“Cuídate porque no te va a cuidar nadie”: la columna de salud cerró el Octubre Rosa con los tres pasos para detectar a tiempo el cáncer de mama

El doctor Juan Carlos Singereisky dedicó su columna de Radio Enlace al cierre del mes de concientización sobre el cáncer de mama. Explicó los tres pasos del control —el reconocimiento del cuerpo, la consulta médica y los estudios por imágenes—, detalló cómo hacer el autoexamen y advirtió sobre las dificultades de acceso al sistema de salud. “La única forma de transformar una patología tan devastadora en tratable es el diagnóstico precoz”, sostuvo.

El mes de octubre rosa llegó a su fin y el doctor Juan Carlos Singereisky decidió cerrarlo con un resumen de lo que considera el mensaje central: el cáncer de mama es la principal causa de muerte en la mujer, pero detectado a tiempo puede tratarse y curarse. “No hay forma por ahora de prevenir, no hay vacuna que haga que no nos tengamos que controlar. Desde niñas, en la modalidad de empezar a descubrir su cuerpo, hasta que son muy viejitas, hay que hacerse el control”, planteó el médico en su columna de Radio Enlace.

Para ordenar el mensaje, Singereisky propuso tres pasos. El primero es el reconocimiento del cuerpo. “Cualquier cosa que aparezca que no sea normal, el primero que lo va a descubrir es uno. Si uno sistematiza la revisación, tanto el hombre como la mujer, va a ser el primero que va a detectar esta cuestión”, explicó. El control mamario, dijo, debe incluir una observación frente al espejo —para detectar cambios de coloración, retracción del pezón o manchas— y luego la palpación.

“Tengo que hacerme amiga de mis mamas para poder utilizarlas en mis juegos, en mi disfrute y en mi goce, pero también tengo que hacerme cargo de que en esas mamas pueden haber patologías. Entonces me reviso, por lo menos una vez por mes, después de haber terminado de menstruar”, sostuvo. La técnica: apoyar la mano en la mama, revisar los cuatro cuadrantes y apretar suavemente el pezón para ver si sale algún líquido extraño. “Cualquier duda que aparezca ahí, voy al ginecólogo y le pregunto”.

El médico también explicó por qué la mama se siente irregular. “Es como un sándwich. Tiene un poquito de grasa arriba, el tejido glandular y un poquito de grasa abajo. Durante el ciclo se inflama, se hincha, se deshincha, y esta combinación da a la palpación un aspecto pseudonodular. Parece que tocamos distintas irregularidades, pero son simétricas, son homogéneas. Lo que tengo que detectar es mi mama normal. Me toco, toco que son irregulares, me vuelvo a tocar el mes que viene, es la misma irregularidad. Y en un momento me parece que en esa irregularidad hay un bodoquecito. Ahí consulto”. Puede ser un quiste, un fibroadenoma benigno o un cáncer. “Pero yo así ayudo a detectarlo”, dijo.

El segundo y tercer paso: el médico y los estudios

El segundo paso es la consulta con el ginecólogo o ginecóloga. “Tiene que ser una persona que a mí me brinde la certeza y la seguridad de que me va a escuchar, me va a revisar. La empatía hace que uno regrese, que uno confíe. El médico tiene que tener un lugar importante, pero el paciente también, y empoderarse y pedirle: ‘Ir al médico y el médico no me revisó las mamas, me tiene que revisar las mamas’. Yo sé que vos sos el médico, pero también digo pararse en un lugar desde donde uno pueda exigir”, afirmó Singereisky. Ese control debe ser periódico, una vez al año.

El tercer paso es el diagnóstico por imágenes. “Hay dos grandes acompañantes: la ecografía y la mamografía. La ecografía está más indicada en las primeras etapas de la vida, en donde la característica de la mama hace que la mamografía diagnostique muy poco. Hasta los cuarenta años no tiene indicación, salvo que aparezca algo muy puntual y el ginecólogo indique una mamografía”, explicó.

La mamografía, en cambio, es clave en la vida adulta. “Nos habla del diagnóstico muy temprano. Vemos unos puntitos blancos microscópicos, dispersos, irregulares y varios. Eso que parece que puede representar cualquier otra cosa, muchas veces acompaña el inicio de un cáncer. Detectamos estas manchitas blancas e indicamos una punción. Colocamos una aguja, dirigimos hacia ese lugar, obtenemos un poquito de tejido y ese tejido nos va a decir si eran manchitas porque se calcificó un vasito o una arteria, o si hay células malignas. En la inmensa mayoría de los casos, esa paciente se cura”.

El contraste con el pasado

Singereisky recordó cómo era el diagnóstico cuando empezó a estudiar ginecología. “Diagnosticábamos el cáncer de mama cuando venía la señora y nos mostraba el bulto que tenía, un bulto ya bien formado. ¿Y qué hacíamos? Le sacábamos la mama, un pedazo del pectoral, le vaciábamos los ganglios, ese brazo se hinchaba y curábamos a muy pocas. Hoy, si logramos que la mujer se controle y se haga la mamografía, puede aumentar notablemente el diagnóstico precoz y con esto el tratamiento muy poco cruento, muy poco traumático y muy efectivo”.

El médico también se refirió al autoexamen de las axilas. “Es importante. Los ganglios que están en la axila son bastante superficiales, muchas veces se traumatizan por deporte, por afeitarse, por depilarse, pero está bien incorporarlo. Uno debe meter la mano en el hueco axilar y ver qué encuentra. Si un día detecto algo más duro, algo más consistente, también tengo que consultar”.

El cáncer de mama en hombres y el rol de la pareja

Consultado sobre si existe el cáncer de mama en hombres, Singereisky fue claro. “Existe, sí. Es muy baja la posibilidad, pero también es cierto que el hombre debe cuidarse y debe revisarse cuando se baña. Como decimos que debe revisarse los testículos y el pene, también debe revisarse la mama. Es más pequeña en general, tarda menos uno en desarrollar, pero tiene que ver sobre todo alrededor del pezón y de la areola. El hombre también debe tener la dinámica de revisarse y de controlarse”.

El médico también respondió a una consulta sobre el rol de las parejas. “Los varones también tienen mamas. Y las parejas pueden detectar alguna irregularidad. Es importante que estén al tanto de qué puede llegar a ocurrir en la mujer, que hablen con ella en el caso de encontrar una irregularidad e insistirle, porque por ahí uno no le da mucha cabida y sigue el tranco, y puede ser importante detectarlo a tiempo”.

El acceso a la salud: “No puede ser que una mujer vaya a demandar un estudio y no le demos respuesta”

Uno de los tramos más duros de la columna fue el dedicado a las dificultades de acceso al sistema de salud. “No desconocemos esto. Insistimos en lo necesario y lo importante que los centros de salud alojen a las pacientes que quieren controlarse, le den respuesta inmediata. Y respuesta inmediata no quiere decir que el turno lo consigamos mañana, porque sabemos cómo está funcionando el sistema. Pero si alojar quiere decir: ‘Mirá, no tenemos turno hoy, pero dejame tu WhatsApp que yo te aviso si pasado mañana lo tenemos’, esa mujer que va a buscar una mamografía, que dejó sus tres hijos ubicados, que pidió un ratito en el trabajo, va al centro de salud y le dicen que no hay turno. ¿Qué hace esa mujer? Es muy probable que no vuelva. No vuelve nunca más”.

Para Singereisky, el acceso a la salud no se mide por la tecnología de punta. “Acceso a la salud quiere decir ser empático con lo que la población necesita. Estamos hablando del cáncer de mama. No puede ser que en un efector público vaya una mujer a demandar un estudio y no le demos respuesta. Insisto: puede ser que no tengamos turno, que sea dentro de 20 días, pero esa mujer se tiene que ir con su turno, porque se lo merece, pero además porque ese diagnóstico precoz a corta tiempo salva vidas y disminuye el presupuesto en salud. Si detectáramos tempranamente y tratáramos certeramente el cáncer de mama, ahorraríamos un montón de guita que podríamos poner en planificación y prevención”.

“Cuídate porque no te va a cuidar nadie”

Sobre el final, el médico dejó un mensaje directo a las mujeres. “Sabemos que es un momento difícil para la mujer, en particular, y para todo por las condiciones sociales y económicas a las que nos está llevando este gobierno. Sabemos que la mujer asume un rol fundamental en los hijos, en el cuidado, en el sostén, pero nos vemos obligados en la necesidad de decirles: cuídate, porque no te va a cuidar nadie. Nosotros intentamos acompañarte con educación desde acá, intentamos hacer que la mujer pueda empoderarse en esto y pelear por lo que le toca, pero muchas veces va a haber contratiempos. Trata de vencerlos porque ahí te jugás la vida”.

Singereisky también se refirió a los avances científicos. “Hay estudios incipientes de vacunas, de cómo prevenirlo y de un diagnóstico menos cruento. La mamografía es traumática, sobre todo en mujeres que tienen la mama muy grande o muy pequeña, la compresión molesta. Pero yo les aseguro que he visto, he operado y he acompañado mujeres con cáncer, y lo otro es mucho más traumático. Hoy la única manera de detectar a tiempo el cáncer de mama es con una mamografía. Por favor, hágansela”.