Guerra en Medio Oriente: Adriana Rossi analiza la escalada, el silencio de los líderes y el impacto en la vida cotidiana

En su columna semanal, la especialista en política internacional desmenuzó los últimos movimientos del conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán, y advirtió sobre las consecuencias económicas y sociales que ya comienzan a sentirse en todo el mundo.

En un nuevo encuentro con Enlace de Noticias por Radio Enlace Pueblo, la columnista de política internacional Adriana Rossi trazó un panorama detallado de la escalada bélica en Medio Oriente, donde el conflicto entre Israel y Estados Unidos contra Irán se profundiza con nuevas medidas, muertes y tensiones diplomáticas que sacuden a la comunidad internacional.

“Bombas van, bombas vienen, misiles van, misiles vienen”, sintetizó Rossi al inicio de su análisis, advirtiendo que la situación se torna cada vez más compleja.

Israel: guerra, seguridad interna y gestos que generan repudio

Rossi informó que el gabinete israelí ha decidido aumentar el presupuesto destinado a la guerra en millones de dólares, al mismo tiempo que endurece su política de seguridad interna con una medida extrema: la pena de muerte para palestinos que hayan matado a un israelí.

“Como no están suficientemente golpeados los palestinos de Cisjordania”, reflexionó la periodista.

Además, Israel avanzó sobre el sur del Líbano con intenciones de anexar parte de ese territorio. En medio de los combates, murieron un alto funcionario y un soldado de Naciones Unidas que formaban parte de un cuerpo de paz encargado de garantizar la seguridad en la zona.

En el plano diplomático, la semana dejó un hecho de fuerte impacto simbólico: la policía israelí impidió el ingreso del patriarca católico de Jerusalén a la Iglesia del Santo Sepulcro para la liturgia del Domingo de Ramos. El religioso fue detenido en el camino, cuando intentaba ingresar por una puerta lateral para pasar desapercibido.

“Se armó un escándalo muy grande a nivel internacional. Se imaginan cómo puede haber reaccionado el Papa”, señaló Rossi. Italia convocó al embajador de Israel para presentar una protesta formal, y el gobierno israelí debió pedir disculpas. También tuvieron que disculparse por haber bloqueado a un equipo de la cadena CNN.

Un dato que llamó la atención de la columnista fue la ausencia pública del primer ministro Benjamín Netanyahu. “No sale. ¿Dónde está? ¿Qué pasa? Hay especulaciones: si murió, si está enfermo o si se está escondiendo”, planteó.

Estados Unidos: armas que se agotan y una invasión en puerta

Del lado estadounidense, Rossi advirtió que el gobierno de Donald Trump está decidido a avanzar con una invasión terrestre sobre Irán. “Trump ya lo dijo claramente: lo que quiere es el uranio de Irán y el petróleo de Irán”, afirmó.

Unos 3.000 soldados de la fuerza aerotransportada están listos para ingresar al territorio iraní, que ya amenazó con convertir ese despliegue en “un infierno”. Sin embargo, el Pentágono enfrenta un problema crítico: se le están acabando las armas.

“Estados Unidos envió 8.000 misiles en un mes, prácticamente vació su reserva. Se pueden producir apenas un centenar de misiles por año. No se puede sostener el ritmo de esta guerra”, detalló Rossi.

Los hutíes y la complicación de los estrechos

Un nuevo actor se suma al conflicto: la milicia de los hutíes en Yemen. Rossi explicó que este grupo controla el estrecho de Bab el-Mandeb, por donde pasan los barcos que se dirigen al canal de Suez. Los hutíes han declarado que bombardearán Israel y atacarán los barcos con dirección al Mediterráneo oriental.

“Una más que le complica la estrategia a Israel y Estados Unidos”, resumió la periodista.

¿Quién manda realmente en Irán?

La incertidumbre también reina en Irán. Tras la muerte del ayatolá Khamenei, su hijo fue nombrado como reemplazo por el grupo selecto de religiosos, pero no ha aparecido en público. “No da discursos, no se presenta. Se dice que estaba malherido, desfigurado, o que está muerto. No se sabe. ¿Quién toma realmente las decisiones? La Guardia Revolucionaria”, planteó Rossi.

El petróleo, los fertilizantes y el “cisne negro”

La columnista dedicó un extenso tramo de su análisis a las repercusiones económicas globales del conflicto, que impactan directamente en la vida cotidiana.

“El petróleo no es solo combustible. Hay muchos productos derivados”, explicó. Desde jabones, cremas, maquillajes y envases plásticos hasta neumáticos, asfalto y medicamentos. “Todo lo que ustedes imaginan que viene de plástico deriva del petróleo”, alertó.

Pero lo que más preocupa a los expertos es la posible escasez de fertilizantes. Rossi citó una teoría conocida como el “cisne negro”: un evento catastrófico que no se prevé pero que estaba gestándose. Sin fertilizantes, la producción de alimentos caerá drásticamente.

“Irán es uno de los mayores productores de fertilizantes del mundo. Si se cierra el Estrecho de Hormuz o el conflicto interrumpe su producción, no vamos a tener la cantidad de trigo, soja y otros cultivos. Eso significa hambruna a nivel mundial”, advirtió.

Argentina, siendo una zona de producción sojera intensiva, también sufriría el impacto. “La soja es uno de los cultivos más agresivos para los nutrientes del suelo, necesita muchos fertilizantes”, recordó.

Las protestas crecen y China se fortalece

En Estados Unidos, tres manifestaciones masivas convocaron a millones de personas. La última, con ocho millones de participantes, reunió a ciudadanos en todos los estados —incluidos los republicanos— bajo consignas como “no kings” (no reyes) y en rechazo a la guerra.

“Trump desestima todo esto, para él no tiene ninguna importancia”, afirmó Rossi.

Mientras tanto, Rusia vende petróleo a Asia y China almacena fertilizantes. “China tiene garantizada su producción de alimentos. Lejos de debilitarse con esta guerra, se está fortaleciendo”, concluyó la analista.

El impacto en Argentina y la responsabilidad del gobierno

Rossi también vinculó la situación con la realidad local: el gobierno argentino apoya a Israel y Estados Unidos en el conflicto, lo que le quita margen para excusar el aumento de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo que se avecina.

“No le puedo quitar responsabilidad al gobierno de las repercusiones que va a tener esta situación en Argentina. Vos vas a ir con tu mismo sueldo y vas a comprar cada vez menos”, sentenció.