General Lagos: el vivero comunal como eje de una agenda ambiental que integra reciclaje, arbolado y educación

En su columna desde General Lagos, Ornella Toledo dialogó con Mariano, integrante del vivero comunal, sobre el trabajo que se desarrolla en Estación Verde y su articulación con las áreas de ambiente, reciclaje, compostaje y educación. El espacio también produce semillas, impulsa la plantación de especies nativas y desarrolla actividades con escuelas, adultos mayores y espacios de salud comunitaria.

El vivero de General Lagos es mucho más que un espacio destinado a producir y plantar especies vegetales. Así lo planteó Ornella Toledo durante su columna en Enlace de Noticias, donde dialogó con Mariano, quien desde hace dos años coordina las actividades del lugar. Según explicó, el vivero funciona como parte de una estrategia más amplia que combina educación ambiental, protección del ambiente y acciones vinculadas a la salud comunitaria.

El trabajo se articula además con el Área de Ambiente de la Comuna, la planta de reciclaje y la planta de compostaje. En conjunto se desarrollan actividades de concientización y propuestas concretas en espacios públicos, escuelas y distintos puntos de la localidad, que incluyen plantaciones de árboles y acciones vinculadas al tratamiento de los residuos. De esta manera, el vivero forma parte de una agenda ambiental que busca intervenir sobre distintos aspectos de la relación de la comunidad con su entorno.

Uno de los ejes de esa política es la separación de residuos. General Lagos cuenta con un cronograma de recolección diferenciada mediante el cual se informa a los vecinos qué días se retiran los materiales reciclables y cómo deben prepararlos, para luego trasladarlos a la planta de reciclaje. Allí se separan los distintos materiales que pueden ser reutilizados y posteriormente comercializados para su recuperación industrial. Mariano explicó que, aunque se busca que la separación se realice en los hogares, la planta también puede separar los residuos reciclables que llegan mezclados.

Para el coordinador del vivero, sin embargo, el desafío ambiental no empieza en el reciclaje sino antes: en reducir la cantidad de residuos que se generan. Por eso, las acciones de educación ambiental apuntan también a promover hábitos como la compra de productos a granel y la reducción de envases, con especial trabajo junto a las escuelas y las familias. En paralelo, se está avanzando con la recuperación de residuos verdes para destinarlos a la planta de compostaje, una experiencia que comenzó en algunos barrios y que ahora busca fortalecerse en los comercios y extenderse nuevamente a distintos sectores de la localidad.

Semillas para las huertas familiares

Con la llegada de la primavera, el vivero también intensifica una de sus actividades: la producción y entrega de semillas. Mariano explicó que actualmente el espacio produce entre el 80 y el 90% de las semillas que distribuye, mientras que el resto debe adquirirse por tratarse de variedades de producción más compleja. La entrega está destinada a las familias de General Lagos y contempla tanto las temporadas de primavera-verano como las de otoño-invierno.

No se requiere un trámite especial para acceder a ellas: los vecinos pueden acercarse al vivero durante sus horarios de funcionamiento. El coordinador aclaró que, aunque habitualmente trabajan de lunes a viernes aproximadamente entre las 7 y las 16, en ocasiones el equipo se encuentra realizando actividades en escuelas o espacios públicos, por lo que no siempre permanece en la sede. La producción de semillas también permite sostener las huertas familiares como una herramienta vinculada tanto a la alimentación como a la educación ambiental.

Arbolado urbano: plantar menos para cuidar más

Otro de los temas abordados fue el arbolado urbano. Frente a la práctica de realizar plantaciones sin garantizar posteriormente el mantenimiento, Mariano sostuvo que cualquier política de arbolado debería partir de una planificación que contemple no solamente qué especies se plantan, sino también quién y cómo se las cuidará. Incluso planteó que, en determinadas circunstancias, es preferible plantar menos ejemplares y garantizar su mantenimiento antes que realizar plantaciones masivas que después no puedan sostenerse.

En los últimos dos años, el trabajo conjunto con otras áreas comunales permitió plantar alrededor de 1.200 ejemplares de distintas especies en espacios públicos. La agenda ambiental busca incrementar progresivamente la presencia de especies nativas y conectar los espacios verdes mediante corredores biológicos que puedan vincularse, a futuro, con la reserva natural Biolagos. La propuesta apunta a integrar plazas, calles y otros espacios de la localidad mediante una mayor presencia de vegetación autóctona.

La elección de especies nativas también tiene una dimensión vinculada a la biodiversidad. Mariano explicó que el vivero procura producir ejemplares que puedan aportar alimento y refugio para aves, mariposas e insectos, al tiempo que recupera la incorporación de plantas frutales en los espacios urbanos y domésticos. Entre los ambientes naturales que caracterizan la zona mencionó la pampa húmeda, el espinal y el Delta e Islas del Paraná, además del ambiente particular del talar de barranca.

Educación ambiental y trabajo comunitario

La primavera también marca una etapa de mayor actividad educativa. El vivero participa del proyecto Tendiendo Redes, del Centro Cultural de la Comunidad de General Lagos, con talleres de educación ambiental destinados a estudiantes de séptimo grado, y desarrolla actividades con adultos mayores. Además, trabaja junto a una escuela secundaria en el proyecto provincial Sembrando Alas, a partir del cual se están desarrollando talleres y jardines destinados a mariposas y picaflores.

El vínculo con la comunidad también alcanza al área de salud. Mariano explicó que el vivero trabaja junto al Área de Desarrollo Social y Salud Mental del Centro Integrador Comunitario y recibe allí talleres con profesionales de la salud y pacientes. Así, el espacio se convierte en un punto de encuentro donde confluyen educación ambiental, producción, biodiversidad y actividades comunitarias.

Durante la entrevista, Mariano también adelantó que el equipo trabaja en nuevos proyectos y busca presentar una propuesta en el marco del Foro Provincial de Educación Ambiental Integral, previsto para noviembre, con el objetivo de difundir las experiencias que se desarrollan en General Lagos. La intención, explicó, es continuar ampliando la agenda ambiental y sumar iniciativas que puedan aportar a la comunidad.

La conversación permitió poner en perspectiva el rol que puede asumir un vivero comunal cuando se lo integra a una política ambiental más amplia. Producción de semillas, arbolado urbano, especies nativas, reciclaje, compostaje, educación y trabajo comunitario aparecen conectados dentro de una misma estrategia. Para Ornella Toledo, conocer estas experiencias también permite abrir una discusión regional sobre qué políticas desarrolladas en una localidad pueden servir como referencia para otras comunidades.