Suplementos: cuándo realmente son necesarios y por qué no conviene consumirlos sin asesoramiento profesional

En una nueva columna de alimentación saludable de Enlace de Noticias, Luciana, de Tienda Verde, junto a la nutricionista Malen LeCoq, abordaron uno de los temas que más consultas genera en la actualidad: los suplementos nutricionales. Lejos de las tendencias que circulan en redes sociales, las especialistas explicaron cuándo están indicados, cuáles son los errores más frecuentes y por qué la alimentación sigue siendo la principal herramienta para cuidar la salud.

Los suplementos nutricionales ganaron protagonismo en los últimos años. Vitaminas, minerales, proteínas, creatina, magnesio y colágeno forman parte de una oferta cada vez más amplia que muchas personas incorporan a su rutina con la expectativa de mejorar su energía, el rendimiento deportivo o la calidad de vida. Sin embargo, detrás de esa creciente popularidad también aparecen dudas y, en muchos casos, consumos sin el acompañamiento adecuado.

Con ese objetivo, Luciana, de Tienda Verde, invitó a la nutricionista Malen LeCoq a conversar sobre el uso responsable de los suplementos y a despejar algunos de los mitos más frecuentes: “los suplementos son un gran recurso, para algo fueron formulados. Pero primero hay que aclarar que no están indicados para niños, mujeres embarazadas ni mujeres en período de lactancia. Siempre tienen que recomendarse después de una buena evaluación clínica y nutricional”, explicó la profesional.

Uno de los conceptos que atravesó toda la entrevista fue que la suplementación no debe entenderse como un sustituto de una alimentación equilibrada. Malen LeCoq explicó que estos productos cumplen la función de complementar aquellos nutrientes que, por diferentes motivos, no logran cubrirse únicamente mediante los alimentos: “muchas veces vienen a llenar espacios que no podemos cubrir con alimentos. Puede ser por síntomas que tiene la persona, por cansancio o para mejorar el rendimiento deportivo. Pero siempre en la dosis justa y de la manera adecuada, porque no todos los suplementos se toman igual ni en el mismo horario.”

En ese sentido, advirtió que la recomendación de consumir suplementos por moda o por consejos que circulan en redes sociales puede generar riesgos para la salud.

Consumir sin indicación también puede ser perjudicial

Durante la charla, la nutricionista remarcó que el hecho de que muchos suplementos sean de venta libre no significa que puedan consumirse sin control profesional.

Como ejemplo mencionó la vitamina B12, indispensable para personas vegetarianas y veganas, pero cuyo exceso puede producir complicaciones: “un exceso en el consumo de vitamina B12 puede generar daño hepático. Poco se habla de esto. Siempre asociamos los suplementos con problemas renales, pero también puede verse afectado el hígado.”

La profesional insistió en que cada organismo tiene necesidades diferentes y que la dosis adecuada depende de una evaluación individual.

Uno de los suplementos que más consultas genera actualmente es la creatina, especialmente entre quienes realizan actividad física. Malen LeCoq explicó que, a diferencia de muchos mitos instalados durante años, hoy se trata de uno de los productos con mayor evidencia científica: “la creatina es un suplemento súper seguro. Es el que tiene más estudios científicos y hoy incluso se está utilizando en personas con Parkinson o Alzheimer por los beneficios sobre la función cognitiva.”

Además de mejorar el rendimiento deportivo y favorecer la recuperación muscular, señaló que las investigaciones más recientes también muestran resultados positivos sobre el funcionamiento neurológico. Respecto a la forma de consumo, indicó que actualmente se recomienda ingerirla una vez por día y que, en quienes buscan aumentar masa muscular, los estudios más recientes muestran mejores resultados cuando se consume después del entrenamiento de fuerza.

Cada suplemento tiene una función diferente

Otro de los mensajes centrales de la entrevista fue que no existe un suplemento que sirva para todos los casos. La Nutricionista puso como ejemplo el magnesio, uno de los productos más buscados actualmente: “hoy se recomienda mucho el magnesio para la falta de energía o la mala calidad del sueño, pero existen distintos tipos: bisglicinato, citrato, treonato, y cada uno tiene una función específica. No da lo mismo comprar cualquiera porque a un conocido le hizo bien.”

También explicó que el horario de consumo puede modificar la eficacia del tratamiento y que muchos de los errores más frecuentes surgen justamente por desconocer cómo deben administrarse.

Consultada sobre su forma de trabajo, la nutricionista explicó que la indicación de suplementos siempre llega después de una evaluación integral del paciente. La consulta incluye una anamnesis alimentaria, análisis de composición corporal, evaluación de hábitos, rutina de actividad física y estudios de laboratorio para determinar si realmente existe una deficiencia nutricional.

“Siempre que se puede, el paso uno es el alimento. Cuando veo que no hay forma de cubrir esa necesidad, ahí sí suplementamos” explicó. En muchos casos, explicó, la suplementación es temporal y se retira una vez que la persona logra incorporar determinados alimentos o modificar sus hábitos.

Los suplementos que sí y los que no

Durante la entrevista también se refirió a algunos productos cuyo uso desaconseja. Los llamados “quemadores de grasa” fueron uno de los ejemplos más claros: “no los indicaría nunca. Está demostrado el efecto rebote que producen. He recibido pacientes con un rebote impresionante después de consumirlos apenas un mes. Además aumentan la frecuencia cardíaca, producen sudoración y quitan el apetito.”

En cambio, explicó que otros suplementos, como el colágeno combinado con ácido hialurónico, sí pueden estar indicados a partir de los 30 años, ya que el organismo comienza a disminuir su producción natural: “toda persona, a partir de los 30 años, disminuye su producción natural de colágeno. Como es muy difícil cubrir esa necesidad solamente con alimentos, muchas veces sí recomendamos suplementarlo.”

Información confiable para tomar mejores decisiones

A modo de cierre, Malen LeCoq remarcó que la suplementación puede convertirse en una herramienta muy útil cuando existe una indicación profesional y forma parte de una estrategia integral de alimentación saludable.

Lejos de las recetas universales o de las tendencias que circulan en internet, insistió en que cada organismo tiene necesidades diferentes y que el primer paso siempre debe ser mejorar los hábitos cotidianos.

“Siempre digo que hay que estar abiertos a modificar hábitos. Intentamos primero con la alimentación y, si eso no alcanza, utilizamos los suplementos como una herramienta más. Lo importante es que el consumo sea seguro y esté acompañado por un profesional” concluyó.