El secretario general de AMSAFE Rosario, Roque Jaimes, explicó los alcances de la medida que se instalará durante tres días en Plaza San Martín. Reclamos salariales, actividades culturales y debates pedagógicos forman parte de una protesta que busca visibilizar el deterioro de la educación pública.
En el marco del conflicto docente que atraviesa la provincia de Santa Fe, la Carpa Blanca vuelve a instalarse como símbolo de protesta, esta vez en la ciudad de Rosario. Durante tres días, la Plaza San Martín será escenario de una amplia agenda de actividades impulsadas por AMSAFE, en una medida que busca visibilizar los reclamos del sector y el impacto de las políticas de ajuste en la educación pública.
El secretario general de AMSAFE Rosario, Roque Jaimes, confirmó que la iniciativa forma parte de una estrategia provincial que ya recorrió distintas localidades y continuará su itinerario en los próximos días. “Se están viviendo tiempos parecidos a aquellos, retrocedimos 30 años en algunas cosas”, afirmó, en alusión al contexto que dio origen a la histórica Carpa Blanca de los años noventa.
La propuesta, según explicó, no se limita a una protesta estática, sino que busca generar un espacio de encuentro, debate y participación. “La hemos federalizado, la vamos a llevar por toda la provincia. Ya pasó por Reconquista, Rafaela, y ahora llega a Rosario para seguir su recorrido”, detalló.
Durante las jornadas, que comienzan a las 11 de la mañana, se desarrollarán mesas educativas, debates pedagógicos y actividades vinculadas a derechos humanos. “Va a haber mesas de todos los niveles, una mesa de educación especial en defensa de la ley de emergencia en discapacidad, y también espacios en defensa de la ESI”, indicó Jaimes. Además, participarán referentes educativos y especialistas, como la pedagoga Patricia Redondo.
El dirigente sindical señaló que los reclamos del sector se estructuran en cuatro ejes principales: salario, jubilaciones, traslados y condiciones de salud laboral. “La salud docente está muy deteriorada”, advirtió. A esto se suma el reclamo por fondos nacionales, como el FONID, cuya eliminación impactó directamente en los ingresos del sector.
“La calidad de la escuela pública ha caído muchísimo debido a estas políticas de ajuste”, sostuvo, y vinculó esta situación con los recortes presupuestarios tanto a nivel nacional como provincial.
En paralelo a las actividades educativas, la Carpa Blanca también tendrá una fuerte impronta cultural. Desde las 18 horas habrá festivales musicales con artistas como Demi Carabajal, Arbolito y referentes locales, mientras que el sábado cerrará el músico Jorge Fandermole. También se presentará el grupo Pim Pau, con propuestas para las infancias.
“La idea es convertir la plaza en una gran feria de protesta, pero también de encuentro”, explicó Roque Jaimes. En ese sentido, se instalarán espacios de participación para jubilados, escuelas técnicas, artesanos y pueblos originarios, entre otros sectores.
La convocatoria también incluye a otros gremios y organizaciones. Participarán sindicatos como COAD, ATE y CONICET, además de sectores estudiantiles y docentes universitarios. Incluso está prevista una mesa intersindical con dirigentes de la CGT y la CTA, con la presencia de Hugo Yasky.
En relación a la situación salarial, Jaimes cuestionó el aumento otorgado por decreto por el gobierno provincial. “Fue un 2% por mes, acumulado, con sumas en negro que no llegan a los jubilados”, explicó. Además, denunció que se difundieron cifras que no reflejan la realidad de la mayoría de los docentes. “Se habló de un salario que muchos no van a cobrar, porque corresponde a casos muy particulares”, afirmó.
Según indicó, la confusión generada tras el último pago responde a que se abonaron montos acumulados, lo que dio una percepción distorsionada. “El mes que viene los sueldos no van a ser los mismos, y eso ya está generando preocupación”, señaló.
Consultado sobre la situación en la escuela de San Cristóbal, Jaimes fue cauto y remarcó que el gremio mantiene una postura de reserva. “Es un momento muy delicado para toda la comunidad, y hay que tratarlo con responsabilidad”, expresó.
Finalmente, el dirigente convocó a la comunidad a acompañar la iniciativa. “No es solo un reclamo docente, es en defensa de la educación pública”, concluyó.
De este modo, la Carpa Blanca vuelve a instalarse como un símbolo de resistencia y visibilización en un contexto de creciente conflictividad, con el objetivo de interpelar tanto a las autoridades como a la sociedad en su conjunto.