La segunda edición de la Feria del Libro de Alvear se realizó durante el sábado 22 y domingo 23 de agosto en el Puerto Cultural, con la participación de escritores, artistas, librerías, editoriales, artesanos, emprendedores y propuestas gastronómicas. El encuentro reunió a 13 autores y expositores y tuvo entre sus principales figuras al periodista y economista Alejandro Bercovich, quien presentó su libro “El país que quieren los dueños”. La programación también incluyó la presentación de obras de autores de la región, música, talleres, una biblioteca ambulante y actividades vinculadas con la promoción de la lectura.
Durante dos jornadas, la Feria del Libro de Alvear volvió a convertir al Puerto Cultural en un espacio de encuentro alrededor de la literatura y las distintas expresiones culturales. La segunda edición de la propuesta reunió a escritores, lectores, familias, artistas, librerías, editoriales, artesanos y emprendedores, en una programación que buscó ampliar el concepto tradicional de una feria literaria y vincular los libros con la música, el arte y la producción local. Con la participación de 13 autores y expositores, el encuentro ofreció presentaciones de libros, talleres de encuadernación, una biblioteca ambulante y un paseo gastronómico. También participaron las librerías y editoriales Libreando, Brava Libros, Leo Libros, El Principito y Yo, Indómitas Libros y Homo Sapiens.
Uno de los momentos destacados de la segunda Feria del Libro de Alvear fue la presentación del periodista y economista Alejandro Bercovich, quien llegó a la localidad para presentar su libro El país que quieren los dueños. La obra propone una mirada crítica sobre el rol de la élite empresarial en Argentina y plantea interrogantes acerca del país que imaginan quienes concentran empresas y recursos, así como sobre las relaciones entre poder, medios de comunicación y dinero. La presencia de Bercovich aportó una figura de alcance nacional a una programación que, al mismo tiempo, tuvo como uno de sus principales objetivos poner en valor a autores y producciones de la región.

Literatura, identidad y producción cultural de la región
La feria también permitió poner en primer plano distintas voces vinculadas con la literatura y la cultura regional. Entre ellas estuvo Alberto Arribas, quien presentó Un pueblo que inspira, libros que transforman, una obra relacionada con historias y personajes de Alvear. El autor destacó el vínculo personal con las personas y situaciones que aparecen en sus narrativas y la posibilidad de volver a conectarse con esas historias a través de la escritura. “Es hermoso poder presentar esto que tiene mucho que ver con Alvear. Lo llevo en mi corazón, mucha gente conocida, mucha gente que tiene que ver con mi historia en cada narrativa y volver a conectar con esto es muy emotivo”, expresó.
Arribas también puso el acento en la importancia de que las localidades más pequeñas puedan generar espacios para que niños, niñas y jóvenes encuentren oportunidades para desarrollar sus inquietudes y proyectos culturales. En ese sentido, consideró que una feria de estas características puede funcionar como una puerta de acceso a nuevas experiencias y como una forma de demostrar que los proyectos vinculados con la cultura y la literatura también pueden desarrollarse fuera de las grandes ciudades. “Creo que es una posibilidad para cualquier niño o niña que tiene un sueño o un proyecto. En un lugar tan pequeño como es Alvear, comparado con otras ciudades, también es posible”, sostuvo.
La producción literaria vinculada con localidades cercanas también tuvo un lugar importante. Lucía Adrien Rugger presentó Tejido verde: caminando los ciclos estacionales en compañía de las plantas, una obra que reúne parte de su recorrido de investigación sobre el Reino Vegetal y que fue escrita y editada íntegramente en la localidad vecina de Pueblo Esther. La propuesta incorporó a la feria una mirada sobre la naturaleza y los ciclos estacionales, ampliando el abanico de temas presentes durante las jornadas.
También estuvo presente Damián Andreoli, autor de Gol gana, un libro compuesto por 11 cuentos inspirados en historias futbolísticas de General Lagos. Los relatos recuperan distintas experiencias relacionadas con la infancia, la vida en un pueblo, la amistad, el amor, el tiempo compartido y las diferencias sociales. La obra fue declarada de interés cultural por el Poder Ejecutivo Municipal de Santa Fe y sumó a la feria historias construidas desde la identidad y las experiencias de una comunidad cercana.

Historias que buscan generar conciencia
Entre las presentaciones que tuvieron un fuerte componente testimonial estuvo Matías, ni víctima ni premio consuelo, escrito por Matías Joaquín Peralta Proske y su madre, Erika Pasero Poske. El libro relata el proceso de adopción de Matías y los desafíos atravesados durante ese camino, con el objetivo de visibilizar la adopción de niños mayores y cuestionar algunos de los prejuicios que existen alrededor de las adopciones a partir de los 7 años.
Durante la presentación, Matías explicó que uno de los principales objetivos del libro es “concientizar, visibilizar sobre la adopción, fomentar la adopción en niños grandes y romper los prejuicios en la adopción de niños mayores a 7 años”. En tanto, Erika Pasero Poske destacó el mensaje que buscan transmitir a través de la historia familiar y sostuvo que pretenden mostrar que es posible que más personas se animen a adoptar niños de mayor edad. “Queremos dejar con el libro que se puede, que más gente se anime a elevar la franja etaria y darle la oportunidad a un chico que a lo mejor tiene 7 u 8 años o más”, afirmó.
La propuesta literaria también incluyó una mirada sobre la educación y los cambios tecnológicos. Susana Copertari, junto a Fernando Avendaño, presentó Entre tizas, chips e inteligencia artificial, una obra que aborda las transformaciones de la educación frente al avance de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial. El libro propone pensar las nuevas formas de enseñar y aprender a partir de una tensión entre las herramientas tradicionales y los nuevos recursos tecnológicos, recorriendo un escenario educativo atravesado por la digitalización y la denominada era postdigital.

Arte, música y otras formas de contar historias
La Feria del Libro de Alvear no se limitó a las presentaciones literarias. La programación incorporó distintas expresiones artísticas que permitieron ampliar el recorrido de los visitantes y vincular la literatura con otras formas de narración y creación. Patricia San Juan presentó una adaptación de El Principito y el Zorro y una colección elaborada mediante diferentes técnicas de origami, que se destacó por el nivel de detalle y elaboración de las piezas.
La música también tuvo su espacio con la participación de Carla Bertolini, cantautora y compositora de folklore, quien presentó Canciones nuevas y viejas. Su propuesta se construyó a partir de versos, coplas e historias cantadas, incorporando la música como otra forma de transmitir relatos y recuperar tradiciones culturales.
A su vez, Gabriel Bertino presentó El peso de las sombras, una serie de cuentos y relatos que combinan situaciones de la vida cotidiana con elementos fantásticos e inquietantes. La obra propone descubrir otras dimensiones detrás de aquello que, en apariencia, resulta conocido.
Por su parte, Roxana Di Carlo llegó con El negocio de ser vos, una propuesta centrada en un recorrido personal y emocional destinado a quienes buscan reinventarse, incorporar nuevas herramientas y encontrar un sentido diferente para sus proyectos de vida.

Una feria que también promueve la lectura desde la primera infancia
Uno de los momentos institucionales de la feria estuvo relacionado con la puesta en vigencia de la Ordenanza N.º 831/2022, mediante la cual Alvear adhiere a la Ley Provincial N.º 13.685, denominada “Un niño, un cuento”. La iniciativa establece la entrega de un libro a cada recién nacido con el propósito de promover el acercamiento temprano a la lectura y fortalecer el vínculo familiar alrededor de los libros.
La actividad contó con la presencia de la poeta Jesica Diore, impulsora de esta iniciativa, quien valoró la decisión del Municipio de Alvear de adherir a la propuesta. “Hace doce años que vengo llevando adelante una iniciativa que titulé El primer libro, actualmente es la Ley 13.685 Un niño, un cuento. Es un placer haber compartido la presentación en un acto tan emotivo como es la segunda Feria del Libro de la ciudad de Alvear”, expresó.
Diore también destacó el valor que tiene acercar un libro a las familias desde los primeros días de vida. “Ese libro que llega a ese bebé es el alimento y el motor de la unión familiar, del estímulo a la lectura y fomenta todo su crecimiento y el acercamiento a temprana edad de la lectura y el cariño y afecto a sus padres al contarlo”, sostuvo.
Una propuesta que busca consolidarse como espacio cultural
Durante la feria, el intendente de Alvear, Carlos Pighin, también destacó el sentido de la propuesta y el lugar de la literatura como herramienta para preservar y transmitir conocimientos entre generaciones. “Es un lugar, un evento donde la cultura y lo social se vinculan, pero sobre todo para fomentar la literatura. Se trata de la necesidad de la humanidad de dejar sus conocimientos, sus historias, para contarlas en el momento, pero dejarlas para las generaciones futuras. Y acá se está haciendo un poco eso”, señaló.
La segunda edición de la Feria del Libro de Alvear fue además declarada de interés por la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe, en reconocimiento a una propuesta que busca consolidarse dentro de la agenda cultural de la localidad.
Otro de los espacios que llamó la atención durante las jornadas fue la Biblioteca Ambulante, una iniciativa que promueve el acceso a los libros mediante el intercambio y la venta de ejemplares dentro de un colectivo. A esto se sumaron la presencia de librerías y editoriales, los talleres, la participación de artesanos y emprendedores y un paseo gastronómico.
De esta manera, la Feria del Libro de Alvear cerró su segunda edición con una propuesta que combinó literatura, música, arte, educación, identidad local y producción regional, pero que también permitió abrir debates sobre temas sociales y culturales. La presencia de autores de Alvear y de localidades cercanas junto con invitados de alcance nacional como Alejandro Bercovich permitió construir un espacio en el que las historias locales convivieron con discusiones de alcance más amplio. El desafío hacia adelante será sostener y profundizar una propuesta que busca que los libros no sean solamente objetos de exposición, sino también una herramienta para generar encuentros, transmitir historias y promover nuevas preguntas.




