Carina Cappelletti destacó los avances en participación ciudadana y anticipó una iniciativa sobre camiones

La concejala explicó las propuestas para organizar los reclamos vecinales, promover las iniciativas populares y regular las audiencias públicas. También detalló el trabajo conjunto con Alvear por los olores nauseabundos y el programa que busca ordenar la circulación y el estacionamiento de camiones en la ciudad.

La participación ciudadana, los problemas ambientales que atraviesan los límites locales y el tránsito pesado forman parte de la agenda que impulsa la concejala de Pueblo Esther Carina Cappelletti. En diálogo con Radio Enlace, la edil repasó una serie de iniciativas orientadas a mejorar el funcionamiento del Concejo, fortalecer los mecanismos de intervención vecinal y avanzar en soluciones para problemas que afectan la vida cotidiana de la región.

Uno de los ejes centrales es la reorganización del ingreso de reclamos y propuestas al Concejo Deliberante. Cappelletti explicó que el crecimiento de la ciudad también incrementó la cantidad de demandas y proyectos presentados por vecinos, instituciones y organizaciones barriales, lo que planteó la necesidad de establecer criterios para su tratamiento.

“Lo que hicimos fue generar algún tipo de ordenamiento y darle un marco de institucionalidad a todo lo que ingresa”, señaló.

Formularios, firmas y propuestas vecinales

La iniciativa busca diferenciar los reclamos puntuales de las propuestas que requieren un trabajo colectivo y de los pedidos de reuniones institucionales. Según explicó Cappelletti, desde su bloque propusieron utilizar formularios que permitan identificar el tipo de planteo, su alcance y las personas que lo impulsan.

Para las propuestas vinculadas con un barrio, la concejala planteó que exista un acompañamiento de firmas de vecinos, con parámetros adaptados a la población de cada sector. Como referencia, mencionó el requisito de 50 vecinos que se utiliza habitualmente para conformar una vecinal, aunque aclaró que la cantidad debería contemplar las particularidades de cada barrio.

En el caso de las iniciativas que involucren a toda la ciudad, propuso reunir 100 firmas de residentes de Pueblo Esther, con datos que permitan acreditar su identidad y domicilio.

El objetivo, explicó, es que las propuestas lleguen al Concejo con un diagnóstico, respaldo vecinal y condiciones que permitan evaluar su viabilidad. Esto no supone descartar los reclamos individuales, sino establecer un tratamiento adecuado para cada presentación.

Las propuestas se discutieron en el marco de la revisión del reglamento interno del Concejo, que debe adecuarse a la nueva Ley Orgánica de Municipios. Cappelletti vinculó ese proceso con la necesidad de establecer mecanismos institucionales para la iniciativa popular.

Audiencias públicas: abrir el debate a la comunidad

Otro de los puntos abordados es la regulación de las audiencias públicas como herramienta de participación. Cappelletti sostuvo que estos espacios permiten que los vecinos expongan sus posiciones, formulen preguntas y escuchen las respuestas de los funcionarios y de otros actores involucrados en una problemática.

La concejala recordó como antecedente la audiencia realizada en Arroyo Seco por los olores nauseabundos, en la que participaron vecinos, representantes del Ejecutivo y responsables de empresas señaladas por la comunidad como posibles generadoras del problema.

Si bien las audiencias públicas no son vinculantes —es decir, sus conclusiones no obligan automáticamente a tomar una determinada decisión—, pueden dar visibilidad a las demandas y generar instancias de intercambio y rendición de cuentas.

“Cuando uno habilita un canal de exposición sobre una problemática es distinto”, afirmó Cappelletti, al contrastar esos espacios con las discusiones que suelen desarrollarse en redes sociales.

La regulación permitiría establecer cómo convocar una audiencia y qué requisitos deben cumplir los vecinos para solicitarla. Según explicó, estos encuentros pueden ser impulsados por el Ejecutivo, el Concejo o la ciudadanía mediante adhesiones.

Olores nauseabundos: trabajo conjunto entre Pueblo Esther y Alvear

La entrevista también puso el foco en los reclamos por olores nauseabundos que afectan a vecinos de Pueblo Esther, especialmente en sectores como Solares, y que se vinculan, según las denuncias vecinales, con posibles vuelcos irregulares de establecimientos industriales radicados en Alvear.

Cappelletti señaló que la problemática tiene antecedentes anteriores a 2023 y que los vecinos realizaron presentaciones ante organismos provinciales, entre ellos el Ministerio de Ambiente y la Defensoría del Pueblo. También recordó que desde el Concejo de Pueblo Esther se impulsaron pedidos de informes para obtener respuestas oficiales.

Ante la falta de respuestas que, según indicó, tuvieron algunas de esas gestiones, se promovió una instancia de trabajo conjunto con concejales de Alvear. De ese encuentro surgieron dos líneas de acción: un pedido de informe compartido y la solicitud de una audiencia con el Ministerio de Ambiente, con participación de las áreas ambientales de ambos gobiernos locales.

Para la concejala, la coordinación entre localidades es necesaria porque se trata de una problemática que no puede abordarse exclusivamente desde una jurisdicción.

La posibilidad de conformar áreas metropolitanas, contemplada en la nueva normativa municipal, también abre una perspectiva para coordinar políticas sobre problemas comunes. Sin embargo, las causas de los olores y las eventuales responsabilidades deberán establecerse mediante las actuaciones y evaluaciones correspondientes.

Transporte: Cappelletti propone una agenda común para la región

El transporte público fue otro de los asuntos conversados con representantes de Alvear. Cappelletti planteó que las localidades del corredor deben coordinar acciones para mejorar el servicio actual y avanzar en una discusión más amplia sobre el sistema provincial.

La edil cuestionó la dependencia de Pueblo Esther respecto de una única línea de colectivos, la línea A, y señaló dificultades relacionadas con las frecuencias, los recorridos y las condiciones del servicio.

Según su planteo, los gobiernos locales tienen escasa capacidad de intervención sobre el diseño de los recorridos, que depende de la empresa prestataria y de la Secretaría de Transporte provincial. También mencionó como antecedente la línea Cerodino, que ofrecía otras frecuencias y trazas, pero cuya salida del recorrido dificultaría recuperar esa alternativa.

La propuesta es trabajar junto con otras localidades para impulsar mejoras inmediatas y, a más largo plazo, promover una discusión sobre la legislación provincial de transporte, que Cappelletti considera desactualizada.

Un programa para ordenar la circulación de camiones

Entre los proyectos que mencionó la concejala se encuentra el Programa de Pacificación Vial y Ordenamiento Territorial para Pueblo Esther, que, según indicó, ya está en tratamiento en el Concejo.

La iniciativa busca responder a reclamos vinculados con la circulación y el estacionamiento de camiones en el área urbana, las banquinas y sectores cercanos a establecimientos industriales. También contempla la necesidad de garantizar cruces seguros y mejorar las condiciones de circulación.

Cappelletti explicó que la propuesta intenta evitar que las prohibiciones de estacionamiento desplacen el problema hacia otras cuadras o calles. Por eso, sostuvo que las restricciones deben estar acompañadas por alternativas y una planificación integral.

En relación con las banquinas, señaló que la legislación provincial ya prohíbe el estacionamiento en esos sectores y planteó la necesidad de hacer cumplir esa normativa. Para las cuestiones vinculadas con el eje urbano, en cambio, consideró necesario coordinar medidas y discutir las competencias de los distintos niveles del Estado.

La concejala remarcó que Pueblo Esther tiene una particularidad dentro del corredor sur: la ruta atraviesa el centro de la ciudad, mientras una parte importante del tránsito pesado se dirige hacia otros destinos de la región.

El programa, por lo tanto, busca abordar una problemática que combina seguridad vial, circulación urbana, actividad productiva y planificación territorial.

Del reclamo a las políticas públicas

A lo largo de la entrevista, Cappelletti defendió la importancia de que el Concejo Deliberante no se limite a recibir reclamos o presentar pedidos de informes, sino que avance en ordenanzas y mecanismos que permitan transformar las demandas en políticas públicas.

También destacó que, aun cuando existen diferencias políticas entre los representantes de distintas localidades, es posible construir acuerdos en torno a problemas compartidos.

La participación vecinal, el trabajo intermunicipal y la planificación del tránsito aparecen así como tres líneas de una misma agenda: generar herramientas institucionales para que las demandas de la comunidad tengan un recorrido concreto y puedan traducirse en respuestas.