¿Cómo funcionará el transporte a demanda en Alvear? Un sistema que adapta los recorridos a las necesidades de los vecinos

El nuevo sistema permitirá que los vecinos soliciten un viaje mediante una aplicación y que un algoritmo determine el recorrido más eficiente según las solicitudes existentes en tiempo real. Maximiliano Neri, responsable del proyecto, explicó cómo funcionará el modelo, qué diferencias tendrá con el transporte tradicional y de qué manera la tecnología permitirá reducir recorridos innecesarios sin perder cobertura territorial.

La movilidad y la conectividad interna constituyen desde hace años uno de los principales desafíos para Alvear, una localidad cuya expansión territorial y distribución de la población dificultan la implementación de un sistema tradicional de transporte público. Frente a este escenario, el municipio decidió avanzar con una alternativa diferente y presentó un proyecto de Movilidad a Demanda, un modelo que busca que el transporte se adapte a las necesidades de los pasajeros y no que sean los usuarios quienes deban ajustarse a recorridos, horarios y paradas previamente establecidos. El intendente Carlos Pighin explicó que la iniciativa surgió después de analizar distintas alternativas y descartar la implementación de un sistema convencional que, según su evaluación, podía resultar poco eficiente y difícil de sostener económicamente. “El principal problema identificado que tenemos en nuestra localidad hoy es el transporte, es la comunicación interna por un lado y con las ciudades vecinas también por el otro”, sostuvo.

La propuesta comenzó a tomar forma luego de que el municipio evaluara la posibilidad de poner en marcha un sistema tradicional de transporte interno, proyecto que llegó a estar cerca de implementarse durante el año pasado. Sin embargo, el Ejecutivo decidió frenar ese proceso porque consideró que repetir el esquema de recorridos fijos no significaba resolver las dificultades estructurales de la localidad. Pighin explicó que la intención era encontrar una alternativa que pudiera sostenerse en el tiempo y que, al mismo tiempo, respondiera a las características particulares de Alvear. “No nos convenció que el sistema, no estábamos haciendo nada nuevo, es un sistema que depende de muchísimas variables y termina siendo ineficiente”, señaló. A partir de esa evaluación comenzó el trabajo junto con especialistas en nuevas tecnologías aplicadas al transporte y se llegó al modelo que ahora pretende implementarse.

El nuevo sistema se basa en una idea central: el vecino podrá solicitar el transporte mediante una aplicación y el sistema determinará cómo organizar el recorrido en función de las distintas solicitudes existentes en ese momento. De esta manera, el colectivo no tendrá necesariamente una ruta única y permanente, sino que podrá modificar su recorrido de acuerdo con la demanda. Maximiliano Neri, responsable del proyecto, explicó que el cambio conceptual es importante porque el usuario deja de ocupar un lugar pasivo frente al transporte público. “Ya no somos más pasivos y estamos esperando el bus, sino que tenemos una conexión y lo llamamos”, describió. Para graficar el funcionamiento, Neri comparó la experiencia con aplicaciones como Uber, aunque aclaró que el sistema de transporte a demanda utiliza una lógica diferente porque debe agrupar pasajeros, optimizar recorridos y cumplir determinados parámetros de tiempo y eficiencia.

Un colectivo que modifica su recorrido según la demanda

El funcionamiento se apoya en una plataforma digital capaz de procesar las solicitudes de los usuarios y definir en tiempo real cuál es el recorrido más conveniente para los vehículos disponibles. Neri explicó que el algoritmo toma en cuenta las personas que solicitaron el servicio, los pasajeros que ya se encuentran dentro del colectivo y los destinos de cada uno de ellos para establecer la ruta. Esto significa que la parada tampoco necesariamente será siempre la misma, ya que el sistema puede indicar al usuario cuál es el punto más conveniente para abordar en función del recorrido que se esté construyendo. “El usuario pide el vehículo, el algoritmo saca una cuenta de todas las peticiones que tienen, más las personas que están adentro y los destinos que tienen, y le da una confirmación y le indica el lugar de parada”, explicó.

La posibilidad de modificar los recorridos representa una de las principales diferencias respecto del transporte público tradicional. En el esquema convencional existen líneas determinadas, horarios establecidos y paradas predeterminadas, mientras que el modelo propuesto para Alvear busca que cada recorrido se adapte a las necesidades concretas de quienes necesitan trasladarse en ese momento. Neri explicó que incluso pueden desarrollarse sistemas híbridos, con paradas virtuales que cambien de acuerdo con la demanda y con distintas modalidades de funcionamiento. El objetivo es que el vehículo no recorra kilómetros simplemente porque así lo establece una ruta fija, sino que pueda concentrar su recorrido en aquellos sectores donde efectivamente existen pasajeros que necesitan utilizar el servicio.

Esta característica cobra especial importancia en una localidad con sectores de baja densidad poblacional y una distribución territorial extendida. Según explicó Neri, uno de los principales problemas del transporte convencional es que obliga a mantener vehículos circulando aun cuando transportan a muy pocos pasajeros, generando un elevado costo de combustible, mantenimiento y desgaste. En esos casos, además, las líneas tradicionales pueden terminar dejando sin cobertura a determinadas zonas porque no resulta económicamente viable sostener recorridos extensos con poca demanda. “Cuando nosotros tenemos que poner una línea fija de transporte clásica, el transporte está todo el tiempo gastando combustible, cubiertas, ¿para qué? Para levantar a dos o tres personas que están en un lugar aislado”, explicó. El transporte a demanda pretende modificar precisamente esa ecuación, utilizando tecnología para reducir los recorridos innecesarios sin abandonar la cobertura territorial.

Tecnología para reducir kilómetros y mejorar la eficiencia

Uno de los fundamentos técnicos del proyecto es el uso de algoritmos de ruteo inteligente, capaces de analizar múltiples variables simultáneamente. El sistema puede establecer cuánto tiempo está dispuesto a esperar un usuario, cuántos vehículos se encuentran disponibles y cómo combinar las distintas solicitudes para construir un recorrido eficiente. De acuerdo con Neri, esta tecnología permite trabajar con información en tiempo real y modificar las rutas mientras el servicio está funcionando. “Las nuevas tecnologías hacen posible lo que antes era imposible”, sostuvo al explicar las posibilidades que ofrecen actualmente las plataformas digitales. La diferencia fundamental con aplicaciones como Uber es que el algoritmo utilizado para transporte público debe resolver simultáneamente las necesidades de varios pasajeros y no solamente conectar a una persona con un vehículo.

El impacto económico también aparece como uno de los argumentos centrales del proyecto. Neri explicó que uno de los principales indicadores utilizados para evaluar la eficiencia de un sistema de transporte es la relación entre pasajeros y kilómetros recorridos, ya que un colectivo que circula vacío durante largos períodos genera un costo elevado sin cumplir efectivamente con su función. En el modelo de demanda, cuando un determinado sector no registra solicitudes, el algoritmo puede evitar ese tramo y concentrar el recorrido en aquellos lugares donde sí existen pasajeros. “Si no hay pasajeros, ese tramo se evita, reduciendo significativamente los kilómetros recorridos”, explicó. El desafío, al mismo tiempo, es mantener la cobertura territorial para que la eficiencia económica no termine significando que determinados sectores de la localidad queden directamente excluidos del servicio.

Un modelo pensado también para adultos mayores

Uno de los interrogantes que plantea un sistema basado en aplicaciones es el acceso de aquellas personas que tienen dificultades para utilizar herramientas digitales. Desde el municipio explicaron que la propuesta contempla esta situación y que existen versiones simplificadas de las aplicaciones para usuarios mayores. Pighin señaló que el principal desafío no estaría necesariamente relacionado con la conectividad, sino con la incorporación de una nueva cultura de utilización de la tecnología. “Lo importante es la cultura digital que tengan, que la gente lo sepa usar y que utilice los teléfonos móviles”, explicó Neri. La intención es que la herramienta tecnológica funcione como un medio para facilitar el acceso al transporte y no como una barrera para determinados sectores de la población.

El proyecto también busca conservar una característica fundamental del transporte público: que el servicio esté disponible para toda la comunidad y no dependa de que cada persona tenga que resolver individualmente su traslado. En ese sentido, Neri marcó una diferencia con los servicios de transporte mediante aplicaciones privadas, donde el costo puede variar de acuerdo con la demanda y donde los usuarios deben recurrir a un vehículo individual. El transporte a demanda pretende incorporar parte de esa flexibilidad tecnológica, pero manteniendo la lógica de un servicio público. “Empieza a aparecer de nuevo el sentido del transporte público. Que vos tengas un servicio a disposición”, sostuvo. Para el municipio, esa combinación entre tecnología, flexibilidad y servicio público constituye uno de los aspectos centrales de la propuesta.

Una experiencia que ya se aplica en otras ciudades

El modelo que Alvear pretende implementar no es una experiencia completamente experimental. Según explicaron los responsables del proyecto, existen sistemas de transporte a demanda funcionando en distintas ciudades de Europa y Estados Unidos. Neri mencionó particularmente experiencias desarrolladas en España y destacó el caso de Sant Cugat, en el área metropolitana de Barcelona, donde pudieron observar directamente cómo funciona este tipo de servicio. También explicó que el equipo viajó a Madrid para participar de una feria internacional de movilidad y conocer empresas especializadas en este tipo de tecnología. “El caso más emblemático que nos gustó fue Barcelona, que lo tenía implementado en dos ciudades muy parecidas a Alvear”, relató Pighin. Después de conocer esas experiencias, el municipio consideró que el sistema podía ser adaptado a las características de la localidad.

Entre los antecedentes mencionados también aparece la ciudad italiana de Verona, donde el sistema comenzó implementándose durante la noche y posteriormente se amplió a diferentes momentos del día. Pighin destacó además la integración de diferentes medios de transporte mediante una única aplicación, incorporando bicicletas, transporte público y trenes. Estas experiencias son utilizadas como referencia para pensar un modelo que no solamente permita trasladar pasajeros de un punto a otro, sino que pueda integrarse progresivamente con otras formas de movilidad. La iniciativa se inscribe así dentro de una tendencia internacional hacia sistemas de transporte más flexibles y apoyados en herramientas digitales.

La conexión con la autopista, un punto clave

La puesta en funcionamiento del sistema estará vinculada además con el avance de una obra de infraestructura considerada estratégica por el municipio: la conexión de la Ruta 21 con la autopista. Pighin explicó que esa obra será fundamental para ampliar las posibilidades de movilidad dentro de la jurisdicción y conectar sectores de la localidad con áreas donde existen oportunidades laborales. Según las estimaciones brindadas por el intendente, si los trabajos avanzan de acuerdo con los plazos previstos, la nueva infraestructura podría estar finalizada entre octubre y noviembre, lo que permitiría avanzar hacia la implementación del sistema. “Bien terminemos esa obra, que calculo que de acá a fin de año, me hablan de octubre, noviembre, ya estaríamos en condiciones de largar nuestro sistema”, sostuvo.

Para Pighin, la movilidad no constituye solamente una cuestión vinculada con el traslado cotidiano, sino también con la inclusión social y las posibilidades laborales de los vecinos. El intendente puso como ejemplo a personas que viven en distintos sectores de Alvear y que pueden tener dificultades para acceder a puestos de trabajo ubicados sobre la autopista debido a la falta de conectividad. “Tenemos que garantizar eso. Tenemos empresas, tenemos gente, estamos formando gente y ahora estamos conectando nuestra gente”, sostuvo. En ese sentido, el proyecto busca que la expansión territorial de la localidad no genere vecinos desconectados de las oportunidades que existen en otros sectores.

La iniciativa forma parte, según el municipio, de una planificación más amplia vinculada con la movilidad sustentable. Pighin recordó la incorporación del sistema de bicicletas públicas como otro paso en esa dirección y planteó que la movilidad a demanda representa una segunda etapa dentro de una estrategia que busca modernizar la forma en que los vecinos se trasladan. “Primero con las bicicletas como modelo sustentable y ahora seguido con esta presentación”, explicó. La intención es avanzar de manera progresiva, evaluando cada etapa antes de ampliar el sistema y procurando que las soluciones adoptadas puedan sostenerse en el tiempo.

El proyecto de Movilidad a Demanda plantea, en definitiva, un cambio importante en la relación entre los vecinos y el transporte público de Alvear. En lugar de establecer un recorrido fijo y esperar que los pasajeros se adapten a él, el sistema propone utilizar tecnología para que los recorridos respondan a la demanda concreta de cada momento. Para Neri, se trata de una transformación que ya está ocurriendo a nivel internacional y que puede permitir que localidades con dificultades para sostener líneas tradicionales encuentren alternativas más eficientes. Para Pighin, el objetivo es todavía más concreto: resolver un problema histórico de la localidad y mejorar la conectividad entre sus distintos sectores. “No queremos hacer más de lo mismo”, afirmó el intendente, al presentar una propuesta que el municipio espera comenzar a implementar hacia fines de este año, una vez completadas las obras de infraestructura necesarias.