Adriana Rossi analizó la crisis europea: migración, energía, clima y guerra

La especialista en política internacional analizó el escenario que atraviesa la Unión Europea y sostuvo que la crisis migratoria registrada en Ceuta es apenas una manifestación de problemas más profundos que incluyen tensiones geopolíticas, dificultades energéticas, los efectos del cambio climático y el prolongado conflicto entre Rusia y Ucrania. En diálogo con Enlace de Noticias, consideró que el continente atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas y advirtió que los desafíos podrían profundizarse en los próximos meses.

La crisis migratoria que tuvo como epicentro a la ciudad española de Ceuta volvió a poner en evidencia las tensiones que atraviesa la Unión Europea. Sin embargo, para la especialista en política internacional Adriana Rossi, el ingreso masivo de migrantes desde Marruecos representa apenas una parte de un escenario mucho más amplio, atravesado por disputas diplomáticas, dificultades energéticas, problemas climáticos y el impacto que continúa generando la guerra entre Rusia y Ucrania sobre la economía y la estabilidad política del continente.

Durante una entrevista con Enlace de Noticias, Adriana explicó que el episodio ocurrido en Ceuta no puede comprenderse únicamente como un fenómeno migratorio. Recordó que la ciudad, junto con Melilla, constituye un enclave español ubicado en territorio africano desde hace varios siglos y señaló que la relación entre España y Marruecos viene atravesando fuertes tensiones por la situación del Sahara Occidental. En ese marco, sostuvo que la ausencia de controles en la frontera durante el ingreso de miles de personas difícilmente pueda interpretarse como un hecho completamente espontáneo.

“Lo cierto es que nunca se registró una situación de estas características. Ceuta tiene alrededor de 83.000 habitantes y, de repente, ingresaron cerca de 70.000 personas. Es muy difícil pensar que un movimiento de esa magnitud pueda producirse sin algún grado de permisividad. Marruecos atraviesa un conflicto diplomático con España por la cuestión del Sahara Occidental y ese contexto ayuda a entender por qué ocurrió esta crisis”, explicó Adriana, al analizar el trasfondo geopolítico del episodio.

La analista consideró además que el episodio aceleró un debate que ya existía dentro de la Unión Europea respecto de las políticas migratorias. Según explicó, varios gobiernos comenzaron a cuestionar nuevamente el funcionamiento del espacio Schengen y propusieron restablecer controles fronterizos internos. No obstante, sostuvo que las críticas dirigidas hacia el gobierno español también tienen un fuerte componente político, debido a la pertenencia de Pedro Sánchez al espacio socialdemócrata en un continente donde, según su análisis, predominan gobiernos de centroderecha y derecha.

“El ataque que recibe Sánchez no tiene solamente que ver con lo ocurrido en Ceuta. También existe una utilización política de esta situación. Europa atraviesa un momento de muchas fisuras internas y la inmigración se convirtió en uno de los principales ejes de disputa entre los distintos gobiernos”, afirmó. Al mismo tiempo recordó que países como Italia y Alemania reciben desde hace años un volumen considerablemente mayor de inmigrantes, lo que relativiza el argumento de quienes responsabilizan exclusivamente a España por la actual situación.

Más allá del fenómeno migratorio, Adriana sostuvo que la Unión Europea enfrenta un escenario económico cada vez más complejo a partir de las consecuencias derivadas de la guerra en Ucrania. Explicó que las sanciones impuestas a Rusia modificaron profundamente el mercado energético europeo y obligaron a varios países a recurrir a intermediarios para acceder al petróleo ruso, pagando precios superiores. A ese cuadro sumó las dificultades generadas por las tensiones en Medio Oriente, que afectan el transporte marítimo de combustibles y fertilizantes indispensables para la producción agrícola.

“Europa terminó comprando petróleo ruso a través de terceros países y pagando mucho más caro. Al mismo tiempo, el conflicto en Medio Oriente dificulta el abastecimiento de combustibles y fertilizantes. Todo eso repercute sobre los costos de producción, el transporte y la economía en general”, señaló la especialista, quien consideró que las decisiones adoptadas en materia de política exterior terminaron generando consecuencias económicas que hoy afectan directamente a los ciudadanos europeos.

La investigadora también incorporó al análisis los efectos del cambio climático, un fenómeno que, según indicó, agrava aún más la situación del continente. Explicó que la disminución del caudal de ríos como el Rin y el Danubio afecta el transporte de mercaderías y la producción de energía, mientras que las altas temperaturas, los incendios forestales y la escasez de agua comienzan a comprometer el funcionamiento de infraestructuras críticas en distintos países.

“Se están secando ríos fundamentales para Europa. El Danubio y el Rin son verdaderas autopistas fluviales y hoy presentan enormes dificultades. Hay países que enfrentan problemas energéticos por la falta de agua y otros que incluso debieron detener centrales nucleares porque no contaban con el caudal necesario para refrigerarlas. Todo esto demuestra que la crisis climática ya dejó de ser una discusión sobre el futuro”, sostuvo Adriana.

Finalmente, al abordar la guerra entre Rusia y Ucrania, Adriana expresó una mirada crítica sobre la estrategia adoptada por Estados Unidos y varios gobiernos europeos. Consideró que Ucrania atraviesa un fuerte desgaste humano y económico, cuestionó la expectativa de una derrota militar de Rusia y afirmó que la Unión Europea continúa asumiendo un costo financiero muy elevado para sostener el conflicto. También recordó que el vínculo entre Europa y Rusia está condicionado por una larga historia de enfrentamientos, un elemento que, a su entender, sigue influyendo sobre las decisiones políticas actuales.

“Europa se está desangrando económicamente mientras sostiene el esfuerzo de guerra de Ucrania. Al mismo tiempo, el conflicto continúa sin una salida clara y con un enorme costo humano. Me cuesta entender cuál es el objetivo final cuando el desgaste de recursos y de personas es cada vez mayor”, concluyó.