La Escuela 149 proyecta nuevos desafíos pedagógicos y destaca el trabajo comunitario

La directora de la institución, Nanci Romero, repasó el trabajo realizado durante el ciclo lectivo, los proyectos que continúan y las iniciativas que prepara la comunidad educativa. También destacó el rol de la cooperadora, el acompañamiento de la provincia y el municipio y la importancia de garantizar que las dificultades económicas no condicionen el acceso de los estudiantes a las propuestas educativas.

La Escuela Primaria N.º 149 de Pueblo Esther transita el tramo final del ciclo lectivo con distintos proyectos pedagógicos y comunitarios que buscan fortalecer los aprendizajes, los vínculos entre los estudiantes y las experiencias educativas. En diálogo con Radio Enlace, su directora, Nanci Romero, repasó algunas de las iniciativas desarrolladas durante el año y destacó el compromiso del equipo docente, las familias y la cooperadora para sostener las propuestas de la institución.

Uno de los proyectos que se encuentra en desarrollo se vincula con el trabajo del Consejo de las Infancias y la construcción de vínculos entre los estudiantes. Romero explicó que la iniciativa surgió a partir de situaciones concretas observadas por los propios consejeros y consejeras de la escuela, entre ellas la aparición de mensajes desagradables en determinados espacios de la institución. A partir de allí comenzaron a trabajar sobre las formas de vincularse y sobre la necesidad de que los chicos puedan expresar aquello que sienten.

La propuesta busca además modificar algunas lógicas instaladas en la convivencia cotidiana. Como ejemplo, Romero explicó que en lugar de limitarse a señalar aquello que los estudiantes no pueden hacer durante los recreos, la escuela procura poner el foco en las alternativas posibles: “Sacar los no por los que sí podés hacer”. La iniciativa comenzó este año y tiene una proyección de tres o cuatro años para poder evaluar su desarrollo y alcanzar un producto final.

Ese trabajo forma parte de una línea institucional más amplia vinculada al cuidado y a la construcción de vínculos. En ese sentido, Romero también se refirió al simulacro de evacuación realizado recientemente en la escuela, una actividad que se desarrolla desde hace varios años con el acompañamiento de referentes de bomberos y otras instituciones.

La directora destacó que estos ejercicios no están pensados únicamente para los estudiantes, sino también para los adultos que forman parte de la comunidad educativa. Después de cada simulacro se realiza una evaluación conjunta para identificar qué funcionó correctamente y qué aspectos necesitan ser modificados. “La teoría es una cosa, la práctica es otra”, resumió Romero.

El último simulacro incorporó además una situación diferente a la de años anteriores: durante el turno mañana se realizó mientras los estudiantes se encontraban en el recreo. La experiencia permitió observar cómo respondían ante una eventual emergencia sin encontrarse previamente organizados dentro de las aulas. Según explicó Romero, la evacuación se desarrolló correctamente y los estudiantes pudieron organizarse rápidamente.

Uno de los aprendizajes que la directora consideró más significativo tiene que ver con haber incorporado que, ante una emergencia, la prioridad es el cuidado de las personas. “Lo principal es la vida, es cuidarse uno, y no los útiles”, señaló, al recordar que en los primeros simulacros algunos estudiantes intentaban llevar consigo sus cuadernos u objetos personales.

La cuestión del cuidado también atravesó el abordaje realizado por la escuela frente a situaciones de violencia que impactaron en las comunidades educativas de la provincia. Romero explicó que los hechos generaron preocupación entre los estudiantes, que tuvieron acceso a la información a través de distintos medios, y que la institución trabajó para generar espacios donde pudieran expresar lo que sentían y ser escuchados.

Para la directora, una parte central de ese trabajo consiste en fortalecer los vínculos entre estudiantes, docentes y familias. “El vínculo lo tenemos que trabajar juntos”, sostuvo, y remarcó la necesidad de recuperar también espacios de comunicación cara a cara frente a una realidad en la que la tecnología ocupa un lugar cada vez mayor. Para Romero, poder expresar lo que se siente, mirar a los demás y reconocer o anticipar determinadas situaciones son aprendizajes necesarios para la convivencia.

Una propuesta pedagógica que representará a Pueblo Esther

Entre las actividades que marcan el cierre del año aparece también un reconocimiento al trabajo pedagógico desarrollado por la institución. La Escuela 149 fue seleccionada para presentar su propuesta en un congreso interseccional que se realizará el 9 de octubre en Villa Constitución.

La experiencia que llevará la escuela recupera el trabajo realizado el año pasado en torno a la identidad institucional y que tuvo como uno de sus momentos centrales la celebración por los 110 años de la institución. El proyecto había comenzado años antes con el trabajo del Consejo de las Infancias para actualizar el logo de la escuela y luego fue profundizándose desde distintas áreas. La propuesta fue seleccionada entre los proyectos presentados por las 33 escuelas que integran la sección y será llevada como representación de la localidad.

Romero destacó además el compromiso del cuerpo docente. Al realizar un balance del ciclo lectivo, sostuvo que el trabajo cotidiano se sostiene en la vocación y en los acuerdos construidos dentro de la institución. “Estoy muy orgullosa de los docentes del trabajo que hacen con los chicos”, afirmó, y señaló que en la escuela conviven dos objetivos centrales: el cuidado de las infancias y la enseñanza.

La directora también puso como ejemplo las salidas educativas que se desarrollan durante el año. En ese marco, estudiantes de quinto grado del turno mañana participaron de una salida vinculada a los Juegos Sudamericanos. La posibilidad de que todos los estudiantes puedan participar de este tipo de experiencias constituye, según Romero, una parte importante del perfil de la institución.

En un contexto económico complejo, la escuela busca que las dificultades económicas de las familias no se conviertan en un impedimento para acceder a las actividades propuestas. “La escuela pública abre la posibilidad de que todos puedan disfrutar de lo que está al alcance de todos”, sostuvo.

La cooperadora y los recursos para nuevos proyectos

El sostenimiento de las iniciativas también requiere recursos. Durante el último fin de semana, la cooperadora de la escuela realizó una rifa para recaudar fondos y continuar financiando proyectos institucionales. Romero destacó el trabajo de quienes participaron de la organización y explicó que el dinero permitirá avanzar en una propuesta que tendrá impacto directo en el trabajo áulico.

La directora prefirió no anticipar los detalles del proyecto porque todavía debe ser trabajado con los estudiantes y requiere adecuar un espacio de la institución. La previsión es que pueda ponerse en marcha durante 2027.

En cuanto al acompañamiento económico, Romero señaló que durante los últimos años la institución recibió apoyo tanto del Gobierno provincial como del municipio, a través del Fondo de Asistencia Educativa (FAE), además del aporte de la propia cooperadora. Ese acompañamiento permitió concretar distintas obras y proyectos, aunque reconoció que las necesidades son mayores.

“Realmente uno quisiera hacer mucho más, pero todo lleva un tiempo y hay que saber esperar”, explicó. Al mismo tiempo, reconoció que la situación económica actual se refleja en la vida cotidiana de los estudiantes.

Así, mientras se prepara para cerrar un nuevo ciclo lectivo, la Escuela Primaria N.º 149 sostiene una agenda que combina enseñanza, cuidado, convivencia, participación estudiantil y experiencias educativas. Para su directora, ese trabajo se apoya en una comunidad educativa que incluye a docentes, trabajadores no docentes, familias y cooperadora, y que permite proyectar nuevas iniciativas aun en un contexto de dificultades económicas.