Integrantes de la Comisión de la Rambla Catalunya cuestionaron la decisión del intendente Pablo Javkin de avanzar con un parque acuático en la Costanera Norte de Rosario. Advierten que el proyecto reducirá el acceso público al río Paraná y denuncian posibles beneficios para sectores vinculados al oficialismo municipal.
La decisión del intendente de Rosario, Pablo Javkin, de avanzar con un proyecto de parque acuático en la Rambla Catalunya abrió un nuevo foco de conflicto en la ciudad. Vecinos, ambientalistas y organizaciones que defienden el acceso público al río Paraná cuestionan la iniciativa y denuncian que implicará una privatización parcial de uno de los pocos sectores costeros de acceso libre que quedan en Rosario.
En medio de la polémica, este jueves se realizó una audiencia pública en el Concejo Municipal donde distintos sectores expresaron su rechazo al proyecto impulsado por el municipio. Además, durante el fin de semana habrá actividades y un festival en la zona como parte de las acciones de visibilización del conflicto.
En diálogo con Enlace de Noticias, Diego Algrain, integrante de la Comisión de la Rambla Catalunya e instructor de kayak, aclaró que el rechazo no está dirigido al parque acuático en sí, sino al lugar elegido para instalarlo.
“Nadie se opone a un parque acuático, pero sí creemos que el lugar es totalmente inadecuado”, señaló. Y agregó: “La ciudad cuenta con muy poco espacio público sobre el río y ahora se quiere privatizar entre el 30 y el 40 por ciento del lugar”.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a que el proyecto afectaría el acceso libre a un sector históricamente utilizado por vecinos y vecinas durante todo el año. Según explicó, el complejo ocuparía parte de la zona costera superior de la rambla y quedaría cercado para explotación privada.
“El río es el que ocupa la playa pública cuando crece y cuando baja el río la playa se agranda. Todo lo que es línea de playa no se puede tocar porque pertenece al río”, sostuvo. En ese sentido, advirtió que el emprendimiento “va a ser privado” y que gran parte del espacio dejaría de ser de libre circulación.

Desde el municipio, Javkin defendió el proyecto y aseguró que no implicará una reducción del acceso público a la costa. También sostuvo que incluso se retirarán algunas estructuras gastronómicas de la zona para recuperar espacio para el uso común. Además manifestó que el parque acuático resolvería el problema del conducto Piaggio, que es pluviocloacal que está roto.
Sin embargo, desde la Comisión de la Rambla consideran que el intendente “está mezclando temas” para justificar la iniciativa. Diego diferenció el proyecto del reclamo histórico por obras sanitarias y el arreglo de un conducto cloacal deteriorado en la zona.
“Eso es una demanda que venimos haciendo hace muchos años y no tiene nada que ver con la instalación de un complejo de piletas”, afirmó.
Otro de los ejes del conflicto tiene que ver con el esquema de concesión previsto para el emprendimiento. Según explicó Diego, la obra se realizaría con fondos públicos provinciales y luego sería concesionada a la empresa Costanera Rosario.
El integrante de la Comisión cuestionó la relación entre esa firma y el oficialismo municipal. “Es una empresa del Estado municipal manejada por personas que pone a dedo el intendente”, sostuvo, y vinculó esa situación con la insistencia del Ejecutivo local en avanzar específicamente sobre la Rambla Catalunya.
En paralelo, organizaciones y vecinos preparan distintas acciones administrativas y judiciales para intentar frenar el proyecto. Entre ellas, la presentación de recursos de amparo y una iniciativa para declarar a la Rambla Catalunya como patrimonio cultural de Rosario.
Además, durante sábado y domingo se realizará una “FestiRambla” en la Plaza Seca del sector costero, con actividades culturales, música y un acampe para visibilizar el reclamo.
“Pedimos a toda la ciudadanía que entienda la importancia del espacio público en el río, que es lo más lindo que tenemos”, expresó.
Mientras tanto, el municipio continúa avanzando con el proceso de licitación y la presentación formal del proyecto para intervenir la Costanera Norte, en medio de una discusión que vuelve a poner en debate el acceso público al río y el modelo de desarrollo urbano sobre la costa rosarina.



