “Hubo una época en que un taxista podía decir con orgullo que había comprado su auto y enviado a su hijo a estudiar gracias a las políticas de Chávez”, contó.
Conclusión
Para Adriana “La Tana” Rossi, el panorama internacional “muestra una disputa abierta entre los viejos poderes económicos y los nuevos movimientos sociales que reclaman justicia, igualdad y soberanía”.
“La historia —dijo— está volviendo a moverse, y América Latina vuelve a estar en el centro del tablero.”