El concejal y médico Juan Carlos Singereisky analizó la masiva Marcha Federal Universitaria y aseguró que el conflicto educativo excede lo académico. También cuestionó el desfinanciamiento impulsado por el Gobierno nacional y defendió el rol social de la universidad pública.
El concejal y médico Juan Carlos Singereisky analizó la multitudinaria Marcha Federal Universitaria realizada en Rosario y distintos puntos del país y sostuvo que el conflicto educativo debe entenderse como parte de una disputa más amplia sobre el modelo de sociedad.
Durante su participación radial, Singereisky remarcó que la defensa de la universidad pública no involucra únicamente a estudiantes o docentes universitarios, sino al conjunto de la sociedad.
“No defendemos solo poder ir a estudiar. Defendemos lo que implica la cultura, la educación y la universidad al servicio de las grandes mayorías”, expresó.
El dirigente vinculó además la problemática educativa con el sistema de salud pública y el desarrollo científico nacional.
“Que Argentina haya podido fabricar vacunas o desarrollar tecnología satelital tiene que ver con la universidad pública”, afirmó.
“Quieren destruir el ascenso social”
En otro tramo de la entrevista, Singereisky cuestionó duramente el desfinanciamiento universitario impulsado por el Gobierno nacional y consideró que existe un intento de desarticular mecanismos históricos de movilidad social.
“La universidad incorporó desde el peronismo la posibilidad del ascenso social para sectores que antes no podían acceder”, señaló.
Según planteó, el actual modelo político y económico apunta a consolidar una sociedad más desigual.
“Quieren una sociedad donde un 20 o 30 por ciento pueda pagar educación y salud privada y el resto haga lo que pueda”, sostuvo.
El concejal también advirtió que el ajuste universitario no responde únicamente a una lógica presupuestaria.
“No es una cuestión económica porque el financiamiento universitario representa una porción mínima del presupuesto nacional. Es una cuestión simbólica y política”, afirmó.
Salud, educación y soberanía
Desde una mirada vinculada a la salud pública, Singereisky insistió en ampliar el debate sobre la universidad y planteó que la formación académica impacta directamente sobre la vida cotidiana.
“La universidad garantiza que haya controles, investigación, profesionales formados y servicios funcionando correctamente”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que la defensa de la universidad pública debe articularse con otros reclamos sociales, como la situación de jubilados y trabajadores de la salud.
“Todo forma parte del mismo modelo económico”, remarcó.
“La movilización fue masiva y con mucha participación juvenil”
El concejal destacó además la masividad de la movilización universitaria y valoró especialmente la participación de jóvenes y estudiantes secundarios.
“Necesitamos que los jóvenes empujen una nueva etapa de participación y movilización social”, expresó.
Durante la entrevista también se refirió a las dificultades económicas que enfrentan estudiantes para sostener sus estudios en el actual contexto inflacionario.
Como ejemplo, mencionó que la beca PROGRESAR actualmente resulta insuficiente incluso para cubrir los gastos de transporte de estudiantes que viajan diariamente a Rosario para cursar en universidades públicas.
Finalmente, Singereisky sostuvo que el conflicto universitario refleja una discusión de fondo sobre el rumbo del país.
“Un pueblo educado y con desarrollo científico piensa su futuro y construye un proyecto colectivo. Eso es lo que hoy está en disputa”, concluyó.


