En su columna de política internacional, la analista Adriana Rossi analizó los últimos acontecimientos del conflicto en Medio Oriente y advirtió sobre la expansión del escenario bélico, la crisis humanitaria en Gaza y las tensiones económicas que ya impactan en el precio del petróleo y en la política internacional.
El conflicto bélico en Medio Oriente continúa escalando y suma nuevos frentes de tensión que podrían profundizar sus consecuencias políticas y económicas a nivel global. Así lo analizó la especialista en política internacional Adriana Rossi, quien en su columna semanal repasó los últimos acontecimientos vinculados a la confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán y sus derivaciones en la región.
Adriana Rossi remarcó que el escenario actual no puede analizarse únicamente como un enfrentamiento bilateral entre Washington y Teherán, sino que Israel tiene un rol central en la escalada militar. “Mucho se habla del conflicto entre Estados Unidos e Irán, pero también está Israel metido en el conflicto y es necesario hablarlo, porque también hay intenciones de Israel de generar este conflicto con Irán”, señaló.
Según explicó, en las últimas semanas se intensificaron los bombardeos en distintos puntos de la región. Israel continúa con ataques sobre territorio iraní, mientras que también se ampliaron las acciones militares hacia Líbano, donde actúan milicias respaldadas por Irán.
“Israel le ha prácticamente declarado una guerra a la milicia sostenida por Irán que se encuentra en Líbano”, indicó Rossi, y detalló que los bombardeos alcanzaron incluso la capital libanesa. “Hay un millón de personas que están saliendo de Líbano, la zona fronteriza está desbordada de gente que se quiere ir porque no se siente segura y hay muchos muertos”, describió.

Gaza y una crisis humanitaria persistente
La analista también advirtió que, mientras la atención internacional se concentra en el enfrentamiento con Irán, el conflicto en la Franja de Gaza continúa con consecuencias devastadoras para la población civil.
“Nos hemos olvidado de Gaza, pero ha habido un bombardeo que ha matado a un montón de gente”, afirmó Rossi, quien consideró que la situación humanitaria en el enclave palestino es cada vez más grave.
En ese sentido, señaló que la población enfrenta bombardeos permanentes y una profunda crisis social producto de la falta de alimentos, agua y medicamentos. “Es una situación absolutamente dramática, una crisis humanitaria muy fuerte”, sostuvo.

Tensiones entre Estados Unidos e Israel
Otro de los puntos que destacó Rossi es que, pese a la alianza estratégica entre Estados Unidos e Israel, comienzan a observarse diferencias en los objetivos políticos y militares del conflicto.
Mientras Washington busca forzar un cambio de régimen en Irán, Israel apunta a debilitar estructuralmente al país para reducir su influencia en Medio Oriente.
“Estados Unidos quería un cambio de régimen en Irán, pero Israel tiene otro objetivo, que es la destrucción de Irán como potencia regional”, explicó Rossi, quien consideró que esas diferencias empiezan a marcar tensiones en la estrategia militar conjunta.

Petróleo y economía mundial
La escalada bélica también empieza a tener consecuencias directas en la economía global, particularmente en el mercado energético. Rossi advirtió que el aumento del precio del petróleo ya se refleja en distintos países y puede generar efectos inflacionarios.
“El hecho de que el petróleo aumente significa que sectores eléctricos, productivos y de transporte se ven afectados, y si el transporte se ve afectado también se afecta la producción y el precio de los alimentos”, explicó.
La analista recordó que una parte significativa del petróleo mundial circula por el Golfo Pérsico, una región directamente involucrada en el conflicto. Según indicó, entre el 20 y el 25 por ciento del crudo que se comercializa a nivel global pasa por esa zona estratégica.
“Si se bloquea ese flujo de petróleo, el impacto en la economía mundial es inmediato”, advirtió.
Estrategia iraní y desgaste de Estados Unidos
Rossi también analizó la respuesta de Irán frente a los ataques y sostuvo que Teherán busca ampliar el conflicto para generar presión sobre las potencias occidentales y sobre los países productores de petróleo aliados de Estados Unidos.
Entre otras acciones, Irán habría atacado infraestructuras petroleras y logísticas en países del Golfo Pérsico, afectando instalaciones estratégicas en Arabia Saudita y en Emiratos Árabes Unidos.
De acuerdo con la analista, estas maniobras apuntan a complicar el abastecimiento energético global y generar presión económica sobre Estados Unidos y sus aliados.

Impacto político internacional
El conflicto también empieza a generar repercusiones políticas dentro de Estados Unidos y en Europa. Rossi señaló que el aumento del gasto militar y las consecuencias económicas de la guerra comienzan a generar cuestionamientos internos a la estrategia del presidente Donald Trump.
Además, recordó que el mandatario enfrenta elecciones legislativas de medio término en noviembre, que podrían modificar el equilibrio de poder en el Congreso estadounidense.
“Hay muchas críticas dentro de Estados Unidos por las decisiones que está tomando Trump y eso se va a reflejar seguramente en las elecciones”, planteó.
Finalmente, Rossi advirtió que, aunque el conflicto parezca lejano para América Latina, sus consecuencias pueden sentirse también en la región, tanto en el plano económico como en el político.
“Hablar de la guerra de Irán no es hablar en abstracto. Es entender cómo se mueve el mundo y qué impacto puede tener también en nuestros países”, concluyó.