Adriana Rossi analizó las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, la situación en Medio Oriente y el avance de sectores de derecha y extrema derecha en distintos países de América Latina.
La situación internacional continúa marcada por escenarios de alta tensión geopolítica, conflictos armados que amenazan con expandirse y procesos electorales que están reconfigurando el mapa político de América Latina. Sobre estos temas reflexionó Adriana “La Tana” Rossi durante su habitual columna de política internacional en Enlace de Noticias, donde analizó las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, el papel de Israel en Medio Oriente y el avance de sectores de derecha y extrema derecha en distintos países latinoamericanos.
La especialista advirtió que, pese a los anuncios diplomáticos realizados durante los últimos días, el conflicto en Medio Oriente continúa lejos de una solución definitiva y mantiene abiertos múltiples focos de tensión que podrían profundizar la inestabilidad regional.
Medio Oriente: negociaciones frágiles y una paz todavía lejana
Uno de los ejes centrales de la columna estuvo puesto en las negociaciones que intentan abrir un canal diplomático entre Estados Unidos e Irán luego de semanas de enfrentamientos y amenazas cruzadas.
Adriana Rossi explicó que el llamado memorándum de entendimiento que comenzó a discutirse no representa un acuerdo de paz definitivo, sino apenas un compromiso para avanzar en futuras conversaciones: “la situación hoy es incluso más compleja que al comienzo del conflicto. Los iraníes endurecieron algunas posiciones vinculadas al control del estrecho de Ormuz y siguen existiendo desacuerdos importantes respecto del uranio enriquecido y de la soberanía sobre recursos estratégicos”, analizó.
La columnista señaló que el estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los puntos neurálgicos de la disputa internacional debido a su importancia para el comercio mundial de petróleo y gas. Al mismo tiempo, consideró que la estrategia impulsada por el gobierno estadounidense no logró los objetivos políticos que buscaba inicialmente: “el derrocamiento del régimen iraní tampoco se produjo. Por el contrario, la guerra terminó fortaleciendo al propio régimen”, sostuvo.

El peligro nuclear y las consecuencias de una escalada global
Otro de los aspectos abordados por Rossi fue el riesgo que representa la creciente militarización de los conflictos internacionales y la presencia de potencias nucleares en los principales escenarios bélicos. La analista recordó que el uso o incluso la amenaza de utilización de armas nucleares continúa siendo uno de los mayores peligros para la humanidad: “las bombas atómicas siguen siendo una amenaza real. Un error o una escalada fuera de control podrían modificar drásticamente la vida tal como la conocemos”, advirtió.
Durante la columna también repasó antecedentes históricos como los accidentes nucleares de Chernóbil y Fukushima, utilizados como ejemplos de las consecuencias ambientales y humanas que pueden generar este tipo de episodios: “la experiencia demuestra que los efectos de la radiación pueden extenderse durante décadas y afectar a millones de personas”, señaló.
Rossi remarcó además que América Latina integra una región declarada libre de armas nucleares, aunque advirtió que un conflicto de escala global tendría consecuencias para todo el planeta independientemente de la ubicación geográfica.
Israel, Netanyahu y el crecimiento de los sectores más radicalizados
La especialista también analizó la situación política interna de Israel y las tensiones que atraviesa el gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu. Según explicó, dentro de la coalición gobernante existen sectores de extrema derecha que impulsan posiciones cada vez más agresivas respecto de los conflictos regionales.
Adriana Rossi mencionó especialmente las declaraciones de dirigentes israelíes que plantean escenarios de confrontación directa con países vecinos como el Líbano: “las expresiones que aparecen dentro de algunos sectores del gobierno israelí muestran un nivel de radicalización muy preocupante”, sostuvo. En ese contexto, consideró que las diferencias entre la estrategia diplomática impulsada desde Washington y las posiciones más extremas dentro del gobierno israelí continúan dificultando cualquier posibilidad de estabilización regional.

Colombia y el avance de la extrema derecha
La segunda parte de la columna estuvo centrada en América Latina y particularmente en el proceso electoral colombiano. La analista explicó que el escenario político en ese país aparece atravesado por una fuerte polarización entre sectores progresistas y candidatos identificados con la derecha y la extrema derecha.
Destacó que el candidato vinculado al espacio político del presidente Gustavo Petro mantenía una propuesta orientada a profundizar los procesos de pacificación iniciados durante los últimos años: “Iván Cepeda representaba la continuidad de una estrategia basada en el diálogo y la pacificación de Colombia, incluyendo los procesos de reintegración de antiguos grupos armados”, explicó.
Sin embargo, el resultado electoral mostró un fuerte crecimiento de sectores de derecha que lograron imponerse en un contexto de alta polarización. Según Rossi, una de las particularidades del proceso estuvo vinculada al peso que tuvieron los votos emitidos desde el exterior: “los votos provenientes de Estados Unidos terminaron teniendo una incidencia muy importante en el resultado electoral”, señaló. La columnista también hizo referencia a los pedidos de revisión y auditoría planteados por sectores del oficialismo colombiano respecto del escrutinio final.
Una región cada vez más polarizada
Hacia el cierre de la columna, Rossi analizó un fenómeno que considera cada vez más visible en distintos países latinoamericanos: la desaparición progresiva de los espacios políticos moderados. La especialista observó que las disputas electorales recientes muestran una creciente polarización entre proyectos identificados con la izquierda y sectores de derecha o extrema derecha.
“Lo que estamos viendo en varios países es una reducción del espacio político para las posiciones de centro. Las elecciones tienden a resolverse entre proyectos claramente enfrentados”, sostuvo. Según explicó, este fenómeno puede observarse en procesos electorales recientes de Colombia, Perú, Chile y Bolivia, donde las alternativas moderadas fueron perdiendo peso frente a propuestas más ideologizadas.
Para Adriana Rossi, el desafío de los próximos años estará vinculado a la capacidad de los gobiernos de construir consensos en sociedades cada vez más fragmentadas políticamente. Mientras tanto, la combinación de conflictos internacionales, tensiones geopolíticas y procesos de polarización regional configura un escenario global marcado por la incertidumbre, donde las decisiones que se tomen en los principales centros de poder continuarán teniendo repercusiones directas sobre América Latina y el resto del mundo.





