Rosario Central cayó 2-1 ante Gimnasia en el Gigante de Arroyito y dejó dudas en su funcionamiento. Silvio Constantino analizó en Garra y Gambeta el rendimiento del equipo, cuestionó la propuesta de Jorge Almirón y advirtió que el clásico frente a Newell’s puede ser determinante para el futuro del entrenador.
Rosario Central perdió 2-1 ante Gimnasia y Esgrima de La Plata en el Gigante de Arroyito y volvió a quedar en el centro de las críticas de su público. En su columna en el programa Garra y Gambeta, Silvio Constantino analizó el encuentro y consideró que el resultado terminó siendo demasiado favorable para el conjunto platense, aunque también sostuvo que Central no hizo un partido como para justificar plenamente la derrota. El análisis puso el foco especialmente en la diferencia entre un primer tiempo en el que el equipo mostró movilidad y un complemento en el que perdió claridad, se desordenó defensivamente y terminó sufriendo dos goles.
El partido también estuvo atravesado por el clima que se vivió desde antes del comienzo. Cuando se anunció la formación, algunos futbolistas fueron recibidos con silbidos, entre ellos el chileno Pizarro y Copetti, mientras que la reprobación más fuerte estuvo dirigida hacia el entrenador Jorge Almirón. Para Constantino, el rechazo hacia el técnico ya es un factor que condiciona el escenario y resulta muy difícil de revertir. “Hay cuestiones que el entrenador cayó mal desde el primer día en Central”, sostuvo, aunque aclaró que considera que Almirón es un buen entrenador.
Un Central que arrancó mejor y después perdió intensidad
Constantino destacó que Central tuvo un comienzo positivo frente a Gimnasia, especialmente durante los primeros 20 o 25 minutos. El equipo circuló la pelota, intentó progresar y mostró movilidad, mientras que el visitante permaneció replegado y apostó principalmente a las salidas rápidas. En ese tramo, además, Central generó algunas situaciones a través de Marco Ruben, aunque no consiguió transformar ese dominio inicial en una ventaja concreta.
El analista también destacó la presencia de Ángel Di María y Marco Ruben desde el comienzo, especialmente porque la participación del delantero había generado especulaciones después de no haber sumado minutos en el partido anterior. Ruben finalmente disputó prácticamente todo el encuentro y Constantino consideró que la conexión entre ambos futbolistas fue uno de los aspectos positivos del comienzo. “Uno veía esa química entre Angelito y entre Marquito”, señaló al repasar los primeros minutos del partido.
Sin embargo, el funcionamiento comenzó a perder fuerza a medida que avanzó el encuentro. Gimnasia logró acomodarse, encontró espacios para salir de contra y Central dejó de tener la misma circulación que había mostrado durante el inicio. Para Constantino, el segundo tiempo fue claramente diferente y el equipo terminó exponiéndose más de lo necesario.
La crítica a la lateralización del juego
Uno de los principales cuestionamientos del análisis estuvo relacionado con la forma en que Central intentó atacar. Constantino observó que el equipo abusó de la circulación horizontal y terminó recurriendo reiteradamente a los centros desde los costados, una fórmula que, según su lectura, facilitó el trabajo de la defensa de Gimnasia. En particular, apuntó a la utilización de Di María en esa función: “Habría que contar la cantidad de centros que Di María tiró, todos a las cabezas de los defensores”.
Para el analista, la repetición de ese recurso no puede atribuirse solamente a una decisión individual del futbolista. Consideró que existe una indicación táctica detrás de esa manera de atacar y que Central debería encontrar alternativas para progresar por el centro del campo. “Central no encaró nunca por el medio de la cancha, siempre fue por los laterales”, sostuvo, al cuestionar la falta de variantes ofensivas.
El problema, según explicó, no está en utilizar los centros como recurso, sino en hacerlo sin contar con suficientes jugadores dentro del área. Cuando Di María se posiciona sobre uno de los costados, Constantino considera que Central necesita generar movimientos complementarios para sumar futbolistas a la zona de definición. “Alguna sorpresa tenés que poner”, planteó, al señalar que los volantes deberían tener una participación más activa en los ataques.
La necesidad de que los volantes lleguen al área
En ese sentido, el análisis apuntó particularmente a la función de los mediocampistas. Constantino sostuvo que cuando Central ataca y Di María queda abierto, debería haber movimientos de otros futbolistas para ocupar el área y generar más opciones de pase o de remate. Como ejemplo, mencionó la necesidad de que uno de los volantes acompañe a los delanteros para que los centros encuentren una mayor cantidad de jugadores ofensivos.
La ausencia de esas llegadas quedó expuesta, según su lectura, en algunas acciones del segundo tiempo. Hubo una jugada en la que Central logró avanzar pero no encontró destinatario para el centro porque los futbolistas que deberían haber llegado al área estaban demasiado retrasados. Para Constantino, ese tipo de situaciones refleja una dificultad estructural del equipo: la pelota circula, pero muchas veces no hay suficientes jugadores preparados para recibirla en posiciones de peligro.
El problema también se relaciona con el rendimiento de los laterales. Constantino consideró que ni Sández ni Coronel están aportando actualmente una presencia ofensiva determinante, especialmente en la finalización de las jugadas. Por eso entiende que, si los laterales no logran generar superioridad y profundidad, el equipo necesita compensarlo con la llegada de un mediocampista más al área.
Campaz, el jugador que puede inventar una jugada
Dentro de un partido en el que Central tuvo dificultades para generar situaciones claras, Constantino rescató especialmente la aparición de Jaminton Campaz. Reconoció que el colombiano no estaba teniendo un buen partido y que incluso había sido cuestionado durante la transmisión, pero remarcó que es justamente un futbolista al que hay que mantener en cancha por su capacidad para resolver individualmente una jugada.
La explicación apareció inmediatamente después del gol de Central. Campaz consiguió generar una acción individual y terminó marcando el descuento, demostrando por qué, según Constantino, es un jugador que puede cambiar un partido incluso cuando su rendimiento general no está siendo destacado. “Es un jugador que vos siempre lo tenés que dejar en cancha porque aparece y se inventa la jugada”, afirmó.
Para el analista, esa capacidad individual no alcanza para resolver los problemas colectivos, pero sí representa una herramienta que Central no debería desaprovechar. La presencia de futbolistas capaces de romper una estructura defensiva puede ser determinante en partidos cerrados, especialmente cuando el equipo tiene dificultades para encontrar espacios mediante la circulación de la pelota.
El segundo gol y los errores defensivos
La derrota también dejó cuestionamientos sobre algunas decisiones defensivas. Constantino se refirió particularmente a una acción protagonizada por Amayo, quien intentó salir jugando en una situación en la que, según su interpretación, lo más conveniente habría sido asegurar el pase hacia atrás. “Generalmente lo que hay que hacer es un central, si quiere dar el pase al otro central, tiene que estar tirado atrás”, explicó.
El problema, según su lectura, fue que los defensores quedaron prácticamente en la misma línea y eso permitió que el rival interceptara la pelota. Constantino aclaró que no atribuye exclusivamente la responsabilidad al entrenador, porque considera que se trató de una decisión tomada dentro de la cancha. Sin embargo, entendió que con el partido empatado y a pocos minutos del final Central debería haber priorizado una postura más directa para buscar la victoria.
La cuestión defensiva también apareció vinculada al comportamiento de Soto en una de las acciones previas al gol. Constantino recordó que una situación similar ya se había observado frente a Talleres, cuando el futbolista perdió una pelota y demoró en regresar. Para el analista, ese tipo de errores de transición pueden dejar al equipo demasiado expuesto y terminan siendo especialmente costosos cuando el rival consigue atacar con espacios.
“Demasiado premio” para Gimnasia
A pesar de la derrota, Constantino consideró que Gimnasia terminó obteniendo demasiado premio por lo realizado durante el encuentro. Su lectura es que Central tuvo mejores momentos y que un empate habría reflejado con mayor justicia lo sucedido en el campo de juego. Sin embargo, también aclaró que el conjunto rosarino tampoco produjo una actuación suficientemente convincente como para afirmar que merecía ganar.
El arquero de Gimnasia, Infrán, tuvo intervenciones importantes, aunque Constantino descartó considerarlo la gran figura del partido. El conjunto platense logró resistir los momentos de mayor presión y después encontró dos goles en acciones donde Central cometió errores y también tuvo cierta cuota de mala fortuna. En el primer tanto hubo un rebote que terminó favoreciendo al visitante, mientras que en el segundo apareció un desvío que modificó la trayectoria de la pelota.
El resultado, por lo tanto, se explica para Constantino por una combinación de factores: falta de contundencia, errores defensivos y una propuesta ofensiva que perdió claridad con el paso de los minutos. Central tuvo la posibilidad de reaccionar y llegó al descuento, pero no consiguió transformar ese envión final en el empate.
La paridad del fútbol argentino
Durante el análisis también apareció una advertencia respecto de las expectativas que generan los partidos en condición de local. Constantino rechazó la idea de que Central debería ganar automáticamente frente a un equipo que llega en una posición comprometida o después de haber perdido otros partidos. Para fundamentarlo, repasó otros resultados recientes y señaló que existe una marcada paridad en el fútbol argentino.
Como ejemplos mencionó las dificultades de Huracán para derrotar a Estudiantes de Río Cuarto, la derrota de Independiente frente a Gimnasia de Mendoza y el triunfo de River sobre Banfield, que también necesitó de varios goles para imponerse. “Acá es tremenda la paridad, cualquiera le gana a cualquiera”, sostuvo, diferenciando la competencia local de algunos campeonatos europeos donde los principales candidatos suelen imponer con mayor frecuencia su jerarquía.
Por eso, para Constantino el análisis debe hacerse partido a partido. Un rival que llega golpeado o que pelea por no descender no garantiza que Central vaya a quedarse con los tres puntos, incluso jugando en el Gigante de Arroyito. La condición de local es importante, pero no elimina la paridad que existe actualmente en el campeonato argentino.
Almirón, en la previa de un clásico determinante
El futuro de Jorge Almirón aparece como uno de los principales interrogantes después de la derrota. Constantino sostuvo que el entrenador ya cuenta con un nivel de rechazo importante entre los hinchas y que revertir esa situación resulta complicado. “Yo hablo con mucha gente de Central, el 95% no lo quiere y es muy difícil revertir eso”, afirmó, al describir el clima que percibe entre los simpatizantes.
En ese contexto, el próximo clásico frente a Newell’s adquiere una importancia todavía mayor. Constantino consideró que un triunfo de Central podría modificar el escenario y darle aire al entrenador, especialmente teniendo en cuenta el historial reciente de los clásicos. Pero, al mismo tiempo, advirtió que un mal resultado podría dejar a Almirón sin margen de maniobra.
“Va a ser totalmente determinante”, sostuvo al referirse al partido contra Newell’s, y planteó que el clásico puede convertirse en el punto de inflexión para el ciclo del entrenador. Central llega a ese encuentro con la presión adicional de jugar en su cancha y con la necesidad de recuperar rápidamente la confianza de su público.
Un clásico que puede cambiar el escenario
Central tendrá entonces una oportunidad inmediata para dejar atrás la derrota ante Gimnasia. El equipo necesita mejorar su funcionamiento ofensivo, encontrar alternativas a la circulación lateral y conseguir una mayor presencia de sus volantes dentro del área. Además, deberá reducir los errores defensivos que le permitieron al rival encontrar dos goles en un partido que, según el análisis de Constantino, Gimnasia no dominó de manera suficiente como para justificar semejante premio.
La presencia de Di María, Ruben y Campaz le ofrece al equipo individualidades capaces de marcar diferencias, pero el desafío está en conseguir que esas capacidades aparezcan dentro de un funcionamiento colectivo más fluido. El análisis de Constantino apunta justamente a esa contradicción: Central tiene jugadores capaces de resolver partidos, pero todavía necesita construir una estructura que les permita intervenir con mayor frecuencia y en mejores condiciones.
Y todo eso deberá resolverse rápidamente, porque el próximo desafío será el clásico rosarino. En un contexto de cuestionamientos a Almirón y con un equipo que viene de perder en Arroyito, el partido frente a Newell’s aparece como una prueba futbolística, pero también como una prueba para el propio ciclo del entrenador. Para Central, el margen de error parece haberse reducido considerablemente.





