En su columna en Garra y Gambeta, Silvio Constantino analizó las declaraciones del presidente de Rosario Central y reflexionó sobre las dificultades que enfrentan los clubes para sostener procesos deportivos cuando los resultados no acompañan.
En el fútbol argentino se habla con frecuencia de proyectos, planificación y procesos a largo plazo. Sin embargo, la realidad suele imponer otros tiempos. Una serie de malos resultados, una eliminación inesperada o el descontento de los hinchas pueden transformar rápidamente el escenario. Sobre esa contradicción puso el foco Silvio Constantino durante su habitual columna en Garra y Gambeta, a partir de las recientes declaraciones del presidente de Rosario Central, Gonzalo Belloso, en respaldo al entrenador Jorge Almirón.
Para el ex futbolista y analista deportivo, las palabras del dirigente canalla no sólo tuvieron valor por el apoyo explícito al cuerpo técnico, sino porque volvieron a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa a gran parte del fútbol argentino: la dificultad para sostener proyectos cuando aparecen las primeras turbulencias.
“Todos hablan de proyectos, pero cuando un técnico pierde cuatro o cinco partidos el proyecto se termina”, planteó Constantino al analizar el escenario que atraviesa Rosario Central. Según explicó, durante las reuniones entre dirigentes y entrenadores suele hablarse de planificación, objetivos y procesos de construcción deportiva, aunque muchas veces la urgencia por los resultados termina imponiéndose sobre cualquier estrategia de mediano plazo.
En ese sentido, consideró que Belloso realizó una evaluación basada en hechos concretos y no únicamente en el clima que rodea al equipo. Entre los aspectos positivos mencionó la campaña realizada por Central durante buena parte de la temporada, la competitividad mostrada en distintos torneos y algunos objetivos deportivos que fueron alcanzados antes de las últimas eliminaciones.
¿Se puede sostener un proyecto cuando el resultado no acompaña?
La reflexión de Constantino apuntó directamente a uno de los problemas históricos del fútbol argentino: la escasa paciencia para sostener procesos deportivos.
Según explicó, el respaldo dirigencial suele ponerse a prueba cuando aparecen las derrotas y cuando la presión de los hinchas comienza a trasladarse a las redes sociales, los medios de comunicación y los distintos ámbitos institucionales del club.
“Muchas veces se habla de un proyecto serio, pero después los tiempos del fútbol terminan siendo mucho más cortos. El resultado pasa a ser la única variable de análisis y se pierde de vista todo lo demás”, sostuvo.
Para el analista, las declaraciones de Belloso también tuvieron un componente político importante, ya que el presidente reconoció la existencia de cuestionamientos de parte de algunos sectores de la hinchada, aunque dejó en claro que desde la conducción del club continúan respaldando el trabajo del entrenador.
Sin embargo, Constantino advirtió que la continuidad de cualquier proceso depende también de cómo evolucione el equipo en el corto plazo.
“Si Central arranca mal el próximo torneo, seguramente volverán los cuestionamientos. Esa es la realidad del fútbol argentino y es muy difícil escapar a esa dinámica”, analizó.
El caso Quintana y las decisiones del entrenador
Otro de los temas que abordó la columna fue la situación del defensor Carlos Quintana y las declaraciones públicas que generaron repercusiones en el mundo canalla.
Constantino consideró que este tipo de conflictos suelen exponer las tensiones que existen dentro de cualquier plantel profesional y recordó que las decisiones sobre quién juega y quién queda relegado forman parte de las atribuciones de los entrenadores.
“Muchas veces el jugador interpreta una situación de una manera y el entrenador de otra. Pero cuando un futbolista pierde lugar generalmente hay una explicación futbolística detrás de esa decisión”, explicó.
Según su análisis, estas diferencias forman parte de la dinámica habitual de los equipos y suelen amplificarse cuando los resultados deportivos no acompañan.
Mirar el juego más allá del resultado
Durante la columna, Constantino también invitó a reflexionar sobre la manera en que se analiza el fútbol. Consideró que muchas veces el resultado final condiciona todas las lecturas posteriores y deja en segundo plano otros aspectos vinculados al funcionamiento colectivo, el rendimiento individual o incluso el mérito de los rivales.
“Cuando un equipo pierde, automáticamente toda la responsabilidad recae sobre el técnico. Pero el fútbol es mucho más complejo que eso. También juegan los futbolistas, influyen los momentos individuales y hay que reconocer cuando el rival hace mejor las cosas”, afirmó.
Tomando como referencia los últimos encuentros de Rosario Central, señaló que existen situaciones donde los análisis simplifican excesivamente los problemas y terminan concentrando toda la atención en el entrenador, dejando de lado otros factores que forman parte del rendimiento deportivo.
Una discusión que atraviesa al fútbol argentino
Más allá del caso puntual de Rosario Central, Constantino consideró que el debate excede a un club o a un entrenador. La tensión entre los proyectos a largo plazo y la exigencia inmediata de resultados atraviesa a gran parte del fútbol argentino y se repite temporada tras temporada.
Mientras los equipos comienzan a planificar el segundo semestre y los dirigentes toman decisiones sobre refuerzos, cuerpos técnicos y objetivos deportivos, la pregunta sigue vigente: ¿es posible sostener un proyecto cuando los resultados no llegan de inmediato?
Las declaraciones de Gonzalo Belloso y el análisis de Silvio Constantino volvieron a poner ese interrogante en el centro de la escena. Una discusión que, lejos de resolverse, parece acompañar permanentemente a un fútbol argentino cada vez más condicionado por la urgencia.



