En una semana marcada por movimientos intensos en el tablero internacional, la politóloga Adriana “La Tana” Rossi volvió a ofrecer un análisis minucioso y profundamente crítico sobre los procesos que atraviesan distintos países de América Latina.
En su columna habitual, Rossi abordó principalmente las elecciones en Chile y el reciente plebiscito en Ecuador, dos escenarios que, según explicó, están moldeando el nuevo mapa político latinoamericano en un contexto global cada vez más convulsionado.
La Tana definió el clima general de la política internacional como “agitado”, con la imagen contundente de sentirse como “un arquero que tiene adelante cien jugadores que le tiran pelotazos”. Desde ese punto de partida, se adentró en los casos que hoy concentran las tensiones más fuertes en la región.

Chile: un balotaje polarizado que redefine el futuro del país
El primer foco del análisis estuvo puesto en Chile, donde se confirmó el balotaje entre la candidata oficialista Janet Jara, quien reúne el apoyo del sector cercano al gobierno de Boric, y José Antonio Kast, referente de la extrema derecha. Rossi detalló que Jara obtuvo el 26,85% de los votos y Kast el 23,92%, un escenario que abre una disputa feroz a definirse en diciembre.
“La ingeniería matemática de las encuestadoras es impresionante”, ironizó Rossi, al referirse a las proyecciones sobre el comportamiento de los votantes que quedaron por fuera de los dos principales candidatos. No obstante, remarcó que la mayoría de los sondeos dan como favorito a Kast, sobre todo por la posibilidad de captar el voto del economista Franco Parisi, quien quedó tercero con el 19,71% y comparte con Kast una agenda basada en la meritocracia y un enfoque conservador del mercado laboral.
Aunque Parisi anunció que no apoyará públicamente a ningún candidato, Rossi advirtió que su discurso tiene un tono “arrogante” y que sus ideas “dan un olorcito a libertario”, lo que reforzaría su afinidad con Kast.
A pesar de la polarización estrictamente electoral, Rossi llamó la atención sobre un fenómeno que excede la contienda: la centralidad del discurso de la seguridad y de las migraciones en la agenda pública. Señaló que Chile es uno de los países más seguros de América Latina, pero aun así se instaló un clima de desconfianza que responsabiliza a los migrantes, especialmente venezolanos, muchos de ellos con trabajos precarios y en situación irregular. Para Rossi, estas narrativas parecen responder a un diseño geopolítico más amplio, impulsado desde los Estados Unidos.

Ecuador: un plebiscito que dejó sin margen al gobierno de Novoa
El segundo caso fue Ecuador, donde el presidente Daniel Noboa sufrió una derrota contundente en la consulta popular. Las cuatro preguntas que impulsó el oficialismo —entre ellas la reinstalación de bases militares extranjeras, la eliminación del financiamiento público de los partidos políticos, la reducción de escaños legislativos y la convocatoria a una Asamblea Constituyente— fueron rechazadas por amplia mayoría.
“Fue un partido entre el Ecuador y la corporación representada por Noboa, y ganó Ecuador cuatro a cero”, sintetizó Rossi, destacando la sorpresa del gobierno, que aparentemente daba por sentada una victoria.
Explicó que el rechazo a la financiación exclusivamente privada de los partidos refleja un temor legítimo: sin aportes públicos, la política quedaría en manos de los grandes empresarios, mientras los partidos que representan a los sectores populares quedarían sin sustento económico.
En cuanto a la pregunta sobre la presencia militar extranjera, Rossi recordó que Ecuador alojó una base estadounidense en Manta entre 1999 y 2009. El rechazo rotundo —un 60,6% votó por el “no”— refleja la resistencia histórica de amplios sectores, en particular del movimiento indígena, siempre activo en las calles cuando las medidas económicas golpean su modo de vida.
A pesar del resultado vinculante, Rossi advirtió preocupaciones sobre la estabilidad institucional del país, debido a la injerencia de los Estados Unidos y la fragilidad política del gobierno de Noboa, quien ya viajó a reunirse con Donald Trump.

La disputa mayor: Estados Unidos, Venezuela y un continente en tensión
La columna también abordó el escenario geopolítico más amplio, marcado por la posibilidad de una intervención estadounidense en Venezuela, aunque Rossi aclaró que el gobierno de Maduro mantiene diversos frentes de contención.
Uno de ellos es el acuerdo estratégico recientemente ratificado entre Rusia y Venezuela, que abarca cooperación energética, comercial y militar. Según Rossi, Moscú ya advirtió a Washington sobre este pacto, lo que aumenta la complejidad de cualquier operación militar en la región.
Otra señal clave proviene del Reino Unido, que decidió dejar de compartir información de inteligencia vinculada al Caribe y al Pacífico con los Estados Unidos, una decisión que —según explicó— busca evitar responsabilidad internacional en operaciones militares cuestionables.
Rossi puso en contexto además el operativo estadounidense “Lanza del Sur”, que involucra a países como Trinidad y Tobago y República Dominicana en tareas de patrullaje marítimo. Sin embargo, aclaró que la narrativa del “narcoterrorismo” es falaz, ya que la droga más peligrosa para los Estados Unidos no proviene de Sudamérica sino de Asia: “El fentanilo no se produce en América del Sur. Viene de China y pasa por México”, remarcó.
En ese sentido, criticó la tendencia norteamericana a utilizar la categoría de “terrorismo” para fenómenos que son criminales y no tienen relación con la lógica terrorista, generando una justificación artificial para intervenciones armadas.
Un continente en disputa
Para Rossi, los conflictos internos de Chile y Ecuador no pueden leerse por fuera del panorama más amplio: la presión estadounidense, la reconfiguración de bloques regionales y la disputa por recursos estratégicos como el litio chileno. En ese marco, señaló que no es lo mismo un triunfo de Janet Jara que una eventual presidencia de Kast, tanto por el impacto en la política interna como por el posicionamiento latinoamericano frente a Washington.
El caso chileno también deja lecturas adicionales: parte del entorno de la expresidenta Michelle Bachelet ya manifestó su apoyo a Kast, mientras el presidente argentino Javier Milei saludó públicamente al candidato ultraderechista, en línea con su alineamiento internacional.
La politóloga concluyó su participación repasando la importancia de que algunos países latinoamericanos cuenten con mecanismos de consulta vinculante, una herramienta de participación directa que en Argentina no existe. “Incluso en momentos de crisis, como en Venezuela, se han utilizado estas herramientas. Son fundamentales para la participación ciudadana”, destacó.
La Tana cerró dejando claro que la región atraviesa un momento de definiciones profundas, en el que la disputa entre soberanía, subordinación o resistencia marcará los próximos años.