Los dos laterales hablaron con Eros Scoponi sobre sus presentes en Primera y Reserva, el crecimiento de los juveniles y los objetivos de CAJU en la Liga Regional del Sur. Salemme atraviesa un buen momento como titular, mientras que Paniagua se afianza en Reserva y busca volver a tener protagonismo en Primera.
CAJU atraviesa un momento de crecimiento en sus dos principales categorías y, en la previa del partido frente a San Lorenzo, Eros Scoponi dialogó con dos protagonistas de ese proceso: Emanuel “Ema” Salemme, jugador de Primera División, y Jeremías Paniagua, lateral de Reserva que ya tuvo experiencia en el plantel superior. Ambos contaron cómo viven este presente, el trabajo con el cuerpo técnico y las expectativas para lo que resta del torneo.

Emanuel lleva cinco temporadas en el club y actualmente atraviesa una etapa de mayor protagonismo después de la lesión de un compañero. El lateral reconoció que no era la manera en la que quería ingresar al equipo, pero destacó la confianza que recibió del entrenador y de sus compañeros. “Me vengo sintiendo cómodo”, señaló, y explicó que la pretemporada y la continuidad como titular le permitieron recuperar una confianza que había perdido por la falta de minutos durante el ciclo anterior.
El jugador también destacó el momento colectivo de CAJU, que acumula dos victorias y dos empates en sus últimas presentaciones y permanece invicto. Sin embargo, evitó proyectarse demasiado y remarcó que el plantel debe concentrarse en cada partido, especialmente porque cuenta con varios futbolistas lesionados y un plantel corto. En ese contexto, valoró especialmente el aporte de los jugadores de Reserva, que vienen siendo una alternativa importante para completar el equipo de Primera.
La próxima prueba será San Lorenzo, un rival al que Emanuel calificó como difícil, particularmente jugando en su cancha y en horario nocturno. CAJU buscará sumar de visitante en un partido que el futbolista considera importante para mantenerse en carrera, aunque señaló que, más allá de la intención de conseguir los tres puntos, el objetivo mínimo será regresar con algo. “La idea es traernos tres puntos”, expresó, aunque también dejó claro que el equipo deberá afrontar el encuentro con cautela.

Jeremías y el crecimiento desde Reserva
Del otro lado, Jeremías Paniagua atraviesa su último año en Reserva y busca consolidarse para dar nuevamente el salto al plantel superior. El lateral izquierdo ya tuvo participación en Primera durante la temporada anterior y actualmente se encuentra afianzado en una Reserva que pelea en los primeros puestos. Además de su recorrido por las inferiores, Paniagua es reconocido dentro del plantel por su pegada, especialmente en los tiros libres, una faceta que él mismo admite que todavía tiene pendiente explotar en partidos oficiales.
El defensor describió al grupo de Reserva como “muy unido” y explicó que el objetivo que se plantearon para este campeonato es terminar entre los cuatro primeros. Según su mirada, la diferencia con los demás equipos se redujo respecto de temporadas anteriores y CAJU demostró que puede competir de igual a igual. La categoría, además, viene invicta y comparte los primeros lugares de la tabla, un escenario que refuerza la expectativa de los jugadores.
Paniagua también valoró el trabajo de Mariano de Rueda y Mauro Cejas, quienes conducen las dos categorías. El jugador contó que se siente cómodo con ambos entrenadores y destacó especialmente la confianza que recibió de Cejas desde el torneo anterior. Incluso relató con humor que algunas correcciones de Mariano pueden generar discusiones durante los entrenamientos, aunque reconoce que forman parte del aprendizaje y que los consejos tienen como objetivo ayudarlo a mejorar.
La entrevista también permitió poner el foco en una política que el propio cuerpo técnico viene desarrollando: darle progresivamente minutos y experiencia a los futbolistas surgidos del club. Scoponi recordó los casos de Santiago Aguirre y Valentín Gherardi, dos jóvenes de alrededor de 19 y 20 años que ya tuvieron participación en Primera. El crecimiento de estos jugadores aparece vinculado no solamente a una cuestión deportiva, sino también a la posibilidad de que los futbolistas formados en CAJU puedan consolidarse en el plantel superior.
El cierre de la columna tuvo también un momento de humor alrededor de las cábalas del plantel. Después de la victoria de CAJU sobre Athletic, Mariano de Rueda cumplió una promesa y apareció con el pelo teñido de blanco, una situación que fue tomada con humor por el grupo y que Scoponi aprovechó para bromear sobre qué nuevas promesas podrían aparecer si el equipo continúa consiguiendo resultados. Detrás de la anécdota, la entrevista dejó expuesto un plantel que combina jugadores con experiencia, jóvenes que buscan ganarse un lugar y una Reserva que funciona como fuente de recambio para la Primera.




