“El 3 de enero murió el derecho internacional”

La intervención de Estados Unidos en Venezuela abrió un nuevo escenario de tensión global y generó fuertes debates a nivel internacional. En su columna en Enlace de Noticias, Adriana “La Tana” Rossi expresó una mirada crítica y profundamente preocupada por los hechos ocurridos el 3 de enero, fecha que, a su entender, marca un quiebre histórico. “Ese día deberíamos haber rezado el réquiem por el derecho internacional”, sostuvo, al considerar que se produjo una violación abierta de los principios de soberanía y no injerencia.

Rossi calificó como “absolutamente inaceptable” la captura de un presidente por una fuerza extranjera y reconoció que, en un primer momento, la información disponible generó confusión. “No podía escribir nada porque no sabía realmente qué había pasado, quién había traicionado y quién no”, explicó, aunque señaló que con el correr de los días quedó en evidencia la existencia de acuerdos internos que facilitaron la intervención.

En ese marco, analizó el rol de Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia en su carácter de vicepresidenta, y sostuvo que sin el aval de las Fuerzas Armadas venezolanas ese escenario no hubiera sido posible. “Si no había apoyo militar, nada de esto podía pasar. Las Fuerzas Armadas no intervinieron, no bloquearon los aviones, no hicieron nada”, remarcó, y agregó que la seguridad presidencial estaba en manos de efectivos cubanos, muchos de los cuales murieron durante el operativo.

La analista puso el foco en las consecuencias más profundas del episodio, más allá del caso venezolano. “Lo que se rompió es el orden internacional basado en reglas que nació después de la Segunda Guerra Mundial”, afirmó, y recordó que principios como el respeto a la soberanía y la resolución pacífica de los conflictos fueron impulsados originalmente por los propios Estados Unidos. “Hoy esas reglas ya no existen. Lo que rige es la fuerza: el que tiene más poder hace lo que quiere”, sentenció.

Rossi vinculó este hecho con otros conflictos actuales, como la guerra en Gaza y el conflicto en Ucrania, y aseguró que se está viviendo un proceso de reordenamiento global. En ese contexto, señaló que Estados Unidos busca reforzar su control sobre América Latina, mientras abandona a Europa, que “queda huérfana” frente a la guerra en Ucrania y a sus propias crisis internas. “Trump dejó en claro que su prioridad es este hemisferio”, explicó.

También se refirió al rol de China y Rusia, advirtiendo que ambos países observan con preocupación los movimientos de Washington. “China está enfurecida y tiene herramientas económicas muy fuertes. Rusia, en cambio, mantiene un silencio llamativo”, indicó, y planteó la hipótesis de un posible acuerdo implícito en el que Estados Unidos consolide su influencia en América Latina mientras Rusia avanza en Ucrania.

Finalmente, Rossi alertó sobre el peligro de este nuevo escenario internacional. “Estamos viviendo tiempos extremadamente peligrosos. Nunca vi algo así en mi vida”, afirmó, y comparó la doctrina de seguridad nacional invocada por Estados Unidos con conceptos históricos que precedieron a grandes conflictos bélicos. “Se rompieron todos los límites. Ojalá no tengamos que pagar un costo aún mayor”, concluyó.

La intervención de Estados Unidos en Venezuela abrió un nuevo escenario de tensión global y generó fuertes debates a nivel internacional. En su columna en Enlace de Noticias, Adriana “La Tana” Rossi expresó una mirada crítica y profundamente preocupada por los hechos ocurridos el 3 de enero, fecha que, a su entender, marca un quiebre histórico. “Ese día deberíamos haber rezado el réquiem por el derecho internacional”, sostuvo, al considerar que se produjo una violación abierta de los principios de soberanía y no injerencia.

Rossi calificó como “absolutamente inaceptable” la captura de un presidente por una fuerza extranjera y reconoció que, en un primer momento, la información disponible generó confusión. “No podía escribir nada porque no sabía realmente qué había pasado, quién había traicionado y quién no”, explicó, aunque señaló que con el correr de los días quedó en evidencia la existencia de acuerdos internos que facilitaron la intervención.

En ese marco, analizó el rol de Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia en su carácter de vicepresidenta, y sostuvo que sin el aval de las Fuerzas Armadas venezolanas ese escenario no hubiera sido posible. “Si no había apoyo militar, nada de esto podía pasar. Las Fuerzas Armadas no intervinieron, no bloquearon los aviones, no hicieron nada”, remarcó, y agregó que la seguridad presidencial estaba en manos de efectivos cubanos, muchos de los cuales murieron durante el operativo.

La analista puso el foco en las consecuencias más profundas del episodio, más allá del caso venezolano. “Lo que se rompió es el orden internacional basado en reglas que nació después de la Segunda Guerra Mundial”, afirmó, y recordó que principios como el respeto a la soberanía y la resolución pacífica de los conflictos fueron impulsados originalmente por los propios Estados Unidos. “Hoy esas reglas ya no existen. Lo que rige es la fuerza: el que tiene más poder hace lo que quiere”, sentenció.

Rossi vinculó este hecho con otros conflictos actuales, como la guerra en Gaza y el conflicto en Ucrania, y aseguró que se está viviendo un proceso de reordenamiento global. En ese contexto, señaló que Estados Unidos busca reforzar su control sobre América Latina, mientras abandona a Europa, que “queda huérfana” frente a la guerra en Ucrania y a sus propias crisis internas. “Trump dejó en claro que su prioridad es este hemisferio”, explicó.

También se refirió al rol de China y Rusia, advirtiendo que ambos países observan con preocupación los movimientos de Washington. “China está enfurecida y tiene herramientas económicas muy fuertes. Rusia, en cambio, mantiene un silencio llamativo”, indicó, y planteó la hipótesis de un posible acuerdo implícito en el que Estados Unidos consolide su influencia en América Latina mientras Rusia avanza en Ucrania.

Finalmente, Rossi alertó sobre el peligro de este nuevo escenario internacional. “Estamos viviendo tiempos extremadamente peligrosos. Nunca vi algo así en mi vida”, afirmó, y comparó la doctrina de seguridad nacional invocada por Estados Unidos con conceptos históricos que precedieron a grandes conflictos bélicos. “Se rompieron todos los límites. Ojalá no tengamos que pagar un costo aún mayor”, concluyó.