Integrantes del Foro por la Recuperación del Paraná de Pueblo Esther convocaron a una travesía en remo que se realizará este sábado para denunciar el impacto ambiental de la nueva licitación de la Hidrovía impulsada por el gobierno nacional. La actividad busca visibilizar las consecuencias sobre el río, los humedales y las comunidades costeras.
El río Paraná volverá a convertirse este sábado en escenario de una acción colectiva de visibilización ambiental. Integrantes del Foro por la Recuperación del Paraná de Pueblo Esther realizarán una travesía en remo bajo la consigna de defender el río y los humedales frente al avance de la nueva licitación de la Hidrovía impulsada por el gobierno nacional.
La actividad reunirá a remeros, organizaciones ambientales y vecinos de distintas localidades ribereñas en una jornada que buscará poner en discusión el modelo de explotación del Paraná y las consecuencias ambientales que, según denuncian desde el espacio, profundiza el esquema de dragado y navegación orientado principalmente al comercio exterior.
Durante una entrevista radial, Roxana y Silvio —integrantes del Foro— explicaron que la remada no surge solamente como una actividad deportiva o recreativa, sino como una forma de intervención política y territorial frente a lo que consideran un proceso de “ecocidio ambiental”.
“La idea es volver a encontrarnos en el río y visibilizar lo que está pasando con el Paraná y con nuestros humedales”, señalaron. En ese sentido, remarcaron que la discusión alrededor de la Hidrovía excede lo técnico o lo económico y tiene consecuencias concretas sobre la vida cotidiana de las comunidades costeras.
“El río viene siendo tratado como una vía de negocios”
Uno de los ejes centrales de la entrevista estuvo vinculado al modelo productivo y extractivo que, según plantearon, atraviesa desde hace décadas al Paraná: “el río viene siendo tratado únicamente como una vía de circulación para los grandes intereses exportadores”, cuestionaron.
Desde el Foro señalaron que el dragado permanente, la modificación del cauce y la profundización de la navegación generan impactos ambientales acumulativos sobre los ecosistemas ribereños, los humedales y la biodiversidad: “la discusión no puede quedar solamente en cuántos pies más se draga o quién administra la concesión. Lo que está en juego es el futuro del río”, explicaron.
En esa línea, insistieron en que muchas veces las decisiones sobre la cuenca se toman lejos de las comunidades afectadas y sin participación social real: “Las poblaciones costeras convivimos todos los días con las consecuencias ambientales de este modelo”, afirmaron.
Humedales, incendios y crisis ambiental
Durante la charla también apareció el recuerdo de los incendios masivos que afectaron a las islas del Delta en los últimos años y que instalaron con fuerza la problemática ambiental en la región.
Para Roxana y Silvio, aquellos episodios dejaron en evidencia la fragilidad de los humedales y la ausencia de políticas integrales de protección ambiental: “muchísima gente empezó a mirar el río de otra manera después de las quemas”, señalaron.
En ese sentido, remarcaron que los humedales cumplen funciones ambientales esenciales vinculadas a la regulación hídrica, la biodiversidad y el equilibrio climático, además de formar parte de la identidad cultural y territorial de las ciudades ribereña: “la defensa del Paraná no es solamente una cuestión ambientalista. Tiene que ver con la salud, con el agua, con la vida cotidiana y con cómo habitamos este territorio”, sostuvieron.
Una remada como forma de intervención colectiva
La travesía prevista para este sábado partirá desde la zona costera y buscará sumar a vecinos, organizaciones sociales y personas vinculadas al río. Desde el Foro explicaron que la propuesta intenta recuperar también el vínculo comunitario con el Paraná en un contexto donde muchas veces predomina una mirada extractiva o utilitaria sobre el territorio: “queremos que la gente vuelva al río, que lo conozca y que entienda por qué es importante defenderlo”, explicaron.
La actividad se realizará bajo banderas y consignas vinculadas a la defensa de los humedales, el rechazo a la profundización de la Hidrovía y la necesidad de construir políticas ambientales con participación ciudadana.
En la entrevista también remarcaron que la preocupación no se limita al presente inmediato, sino a las consecuencias futuras de las decisiones que hoy se toman sobre el Paraná: “estamos hablando de un ecosistema enorme y estratégico. Lo que se haga ahora va a impactar durante décadas”, advirtieron.
La jornada buscará volver a instalar una discusión que en las ciudades ribereñas aparece cada vez con más fuerza: quién decide sobre el río, bajo qué intereses y con qué consecuencias ambientales y sociales para las comunidades que viven a su alrededor.



