Roque Jaimes, secretario general de Amsafe Rosario, aseguró que la medida convocada por Ctera tuvo fuerte impacto en la provincia. Cuestionó al gobierno de Maximiliano Pullaro por cerrar la paritaria por decreto y advirtió sobre una posible reforma educativa nacional que, según el gremio, pone en riesgo la escuela pública.
El paro nacional docente convocado por Ctera se sintió con fuerza en la provincia de Santa Fe. Así lo afirmó Roque Jaimes, secretario general de Amsafe Rosario, quien calificó la jornada como “exitosa” y sostuvo que el nivel de acatamiento fue alto tanto en el departamento Rosario como en el resto del territorio provincial.
La medida de fuerza se enmarcó en un reclamo nacional por la falta de convocatoria a la paritaria docente, la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y el recorte de partidas destinadas a infraestructura, formación y materiales didácticos. Más de 15 provincias adhirieron al paro, lo que postergó el inicio del ciclo lectivo 2026 en varios distritos.
“La educación en todo el país viene siendo afectada por el desfinanciamiento. Hoy se sostiene casi exclusivamente por la labor de las y los docentes”, señaló Jaimes. En ese sentido, explicó que el incentivo nacional representaba aproximadamente un 10% del salario docente y que su eliminación impactó de manera directa en los ingresos.
Acatamiento y respaldo social
Según el dirigente sindical, incluso en aquellas escuelas que permanecieron abiertas, la asistencia fue baja. “En los casos donde algunas compañeras no pudieron adherir por la situación económica y el temor a los descuentos, el respaldo de la comunidad fue notable. Muy pocas familias llevaron a sus hijos”, aseguró.
Jaimes destacó que muchas docentes que no pararon por la amenaza de perder el presentismo o sufrir descuentos se manifestaron una vez finalizada su jornada laboral. “Se están buscando distintas formas de hacer visible el malestar”, explicó.
La jornada también contó con la adhesión del gremio universitario COAD, que realizó un paro nacional en simultáneo. Para Amsafe, esta confluencia refleja una crisis estructural de la educación pública en todo el país.
Cruce con el gobierno provincial
El paro se desarrolló en un contexto de fuerte tensión con la gestión de Maximiliano Pullaro. Jaimes cuestionó las declaraciones oficiales que minimizaron el impacto de la medida y afirmó que los correos electrónicos enviados a docentes y familias para incentivar la asistencia evidencian “debilidad” por parte del Ejecutivo.
“El primer día de clases el ministro tiene que salir a decir ‘manden los chicos a la escuela’. Eso demuestra que sabían que había enojo y malestar”, sostuvo.
Además, criticó la decisión del gobierno provincial de cerrar la paritaria por decreto tras el rechazo sindical a la propuesta salarial. “Convocan a discutir, hacen una oferta que es rechazada y después la imponen por decreto. Eso genera más bronca”, afirmó.
Jaimes también cuestionó los montos difundidos oficialmente como parte del aumento salarial. Según explicó, las cifras más altas solo alcanzan a un porcentaje reducido del sistema educativo y no reflejan la realidad de la mayoría de las maestras y profesores.
Plan de lucha y Carpa Blanca
En cuanto a la continuidad del conflicto, el secretario general de Amsafe Rosario indicó que las medidas se definen en asambleas y que existen distintas propuestas en debate, incluidas acciones más prolongadas. Sin embargo, señaló que el gremio también busca recomponer el vínculo con la sociedad.
“Queremos recuperar ese lazo con la comunidad. Las medidas de fuerza tienen que llamar la atención sobre la escuela pública, pero también debemos evitar que la sociedad se aleje del reclamo”, explicó.
Entre las próximas acciones figura la instalación de una Carpa Blanca itinerante que recorrerá distintos puntos de la provincia y que llegará a Rosario. La iniciativa apunta a visibilizar el conflicto y sostener el debate público sobre el financiamiento educativo.
Alerta por una posible reforma educativa nacional
El dirigente también se refirió a los anuncios del presidente Javier Milei sobre una eventual reforma educativa. Desde Amsafe señalaron que ya analizaron borradores que circularon como “globos de ensayo” y manifestaron su preocupación.
“Defendemos la actual ley nacional de educación. Con todos sus problemas, la escuela pública argentina es de las mejores de América Latina”, afirmó Jaimes. Según explicó, el problema no radica en la normativa vigente sino en la falta de financiamiento y en el incumplimiento de las políticas públicas.
Para el gremio, cualquier reforma que avance en un esquema de “libertad educativa” podría significar un retroceso en términos de igualdad y acceso.
En un escenario de tensión creciente, Amsafe Rosario sostiene que el conflicto está lejos de cerrarse. El alto acatamiento al paro nacional, según sus autoridades, es una señal de que el malestar docente continúa y que la discusión por salarios, financiamiento y modelo educativo seguirá ocupando un lugar central en la agenda provincial y nacional.