Roxana Zamarreño será reconocida por la Cámara de Diputados por su libro “Relatos de una mujer obrera”

La Cámara de Diputados y Diputadas de la Provincia de Santa Fe declaró de interés el relanzamiento del libro de Roxana Zamarreño, integrante de Pacha Kuyuy y ex delegada gremial en la industria automotriz. La obra reúne relatos, poemas y experiencias atravesadas por el trabajo y la militancia, con perspectiva de género.

La Cámara de Diputados y Diputadas de la Provincia de Santa Fe reconocerá a la artista local Roxana Zamarreño por el relanzamiento de su libro Relatos de una mujer obrera, una obra que reúne textos, poesías y experiencias surgidas durante su etapa como operaria industrial y delegada gremial. La declaración de interés se enmarca en las actividades vinculadas al 8 de Marzo y fue impulsada por los legisladores Carlos del Frade y Mercedes Meier.

La autora, integrante del espacio cultural Pacha Kuyuy, explicó que el reconocimiento está ligado al proceso de relanzamiento de su libro, que ya prepara su tercera edición. “Lo que recibí de la Cámara de Diputados fue un reconocimiento que es la declaración de interés del relanzamiento del libro Relatos de una mujer obrera. En el marco del 8M se han dado distintos reconocimientos a mujeres de la provincia”, señaló.

El libro nació de manera casi espontánea. Según relató Roxy, los textos que lo integran fueron escritos originalmente sin la intención de convertirse en una publicación. “Es una recopilación de textos, poesías y relatos que escribía en mi casa sin ningún ánimo de editar un libro, mientras trabajaba en una fábrica donde también fui delegada gremial”, recordó.

Durante quince años trabajó como operaria en la empresa Johnson Controls, proveedora de la automotriz General Motors, donde además integró el cuerpo de delegados del gremio SMATA durante cuatro años. Esa experiencia laboral y sindical atravesó gran parte de los relatos que luego conformaron la obra.

En ese contexto, explicó, comenzó a participar en encuentros de mujeres que le permitieron incorporar una mirada de género sobre su propia experiencia. “En ese aprendizaje fui escribiendo, porque escribo desde chica. Un grupo de compañeras y compañeros de la fábrica y de otros espacios de militancia me impulsaron a publicar el libro”, contó.

La recopilación de los textos estuvo a cargo de Adriana Lynch y la edición fue realizada por la editorial El Último Recurso, que definió el material como una obra que merecía ver la luz. A partir de su publicación, Roxana Zamarreño asegura que comenzaron a abrirse nuevas oportunidades personales y artísticas.

“Nunca tomé dimensión de lo que era el proceso de hacer el libro. Cuando lo tuve en las manos empezaron a generarse un montón de cosas”, afirmó. Desde entonces presentó la obra en diferentes provincias, participó en el Congreso Internacional de la Democracia y también en la Feria del Libro de Rosario, entre otros espacios culturales.

La experiencia de una mujer obrera

Uno de los relatos centrales del libro describe una jornada típica en la fábrica atravesada por las condiciones de vida de una trabajadora. En su caso, ese período coincidió con la crianza de sus hijos y la organización familiar para poder cumplir con las exigencias laborales.

“Partía de cómo era salir a las cuatro de la mañana, dejar a mis hijos que eran chiquitos para ir a trabajar, la culpa de dejarlos y todo lo que implica esa vida”, explicó.

La autora sostiene que muchas de esas experiencias también reflejan las dificultades que enfrentan las mujeres en distintos ámbitos laborales. “Nunca es lo mismo ser mujer en ningún lugar. Siempre tenemos que demostrar más que un varón para estar en cualquier espacio”, afirmó.

Durante su etapa en la industria automotriz, incluso, una de las principales discusiones gremiales giró en torno a la igualdad salarial. Según recordó, durante años existieron diferencias entre hombres y mujeres que realizaban las mismas tareas, una situación que fue revertida luego de reclamos colectivos dentro de la fábrica.

Además de las tensiones laborales, Roxy también vivió procesos de reducción de personal y conflictos gremiales vinculados a la dinámica de la industria automotriz. “Hubo despidos de contratados, paradas de fábrica y después llegaron los retiros voluntarios, que en realidad no eran tan voluntarios”, relató.

Una tercera edición con nuevas voces

El reconocimiento de la Cámara de Diputados coincide con el proceso de preparación de la tercera edición del libro, que incorporará nuevos contenidos. Entre ellos, testimonios de lectoras que se sintieron identificadas con las historias narradas.

La autora explicó que la idea es sumar reflexiones sobre el camino recorrido después de la publicación y también relatos de mujeres que encontraron en el libro una forma de repensar sus propias experiencias.

“Hay compañeras que me contaron cómo el libro las atravesó o las ayudó a mirar algunas cosas desde otra perspectiva. Algunas escribieron y otras me transmitieron sus experiencias, y esas historias se van a agregar en esta edición”, adelantó.

Para Roxana, el arte y la escritura tienen justamente ese poder transformador. “Cuando podemos comprender algunas cosas, cuando las sacamos de lo personal y entendemos que son problemáticas colectivas, eso es transformador”, reflexionó.

En paralelo a la escritura, la autora también desarrolla un camino vinculado a la música y la actividad cultural. Según explicó, el libro también le abrió puertas en ese ámbito y la llevó a participar en encuentros y espacios artísticos en distintos puntos del país.

Mientras avanza en la preparación de la nueva edición, Roxana Zamarreño adelantó que evalúa lanzar una preventa o distintas formas de colaboración para financiar la publicación. “Nada es tan fácil, y menos editar un libro, pero seguramente encontremos la forma de hacerlo posible”, señaló.

El reconocimiento de la Legislatura provincial, aseguró, tiene un valor especial porque visibiliza no solo su trabajo personal sino también la historia colectiva de muchas mujeres trabajadoras.

“Para nosotras que nos nombren y nos reconozcan en cualquier ámbito es muy importante. Yo lo siento como algo de todas”, concluyó.