La fallida campaña de vacunación antigripal en Pueblo Esther: sospechan que las vacunas nunca llegaron al SAMCO

Noelia Figueroa, presidenta de la vecinal de Loroño, relató que al concurrir al centro de salud con su bebé de un año para vacunarlo, el personal le informó que las dosis no habían sido recibidas. La versión contradice lo anunciado por la municipalidad y abre interrogantes sobre la coordinación entre los distintos niveles del Estado. “Se generan expectativas que después no se condicen”, señaló.

Lo que debía ser el inicio de una campaña de vacunación antigripal en Pueblo Esther terminó envuelto en confusión y denuncias. Luego de que el lunes pasado decenas de vecinos se acercaran al SAMCO local para vacunarse y se encontraran con que las dosis se habían agotado en menos de una hora, ahora surge una nueva versión que complica aún más el panorama: según el testimonio de Noelia Figueroa, quien concurrió al centro de salud por la tarde con su bebé de un año, el personal del SAMCO le informó que las vacunas antigripales nunca habían llegado.

Noelia, presidenta de la vecinal Oroño y vecina de Pueblo Esther, dialogó con Enlace de Noticias y relató con preocupación su experiencia. “En realidad no era para mí la vacuna, sino para mi bebé, que tiene un año y un mes. Hace bastante que estoy esperando la vacuna antigripal porque siempre trato de llevar el calendario al día, más con las gripes estacionales cada vez más fuertes”, explicó.

La vecina indicó que se enteró de la campaña a través de los mensajes de WhatsApp del grupo oficial de la municipalidad y organizó su día para poder llegar. Sin embargo, al presentarse en el SAMCO, la información que recibió fue desalentadora. “Primero fui a la enfermería y me dijeron que no, que no había llegado la vacuna, que la estaban esperando, que todo el sur de Santa Fe no estaba llegando a los centros de salud. Después me fui a la administración a preguntar de nuevo y me dijeron que ni siquiera tenían idea y que tampoco sabían que la municipalidad había hecho una difusión”, relató.

Para Noelia, la situación reveló dos problemas graves. El primero, la falta de previsión para quienes deben trasladarse hasta el centro de salud. “Yo tengo auto, llevé a mi bebé, me volví a casa, no fue tan grave, pero hay mucha gente que va caminando, camina un montón de cuadras o se tiene que arreglar de alguna manera para llegar y que no haya nada”, lamentó. El segundo, la descoordinación interna dentro del propio Estado. “Me preocupó sobre todo la falta de coordinación porque se generan expectativas que después no se condicen”, afirmó.

La versión que recibió Noelia Figueroa contradice la información que había circulado inicialmente, según la cual las dosis se habrían agotado rápidamente por una alta demanda. “A mí me dijeron que nunca había llegado”, enfatizó la vecina, quien además aportó un dato que refuerza su relato: su marido es psicólogo y trabaja en un centro de salud de otra localidad, y por lo que él sabía, en gran parte de la región las vacunas para el público general aún no habían sido recibidas. “Por lo menos en Gálvez, que es donde él trabaja, vacunaron al personal de salud hace un par de semanas, pero no llegó la vacuna para el público aún. Con lo cual, es muy probable que tampoco haya llegado a Pueblo Esther”, señaló.

Ante esta situación, intentó obtener respuestas más precisas. Preguntó cuándo iban a volver a tener vacunas, pero el personal no supo darle una fecha. “No, que no lo podían saber porque estaban empezando a enviar desde Rosario remanentes hacia las localidades del sur, porque todavía no había llegado nada”, relató. También intentó comunicarse con el director del SAMCO para abordar otras cuestiones de salud comunitaria, como la aparición de alacranes y arañas en la zona, pero tampoco obtuvo respuesta. “Pedí por el director, pero ahí me dijeron que no sabían cuándo lo podían encontrar. Esa sensación de que no es una institución que se pueda ordenar, organizar, como hace bastante que venimos así, es una preocupación”, sostuvo.

La vecina también cuestionó la difusión de la campaña sin contar con las dosis necesarias. “Yo entiendo que estamos en un momento político muy complicado, que Nación no manda lo que tiene que mandar, que la provincia está también desabasteciendo un montón de insumos, pero bueno, ese es un tema. El tema es si a eso le sumamos esta descoordinación en lo local, cuando tenemos un solo lugar de salud para todo el pueblo”, reflexionó.

Figueroa, que además es presidenta de la vecinal de Loroño, contó que desde la organización vecinal habían estado difundiendo la campaña entre los vecinos, confiando en la información oficial. “Después uno se pregunta si tiene sentido eso o no”, admitió. Incluso intentó comunicarse con el número de la secretaría que había difundido la campaña para alertar sobre la situación, pero no obtuvo respuesta. “Le dije: por favor, chequen la información, porque fui y no habían llegado, es un problema. En otras ocasiones me han respondido, pero esta vez no me respondieron”, contó.

Para la vecina, lo ocurrido no es un detalle menor en un contexto donde ya cuesta que la gente se vacune. “Ya de por sí estamos en un momento en que les cuesta mucho que la gente vaya a vacunarse, que los padres cumplan con los calendarios de los niños. Necesitamos reforzar todas las campañas, porque la vacuna salva vidas, sobre todo de las personas más vulnerables, y no son una decisión individual, sino un problema social que tenemos que cumplir. Si además de eso no va a estar la vacuna, bueno, nada, me quedé con esa sensación de mucha frustración”, concluyó.