En su columna semanal, la especialista advirtió sobre la escalada de violencia en México tras un operativo contra el Cártel Jalisco Nueva Generación, cuestionó la “Junta por la Paz” impulsada por Donald Trump y describió un escenario internacional marcado por tensiones, negocios inmobiliarios y un debilitamiento del orden multilateral.
La agenda internacional volvió a sacudirse en los últimos días con una combinación explosiva: violencia narco en México, tensiones entre Estados Unidos y Europa, maniobras militares en el Indo-Pacífico y la puesta en marcha de la llamada “Junta por la Paz” impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump. En ese contexto, Adriana “La Tana” Rossi trazó un panorama crítico y advirtió que el mundo atraviesa una etapa de reconfiguración profunda, con consecuencias que también impactan en la Argentina.
Uno de los hechos más graves, según explicó, fue el operativo contra el Cártel Jalisco Nueva Generación en México, que derivó en una fuerte reacción armada. “Hubo corte de rutas, incendio de autos, incendio de sucursales bancarias, ataques a estaciones de servicio y tiroteos en la calle. Se generó una base de miedo muy grande”, señaló.
El enfrentamiento dejó muertos tanto del lado del narcotráfico como de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, destacó que la presidenta mexicana mantuvo su agenda prevista y llamó a la calma, mientras el Ejército, la Guardia Nacional y las policías locales lograron desactivar el 90 por ciento de los 52 cortes de rutas registrados.
Consultada sobre versiones que hablaban de una intervención conjunta con Estados Unidos, Rossi fue tajante: no hay información que confirme participación militar directa estadounidense, pero sí hubo datos de inteligencia brindados por la DEA. Para ella, el mensaje de México fue claro: demostrar que puede resolver sus conflictos internos sin injerencias externas.
El trasfondo no es menor. El Cártel Jalisco Nueva Generación, liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, tiene ramificaciones internacionales y controla rutas hacia Estados Unidos y Europa. “Es una organización con expansión global. Ahora está descabezada y habrá que ver cómo se reorganiza. Puede haber desajustes y más violencia”, advirtió.

Trump, Europa y el Indo-Pacífico
La analista enmarcó estos hechos en una coyuntura más amplia. Según planteó, el gobierno de Donald Trump atraviesa tensiones internas y externas. “La economía no está bien y hay una tendencia a pasar por encima de los poderes institucionales. Hace lo que quiere”, sostuvo.
En el plano internacional, Rossi se refirió a la reciente conferencia de defensa en Múnich, donde, según su lectura, los europeos recibieron un mensaje directo: Estados Unidos ya no está dispuesto a sostener el mismo nivel de respaldo en materia de defensa. “Europa se encuentra desprotegida en un momento de conflicto con Rusia y con economías debilitadas. Y no hay acuerdo entre los propios europeos”, explicó.
El foco estratégico estadounidense parece desplazarse hacia el Indo-Pacífico. En esa región, cercana a Irán, se registran movimientos de flotas iraníes y rusas, mientras Washington refuerza su presencia. “Se está planteando otro escenario de tensión”, dijo.
En ese contexto surge la llamada “Junta por la Paz”, promovida por Trump como una alternativa al sistema de Naciones Unidas. Rossi fue muy crítica con la iniciativa. Según detalló, 62 países fueron invitados, pero pocos adhirieron plenamente. La adhesión implicaría aportes millonarios.
Para la analista, detrás del discurso pacificador hay un objetivo económico claro: la reconstrucción de Gaza convertida en un gigantesco negocio inmobiliario. “Se prevén megahoteles, edificios fabulosos, inversiones financieras. Los grandes capitales están ahí. ¿Y los palestinos?”, cuestionó.
En su visión, la propuesta no apunta a resolver el conflicto sino a rediseñar el territorio con criterios de rentabilidad. Además, advirtió que la iniciativa no contempla el desarme de actores centrales ni tiene consenso regional. “La paz no se impone con negocios”, sintetizó.

Un orden internacional en disputa
Rossi también alertó sobre el debilitamiento de Naciones Unidas. Aunque el organismo tiene sus limitaciones, recordó que el Consejo de Seguridad cuenta con cinco miembros permanentes con poder de veto: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido. “Es un sistema imperfecto, pero al menos es multilateral. Esta Junta por la Paz concentra poder sin controles reales”, señaló.
En su análisis, el liderazgo vitalicio de Trump dentro de esta nueva estructura y la centralización del poder de decisión replican —e incluso profundizan— las asimetrías que ya existían en el sistema internacional.
La Argentina, bajo la presidencia de Javier Milei, participa de este esquema. Según Rossi, el país ofreció colaboración en materia de fuerzas para eventuales misiones, aunque la nueva estructura compite con los mecanismos tradicionales de Naciones Unidas.
Para la especialista, el mundo atraviesa una etapa de transición donde el viejo orden liberal muestra signos de agotamiento y emergen nuevas alianzas basadas más en intereses económicos y estratégicos que en consensos diplomáticos. “Se está redibujando el mapa del poder global”, afirmó.
Lejos de ver un horizonte de distensión, Rossi describió un escenario de escalada: violencia narco en América Latina, tensiones geopolíticas en Europa del Este, movimientos militares en Asia y una disputa por el control de territorios estratégicos bajo la bandera de la reconstrucción y la paz.
“Cualquier movimiento en el tablero internacional tiene repercusión en nuestro país”, concluyó. En un mundo cada vez más interconectado, comprender las dinámicas globales deja de ser un ejercicio lejano para convertirse en una necesidad concreta.