En su columna deportiva en Enlace de Noticias, Eros Scoponi repasó la derrota 2-1 de Cajú, que significó la primera caída de la temporada para el equipo de Pueblo Esther. También cuestionó los costos de los operativos, la designación de árbitros y las dificultades para completar el calendario de la Liga Regional del Sur.
La fecha de la Liga Regional del Sur volvió a quedar atravesada por partidos reprogramados, dificultades económicas y cuestionamientos vinculados al arbitraje. En su columna deportiva en Enlace de Noticias, Eros Scoponi repasó especialmente la derrota de Cajú por 2-1, que significó la primera caída del equipo en las dos categorías, después de cinco partidos disputados. La reserva mantuvo su invicto tras igualar 1-1, mientras que la Primera dejó atrás una racha sin derrotas.
El partido comenzó con un gol por Porvenir Talleres y llegó al empate para CAJU a través de Agustín González y por un error de arquero de CAJU, Porvernir Talleres consiguió el 2-1 definitivo. Scoponi consideró que el encuentro fue parejo y destacó que Cajú había tenido argumentos para conseguir algo más después del empate, aunque también reconoció que el equipo rival cuenta con jugadores ofensivos importantes. Entre ellos mencionó a Carbonelli, Maggioni, Núñez y Ortiz, además de señalar que Cardozo pasó a ser uno de los máximos goleadores del torneo después de convertir los dos tantos de su equipo.
Uno de los puntos que generó mayor discusión durante la columna fue una infracción sancionada antes del segundo gol. Scoponi consideró que no existió falta en la jugada y describió el episodio como un choque entre dos jugadores que disputaban una pelota, dentro de lo que entendió como una situación propia de un deporte de contacto. Su lectura fue crítica con la decisión arbitral, aunque también separó esa cuestión del rendimiento del rival, al que definió como un buen equipo.
El segundo gol llegó después de un tiro libre en el que el arquero Tomás Rabonesse no pudo controlar la pelota. Scoponi explicó que el remate picó antes de llegar al guardameta y terminó ingresando entre sus piernas, aunque destacó que anteriormente había tenido intervenciones importantes durante el partido. En ese sentido, planteó que los errores forman parte del juego y que una equivocación de un arquero tiene una consecuencia inmediata en el marcador, mientras que los errores arbitrales generan otra discusión porque no tienen una consecuencia equivalente sobre quien los comete.
La situación de Cajú se relaciona además con un calendario que continúa sufriendo modificaciones. Scoponi señaló que Figuerense, según la información manejada durante el programa, no continuaría disputando el torneo y todavía debería resolver cómo se reprogramarán los partidos que tiene pendientes con otros equipos. También mencionó que Fernando Ojeda recibió una suspensión de tres fechas luego del encuentro frente a Figuerense y que esa sanción le impediría disputar el clásico ante San Lorenzo.
A la par de los resultados, la columna puso sobre la mesa el problema económico que atraviesan los clubes. Según la información leída durante el programa, desde la organización del fútbol de Rivera se explicó que todavía no estaba confirmada la disputa de la séptima fecha frente a Atleti con Palme debido a los costos fijos y a las dificultades para afrontar la logística. Scoponi vinculó esa situación con los gastos que implica abrir una cancha: habló de alrededor de 1,5 millones de pesos para un partido habitual, mientras que un clásico puede elevar ese costo a unos 2 millones, de acuerdo con los valores mencionados durante la emisión.
El costo de los árbitros también apareció como parte de ese problema. Durante la columna se mencionó una cifra aproximada de 780.000 pesos por la jornada de Primera y Reserva, distribuida entre los cuatro árbitros, además de otros gastos operativos que deben afrontar los clubes. Scoponi cuestionó si esos costos pueden ser sostenidos por instituciones que, al mismo tiempo, tienen dificultades para reunir recursos a través de la venta de entradas y otros ingresos de los días de partido.
Otro de los reclamos planteados estuvo relacionado con la designación de los árbitros. Scoponi sostuvo que, en una liga de alcance regional, debería evitarse que los jueces sean de las mismas localidades de los equipos que participan de la competencia, porque eso puede generar situaciones de presión o cuestionamientos sobre la imparcialidad. Durante la conversación se planteó además que los árbitros pueden encontrarse posteriormente con jugadores, dirigentes o hinchas fuera de las canchas, una situación que, según el análisis realizado en el programa, puede dificultar su tarea y generar riesgos de conflictos fuera del ámbito deportivo.
El propio Scoponi reconoció que se trata de un problema complejo y que las amenazas o presiones contra árbitros no deberían formar parte del fútbol. Su planteo apuntó a que la organización del arbitraje debería contemplar mecanismos que reduzcan la posibilidad de que los jueces tengan vínculos territoriales directos con los clubes que deben dirigir. Más allá de las opiniones expresadas durante la columna, no se presentaron en la emisión datos sistemáticos que permitan determinar si las designaciones locales efectivamente producen perjuicios deportivos, por lo que ese aspecto queda planteado como un reclamo y una cuestión a debatir dentro de la competencia.
En el cierre, Scoponi también repasó la agenda de la selección argentina y los próximos partidos de la Liga Regional del Sur. Mencionó el encuentro Argentina-Bolivia previsto para el 30 de septiembre y los amistosos posteriores frente a Burkina Faso y Benín, aunque señaló que los horarios todavía estaban pendientes de confirmación. En cuanto al torneo regional, informó que Empalme Central derrotó 2-1 a San Lorenzo y anticipó los partidos de Talleres frente a Libertad de General Lagos e Independiente ante Central Argentino.
Así, la columna de esta semana dejó como eje no solamente la primera derrota de Cajú, sino también las dificultades estructurales que atraviesa la Liga Regional del Sur: un calendario condicionado por la disponibilidad policial, costos crecientes para abrir las canchas, ingresos limitados para los clubes y una discusión recurrente sobre el arbitraje. En ese contexto, el equipo de Pueblo Esther deberá continuar el torneo mientras busca recuperar los puntos perdidos y sostener el buen comienzo que había construido antes de esta primera caída.





