Sergio Pradier presenta “El árbol de los relatos” en la Bienal de Esculturas de San Jerónimo del Sauce

El artista de Pueblo Esther fue invitado a participar de la quinta edición del encuentro, donde realizará una escultura en hierro inspirada en los árboles. Junto a él, Silvia Ramonda participa de la feria de artesanos con su producción en mosaico. Durante la entrevista, también compartió el sueño de impulsar un encuentro de escultores en Pueblo Esther.

El arte de Pueblo Esther tiene presencia en la quinta Bienal de Esculturas de San Jerónimo del Sauce. El escultor Sergio Pradier fue invitado a participar del encuentro con una propuesta propia: El árbol de los relatos, una obra en hierro que retoma una temática que viene desarrollando desde hace tiempo y la vincula con el eje elegido para esta edición: los relatos.

Desde la localidad santafesina, Silvia Ramonda contó en diálogo con Radio Enlace cómo se desarrolla la actividad, que reúne a artistas, artesanos y visitantes en torno a la escultura. Además de acompañar el trabajo de Pradier, Ramonda participa de la feria de artesanos con sus producciones en mosaico.

La bienal comenzó con la presentación de los escultores y la ceremonia formal de apertura. Según relató Ramonda, las condiciones climáticas demoraron el inicio de algunos trabajos, entre ellos el de Pradier, que necesita instalaciones eléctricas para trabajar el hierro.

“El árbol de los relatos”, una obra en hierro

La propuesta de Sergio Pradier parte de su trabajo previo con la figura del árbol. Para esta edición, el artista adaptó esa línea de exploración a la temática de los relatos y presentó un diseño que busca vincular ambos conceptos.

A diferencia de los seis escultores que trabajan sobre troncos de madera y compiten por un premio, Pradier participa como artista invitado. También fue invitada una escultora que trabaja en mármol. Las obras de ambos quedarán en la localidad, como parte de su patrimonio artístico y del paisaje urbano.

La bienal tiene una dinámica que, según explicó Ramonda, guarda similitudes con la Bienal del Chaco, aunque en San Jerónimo del Sauce la competencia está centrada en la escultura en madera. En esta edición participan artistas argentinos y una escultora chilena.

Una localidad que se prepara para recibir el arte

La actividad trasciende el trabajo de los escultores. La plaza y sus alrededores fueron acondicionados para recibir al público, con espacios destinados a artesanos y emprendedores. También participan escuelas de la localidad y de pueblos vecinos, junto con propuestas y talleres vinculados a las artes visuales.

Ramonda destacó el compromiso de la organización comunal y el acompañamiento de la provincia para sostener el encuentro. También señaló el nivel de los artistas y del jurado, integrado por referentes con experiencia en eventos de escultura y docentes de arte de la región.

La programación se extenderá hasta el domingo, cuando está prevista la elección y premiación de los escultores que participan de la competencia.

El sueño de llevar un encuentro de escultores a Pueblo Esther

La experiencia también reavivó una idea que Ramonda y Pradier vienen conversando con otros referentes locales: impulsar un encuentro de escultores en Pueblo Esther, que permita visibilizar el trabajo de los artistas de la ciudad y de la región.

“Es el sueño que tenemos”, expresó Ramonda durante la entrevista, al reconocer que organizar una actividad de estas características implica un trabajo importante y un compromiso sostenido.

Para la artista, el desafío no necesariamente sería comenzar con una bienal de gran escala, sino dar los primeros pasos con un encuentro que pueda crecer con el tiempo. Pueblo Esther cuenta con artistas plásticos y artesanos, y una comunidad cultural que podría aportar a esa iniciativa.

Ramonda también destacó el potencial de estas propuestas para generar interés turístico. Como ejemplo, señaló que las esculturas instaladas en espacios públicos pueden convertirse en parte de la identidad de una localidad y atraer visitantes.

La idea, por ahora, es un proyecto que necesita acuerdos y organización, pero la participación en San Jerónimo del Sauce ofrece una experiencia concreta para observar cómo se construye un evento de estas características.

Mientras Sergio Pradier avanza con El árbol de los relatos y Silvia Ramonda comparte su producción en mosaico, ambos artistas llevan el nombre de Pueblo Esther a un espacio donde la creación se encuentra con la comunidad y vuelve a poner sobre la mesa una pregunta: ¿puede el arte convertirse también en una marca cultural de la ciudad?