La consulta pediátrica no termina en la primera infancia: destacan la importancia de los controles y la vacunación hasta los 18 años

En una nueva columna de salud, el doctor Juan Carlos Singereisky dialogó con el pediatra Oscar Romanini sobre la importancia de mantener los controles médicos durante toda la infancia y la adolescencia, reforzar los esquemas de vacunación y generar espacios de confianza entre los jóvenes y su médico de cabecera.

a consulta con el pediatra no debe limitarse a los primeros años de vida ni realizarse únicamente cuando aparece una enfermedad. Ese fue uno de los principales conceptos que dejó el médico pediatra Oscar Romanini, invitado a la columna de salud del doctor Juan Carlos Singereisky, donde ambos reflexionaron sobre el rol de la pediatría en el crecimiento de niños, niñas y adolescentes.

Romanini explicó que, una vez superada la etapa de los primeros meses de vida, muchas familias disminuyen la frecuencia de los controles médicos, cuando en realidad el pediatra continúa siendo el médico de cabecera hasta los 18 años. En ese sentido, sostuvo que las consultas programadas representan una oportunidad para evaluar no solo el estado físico del paciente, sino también aspectos vinculados a su desarrollo, hábitos de alimentación, actividad física, descanso y entorno familiar.

El especialista remarcó además que la adolescencia exige un acompañamiento particular. Durante esas consultas también se abordan temas como la salud sexual, el uso de dispositivos electrónicos, el consumo de sustancias y otras situaciones propias de esa etapa de la vida, cuestiones que requieren un vínculo de confianza construido a lo largo de los años entre el profesional, el adolescente y su familia.

Vacunación: una herramienta clave de prevención

Otro de los ejes de la entrevista estuvo centrado en la vacunación. Romanini advirtió sobre la disminución de las coberturas registrada en los últimos años y señaló que, tras la pandemia de COVID-19, aumentó la desconfianza hacia las vacunas, lo que impactó negativamente en los calendarios de inmunización.

El pediatra recordó que mantener altas tasas de vacunación no solo protege a quien recibe la dosis, sino que también contribuye a la denominada inmunidad de rebaño, reduciendo la circulación de enfermedades y protegiendo especialmente a las personas más vulnerables. Asimismo, expresó preocupación por el resurgimiento de enfermedades que habían disminuido considerablemente gracias a las campañas de inmunización.

Durante la charla también hizo referencia a la vacunación de las embarazadas para prevenir cuadros graves de bronquiolitis causados por el virus sincicial respiratorio en los recién nacidos. Explicó que esta estrategia constituye hoy una de las principales herramientas preventivas para los bebés nacidos a término, mientras que en los prematuros existen protocolos específicos de inmunización debido al elevado costo de los tratamientos.

El pediatra como referente de confianza

En el cierre de la columna, Singereisky destacó la importancia de fortalecer el vínculo entre los adolescentes y su pediatra, ya que muchas veces el consultorio se convierte en un espacio donde pueden expresar inquietudes que no siempre comparten con sus familias. En esa línea, ambos profesionales coincidieron en que la confianza y la escucha son herramientas fundamentales para acompañar el crecimiento saludable de niños, niñas y jóvenes.

Romanini también alentó a las familias a sostener los controles médicos periódicos y recordó que el acceso a información científica y el diálogo con profesionales de la salud son fundamentales para tomar decisiones responsables sobre el cuidado de las infancias y adolescencias.