“Estados Unidos ya no es la potencia hegemónica y está dispuesto a todo para recuperar su lugar”

En su columna de política internacional en el programa Enlace de Noticias, Adriana “La Tana” Rossi analizó el avance de Estados Unidos sobre Venezuela, las amenazas sobre Groenlandia, la tensión con la Unión Europea y la crisis interna que atraviesa el país norteamericano. Un escenario global marcado por la pérdida de hegemonía, la disputa por recursos estratégicos y un orden internacional cada vez más inestable.

El escenario internacional atraviesa uno de sus momentos más complejos y volátiles de las últimas décadas. Así lo planteó Adriana “La Tana” Rossi en su columna de política internacional en Enlace de Noticias, donde realizó un extenso análisis sobre las acciones recientes de Estados Unidos bajo el liderazgo de Donald Trump, el conflicto en Venezuela, las tensiones con Europa y los profundos problemas internos que enfrenta la principal potencia occidental.

Según Rossi, uno de los ejes centrales para comprender el momento actual es asumir que Estados Unidos ya no ocupa el lugar de hegemonía indiscutida que tuvo durante gran parte del siglo XX. “Desde la crisis financiera de 2008-2009, Estados Unidos perdió efectivamente su posición dominante. A partir de ahí comienza un proceso de decadencia relativa que intenta revertir”, explicó.

En ese contexto, señaló que las decisiones de Trump no responden a impulsos aislados, sino a una estrategia clara: recuperar poder económico, político y militar en un mundo donde otros actores, como China y Rusia, ganaron peso. “Estados Unidos necesita recursos para crecer hacia adentro y luego proyectarse hacia afuera. Y esos recursos están en territorios que hoy disputa”, afirmó.

América como zona de influencia exclusiva

Rossi sostuvo que Trump retoma y profundiza la vieja Doctrina Monroe, bajo la consigna de “América para los americanos”. “Es una doctrina recargada. Trump entiende que todo el continente debe estar bajo la influencia directa de Estados Unidos, ya sea a través de gobiernos alineados o mediante intervenciones más directas”, analizó.

En ese marco, ubicó el caso venezolano como un punto de inflexión. “Lo que pasó en Venezuela es extremadamente grave. No se puede hablar de una operación limpia o quirúrgica. Hubo muertos de ambos lados, incluidos soldados estadounidenses y fuerzas cubanas que protegían a Maduro”, señaló.

Rossi remarcó que todavía no está claro cómo se llegó a una situación en la que Nicolás Maduro pudo ser capturado sin una reacción del ejército venezolano. “No se entiende quién entregó a quién. Si hubo traiciones internas, acuerdos secretos o incluso algún tipo de negociación previa. Hay demasiadas versiones circulando y muy poca información confiable”, advirtió.

También puso el foco en las contradicciones del propio Trump, quien desestimó a referentes opositores como Corina Machado mientras avala una transición encabezada por Delcy Rodríguez. “Se mantiene una versión ‘flexibilizada’ del chavismo. No se lo elimina del todo porque eso podría generar una radicalización peligrosa”, explicó.

Recursos, petróleo y control político

Para Rossi, la clave del interés estadounidense en Venezuela sigue siendo el petróleo. “Estados Unidos necesita ese recurso, y lo obtiene a través de empresas extranjeras que operan en el país. Venezuela vende, Estados Unidos se beneficia y la gran incógnita es qué se hace con ese dinero”, señaló.

Además, advirtió que una invasión directa siempre fue una opción riesgosa. “Venezuela tiene una población armada y una historia de resistencia. Estados Unidos es poderoso, pero no es invencible. Perdió en Vietnam, se retiró de Irak y Afganistán dejando desastres humanitarios enormes”, recordó.

Groenlandia y la disputa por el Ártico

Otro de los focos del análisis fue el avance de Trump sobre Groenlandia, territorio autónomo perteneciente a Dinamarca. “Groenlandia tiene minerales estratégicos y se convirtió en una zona clave para el tránsito marítimo internacional. Estados Unidos quiere controlarla”, explicó Rossi.

Según relató, Trump llegó a plantear abiertamente la compra de la isla y, ante la negativa de Dinamarca y de los propios groenlandeses, amenazó con ocuparla y aplicar sanciones comerciales. “Es una extorsión directa: o me vendés el territorio o te castigo con aranceles”, afirmó.

Este conflicto tensó aún más la relación con la Unión Europea. “Dinamarca es parte de la UE y de la OTAN. Acá hay un problema de fondo: Estados Unidos amenaza a sus propios aliados”, sostuvo Rossi.

Una Unión Europea debilitada

La analista fue especialmente crítica con la reacción europea. “La Unión Europea no tiene reflejos políticos. Un académico dijo que una medusa tiene más reacciones que la UE, y es bastante gráfico”, ironizó.

Rossi explicó que algunos países europeos comenzaron a reforzar su aparato militar ante el temor de quedar atrapados entre Estados Unidos y Rusia, mientras otros se resisten a aumentar el gasto en defensa. “Alemania modifica su Constitución para volver al servicio militar obligatorio, España dice que no va a invertir más del 2% del PBI en defensa. Hay una fragmentación evidente”, señaló.

En ese marco, advirtió que una eventual salida de Estados Unidos de la OTAN implicaría un quiebre histórico. “La OTAN se despedaza sin Estados Unidos. Y no todos los países europeos están de acuerdo con su lógica militarista”, agregó.

El acuerdo Unión Europea–Mercosur y las tensiones internas

Rossi también analizó el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, al que definió como problemático. “Los agricultores europeos están en pie de guerra. En Francia e Italia hay protestas porque temen una caída de precios y la desaparición de productores locales”, explicó.

Además, señaló que el acuerdo dejó al descubierto fisuras dentro del propio Mercosur, con diferencias políticas entre Brasil, Argentina y Paraguay. “Son grietas pequeñas por ahora, pero existen”, advirtió.

Una crisis profunda dentro de Estados Unidos

Finalmente, Rossi dedicó un tramo importante de su análisis a la situación interna de Estados Unidos. “Trump enfrenta problemas judiciales serios. Intentó garantizar inmunidad total para los presidentes y la Justicia se lo negó. Eso lo enfureció”, relató.

A eso se suma un clima social cada vez más tenso, con episodios de violencia vinculados a la política migratoria. “La policía de inmigración tiene carta blanca. Hay disparos, muertos, protestas masivas en ciudades demócratas como Minneapolis. Trump amenaza con enviar al Ejército a los estados”, describió.

Según Rossi, esta situación está generando fracturas incluso dentro del Partido Republicano. “Muchos republicanos empiezan a cruzarse al campo demócrata. El país está profundamente dividido”, afirmó.

Un mundo más peligroso

Para cerrar, Rossi fue contundente: “Estamos en un mundo mucho más peligroso que antes. El orden internacional basado en reglas está roto y lo que prima es la fuerza”.

Sin embargo, se mostró cauta ante quienes anuncian el ocaso definitivo de Estados Unidos. “No es la primera vez que el país atraviesa una crisis profunda. En los años 60 y 70 hubo revueltas masivas por Vietnam y sobrevivió. La pregunta no es si Estados Unidos cae, sino qué costo va a pagar el mundo en este proceso”, concluyó.