Federico Gayoso, secretario general de COAD Rosario, confirmó las medidas de fuerza que llevarán adelante los docentes universitarios y cuestionó al Gobierno Nacional por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y por la pérdida salarial del sector. El dirigente sostuvo que la convocatoria a una nueva paritaria no modifica el reclamo central de los trabajadores y advirtió que, si no hay respuestas, el conflicto continuará profundizándose. También denunció el deterioro de las condiciones laborales, la salida de investigadores y docentes hacia el exterior y el impacto que la crisis económica tiene sobre la actividad académica.
Los docentes de las universidades públicas nacionales profundizarán esta semana su plan de lucha en reclamo del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y de una recomposición de los salarios del sector. En diálogo con Enlace de Noticias, Federico Gayoso, secretario general de COAD Rosario, confirmó el paro nacional previsto para este miércoles 12 de agosto y señaló que también fue votada una nueva medida de fuerza para la semana del 18 al 22, en un conflicto que lleva meses sin una respuesta que el gremio considere suficiente por parte del Gobierno Nacional. El dirigente sostuvo que el reclamo tiene como punto central el cumplimiento de una ley sancionada por el Congreso y cuestionó que el Ejecutivo haya postergado su implementación pese a los distintos planteos realizados por la comunidad universitaria. Según explicó, al momento de la entrevista habían transcurrido 293 días desde el incumplimiento de la norma y la situación comenzó a generar consecuencias que exceden el plano salarial.
Federico planteó que el conflicto también está relacionado con el deterioro general del sistema universitario, científico y tecnológico argentino. En ese sentido, mencionó la situación de investigadores del CONICET y de docentes universitarios que, ante la pérdida de poder adquisitivo y la falta de perspectivas, están optando por abandonar sus cargos y buscar oportunidades laborales en otros países. El secretario general de COAD comparó esta situación con la salida de científicos y profesionales que se produjo durante la década de 1990 y sostuvo que el país vuelve a atravesar un proceso que puede provocar la pérdida de recursos humanos formados durante años en el sistema público. “Están destruyendo todo el sistema y nosotros no lo vamos a permitir, al menos no lo vamos a permitir sin dar la pelea”, afirmó, al remarcar que para el gremio la universidad pública constituye una pieza central para un modelo de país basado en el desarrollo económico, social, científico, tecnológico, artístico y cultural.
Uno de los puntos que generó mayor tensión en las últimas horas fue el comunicado difundido por el Ministerio de Capital Humano, desde donde se cuestionó el paro y se sostuvo que la medida tenía un carácter político y no respondía a un reclamo genuino debido a que el Gobierno había convocado a los gremios universitarios docentes y no docentes a una mesa paritaria para el 1 de septiembre. Gayoso rechazó ese argumento y señaló que la convocatoria paritaria se produjo después de que el Gobierno cuestionara públicamente la medida de fuerza. Para el dirigente, la apertura de una instancia de negociación salarial debe ser valorada, pero no modifica la obligación del Poder Ejecutivo de cumplir con una ley sancionada por el Congreso. “Celebro que convoquen a la paritaria, vamos a ir a la paritaria, vamos a llevar todas las demandas, pero eso no lo exime de cumplir la ley”, sostuvo durante la entrevista.
El dirigente de COAD insistió en que el reclamo salarial y el reclamo por el financiamiento universitario están vinculados, pero no son exactamente la misma discusión. Explicó que antes del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación hubo una paritaria en la que se acordó un incremento del 21,33 por ciento, acuerdo que fue aceptado mayoritariamente por los gremios aunque desde Rosario se había votado no firmarlo porque se reclamaba el cumplimiento de la ley. Según los números expuestos durante la entrevista, la normativa establecía un incremento del 54 por ciento, por lo que, desde la perspectiva del gremio, todavía existe una diferencia superior al 30 por ciento que el Gobierno debería reconocer para cumplir con lo establecido. A esto sumó que el acuerdo alcanzado con los rectores contemplaba también un aumento para los gastos de funcionamiento y partidas destinadas a los hospitales universitarios, compromisos que, según afirmó, tampoco fueron cumplidos.
“Nos adeudan 30 y pico por ciento del salario, es motivo suficiente para retener el crédito laboral hasta que cumpla con la deuda que tiene con los trabajadores universitarios”, afirmó al defender la continuidad de las medidas de fuerza. El secretario general de COAD cuestionó de esa manera el argumento de quienes consideran que la cantidad de paros realizados por el sector podría resultar excesiva y planteó que, desde la perspectiva de los trabajadores, la discusión debe centrarse en la magnitud de la pérdida salarial acumulada y en la falta de cumplimiento de los compromisos asumidos. Para el gremio, la convocatoria a una nueva paritaria no alcanza por sí sola para desactivar el conflicto, porque la discusión salarial debe desarrollarse al mismo tiempo que se reclama la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario. “No tiene nada que ver con que nosotros le estamos demandando que cumpla la ley”, insistió el dirigente, quien anticipó que, si no existen respuestas concretas, el escenario será el de una profundización del plan de lucha.
En Rosario, la jornada de protesta también tendrá actividades públicas. Federico Gayoso confirmó que este miércoles, desde las 14, los trabajadores realizarán una actividad de volanteo en la zona de Córdoba y San Martín, en el marco de una jornada nacional en defensa de la ciencia y la técnica. El dirigente explicó que la actividad tendrá una participación conjunta con trabajadores del CONICET, debido a que, según sostuvo, investigadores y docentes universitarios atraviesan problemas similares vinculados con los salarios, el financiamiento y las condiciones laborales. También adelantó que durante la semana se realizarán reuniones para definir nuevas acciones, ya que desde COAD consideran que las jornadas de paro deben estar acompañadas por actividades que permitan visibilizar los reclamos. “El paro solo tampoco alcanza, sino que los días de paro tienen que ser días de lucha”, afirmó.
Más allá de las cifras salariales, el dirigente describió un escenario de creciente desgaste entre los docentes universitarios. Diferenció esa situación de la que atraviesan otros niveles del sistema educativo y explicó que, en el caso universitario, el malestar combina dificultades materiales, desánimo y una sensación de hartazgo frente a las declaraciones y políticas del Gobierno Nacional. Según relató, muchos docentes deben complementar sus ingresos con otras actividades para poder sostener sus hogares, entre ellas clases particulares, trabajos de transporte o proyectos independientes. El dirigente sostuvo que esa situación también tiene consecuencias sobre la tarea académica, porque las dificultades económicas terminan condicionando el tiempo y la energía disponibles para preparar clases, investigar y desarrollar otras actividades propias de la universidad. “No es lo mismo cómo preparar las clases y todo eso cuando estás pensando si te vas a pasar a la segunda o tercera marca de fideos para el día de mañana”, expresó para describir el impacto cotidiano de la pérdida salarial.
A esa dimensión material, el secretario general de COAD sumó lo que definió como un componente simbólico del conflicto. Gayoso cuestionó las declaraciones públicas que, según señaló, desacreditan la tarea de docentes e investigadores y sostuvo que existe una estrategia de provocación hacia el sector universitario. Mencionó particularmente expresiones oficiales que calificaron a docentes como “terroristas disfrazados de profesores” y cuestionó también las descalificaciones hacia las investigaciones realizadas en las universidades y el CONICET. Desde su perspectiva, ese tipo de discursos contribuye a deteriorar todavía más la relación entre el Gobierno Nacional y la comunidad universitaria, que además enfrenta una situación económica que considera crítica. “Nuestra paciencia tiene un límite”, sostuvo, al explicar por qué desde COAD no prevén abandonar las medidas de fuerza y, por el contrario, anticipan una profundización del plan de lucha.
Federico Gayoso también vinculó el conflicto universitario con una discusión más amplia sobre el rol de las universidades como espacios de producción de conocimiento y debate público. En ese contexto cuestionó expresiones políticas que plantean la necesidad de eliminar aquello que identifican como “comunismo” y consideró especialmente preocupante que la universidad sea presentada como un ámbito donde deberían combatirse determinadas ideas. Según su interpretación, la universidad pública debe garantizar la posibilidad de discutir diferentes posiciones y sostener espacios de debate aun cuando los temas abordados generen controversia. El dirigente consideró que cualquier intento de limitar esas discusiones representa un riesgo para la propia función de la institución universitaria. “La universidad nunca deje de hablar de temas trascendentes, que no deje de generar debate”, sostuvo al referirse a la necesidad de preservar ese carácter abierto.
En ese mismo tramo de la entrevista, Federico Gayoso cuestionó además la decisión del presidente de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, de pedir disculpas por un documental relacionado con la situación en Palestina y de disponer una investigación interna sobre eventuales responsabilidades. El dirigente sostuvo que la actividad había sido difundida previamente por los canales institucionales de las facultades y que, por lo tanto, no se trató de una acción clandestina o realizada al margen de la universidad. Desde su perspectiva, el problema no debería resolverse evitando que se repitan ese tipo de actividades, sino garantizando que la universidad continúe siendo un espacio donde puedan abordarse cuestiones internacionales y conflictos de relevancia social. El dirigente sostuvo incluso que la posibilidad de discutir estos temas debería mantenerse abierta aun cuando existan posiciones contrapuestas, porque, según explicó, también debe poder participar quien defienda una postura diferente. “No es que se le cierre la puerta a nadie”, afirmó, al defender la universidad como ámbito de discusión y confrontación de ideas.
Con el paro nacional de este miércoles y la nueva medida de fuerza prevista para la semana del 18 al 22, el conflicto universitario vuelve a ingresar en una etapa de mayor tensión. Para COAD, la discusión no pasa solamente por recuperar parte del salario perdido, sino por garantizar el cumplimiento de una ley de financiamiento que el gremio considera fundamental para sostener el funcionamiento de las universidades públicas. La convocatoria del Gobierno a una nueva instancia paritaria abre un espacio de negociación, pero no modifica, según la posición expresada por Federico Gayoso, la decisión de continuar con las medidas hasta obtener respuestas concretas. En Rosario, las actividades de protesta buscarán además articular el reclamo de los docentes universitarios con el de investigadores y trabajadores del sistema científico y tecnológico. El escenario que queda planteado es, por lo tanto, el de un conflicto que todavía no encuentra una salida y que, de acuerdo con lo expresado por el secretario general de COAD, podría profundizarse durante las próximas semanas.





