La funcionaria presentó su renuncia tras denunciar un entorno laboral hostil y maltrato laboral por parte de Kiney Compiano. Mientras la concejala niega los hechos y la presidenta del cuerpo activó el protocolo de violencia de género, el espacio Juntos Pueblo Esther emitió un comunicado de solidaridad con la trabajadora. En tanto, crece el silencio de la concejala de La Libertad Avanza, Marcela Elena.
El pasado martes, el Concejo Municipal de Pueblo Esther trató en el recinto legislativo la renuncia de la Secretaria Legislativa, quien denunció maltrato laboral por parte de la concejala Kiney Compiano. Así lo manifestó la trabajadora en un escrito presentado ante el cuerpo, donde describió una situación puntual ocurrida el 26 de marzo durante una reunión de Comisión, en la que se acordaron los primeros temas de la sesión ordinaria del año.
Ante la difusión del conflicto en un medio de comunicación de la ciudad de Arroyo Seco, y luego de que la concejala Kiney Compiano negara públicamente el hecho de maltrato, la presidenta del Concejo, Sandra Filippini, realizó un descargo en sus redes sociales buscando “poner claridad a lo sucedido”.
“Hoy el tema llegó a los medios y quiero ser clara con los vecinos de Pueblo Esther. Una trabajadora del Concejo describió un entorno laboral hostil, presentó su renuncia en resguardo de su integridad y dejó todo documentado por escrito. Eso no es una crisis institucional. Es una persona que pidió que la traten con respeto”, expresó.
La presidenta del cuerpo informó que activó de inmediato el “Protocolo de Actuación frente a la Violencia de Género en el Ámbito Laboral”, una herramienta aprobada por el propio Concejo. “El proceso está en marcha”, aseguró.
En su descargo, la concejala también aclaró las circunstancias del nombramiento de la ahora renunciante: “La designación de la Secretaria Legislativa se llevó a cabo mediante una resolución votada por UNANIMIDAD de todos los concejales. No fue una decisión discrecional ni ‘a dedo’, como se está queriendo instalar”. Y cerró con un mensaje contundente: “El Concejo de Pueblo Esther tiene que seguir siendo la casa de la democracia, un lugar donde nadie tenga que renunciar para cuidarse. El proceso sigue su curso. Y este Concejo no mira para otro lado”.
Por su parte, la concejala Kiney Compiano, en declaraciones recogidas por el medio La Posta Hoy, se refirió a la situación que atraviesa el Concejo de Pueblo Esther como una “crisis institucional” y negó de manera categórica cualquier tipo de maltrato que pudiera haber derivado en la renuncia de la secretaria.
Según explicó la edil, la funcionaria percibía un sueldo como Secretaria Administrativa y un 50 por ciento adicional por cumplir también el rol de Secretaria Legislativa, una situación que, aseguró, se sostenía desde hacía tiempo con el aval de la presidencia del cuerpo. En ese sentido, también cuestionó el desempeño de Gabriela Biagini —la secretaria renunciante— señalando irregularidades como la falta de notificación adecuada de reuniones y discrepancias entre las actas y lo efectivamente tratado.
Kiney Compiano recordó que, en sus inicios, el Concejo contaba con dos cargos diferenciados: la Secretaria Administrativa y el doctor Federico Mendo como Secretario Legislativo. Sin embargo, en septiembre de 2024, Mendo presentó su renuncia en medio de una serie de irregularidades, entre ellas una presunta agresión hacia su compañera. Tras su salida, Biagini asumió ambas funciones con el respaldo del oficialismo.
Para la concejala, la situación actual es “grave” y ocurre “a puertas cerradas” dentro del ámbito legislativo. Además, sostuvo que no hay claridad en las explicaciones brindadas por la presidenta Sandra Filippini, especialmente en relación a la intención de Biagini de renunciar únicamente a uno de sus cargos y no a su puesto de planta permanente.
Solidaridad desde Juntos Pueblo Esther
En medio de la controversia, el espacio Juntos Pueblo Esther, conformado por la concejala Carina Cappellletti y el concejal Juan Carlos Singereisky, emitió un comunicado público expresando su solidaridad con la trabajadora renunciante. El texto señala: “Queremos expresar públicamente nuestra solidaridad con la trabajadora del Concejo que se desempeñaba como secretaria legislativa, quien, tras atravesar situaciones que no deberían tener lugar en el ámbito institucional, tomó la decisión de renunciar a sus funciones. Entendemos que ningún trabajador o trabajadora debe ser expuesto a situaciones de destrato o maltrato en el ejercicio de sus tareas”.
El comunicado agrega: “Como concejales, tenemos la responsabilidad de honrar el rol que nos fue conferido por la ciudadanía, ejerciendo nuestras funciones con respeto, responsabilidad y la altura que el ámbito institucional exige, especialmente hacia quienes forman parte del funcionamiento cotidiano del Concejo”. De esta manera, Cappellletti y Singereisky se posicionaron claramente al lado de la denunciante, en contraste con la postura de Compiano.
Silencio de La Libertad Avanza
En tanto, un dato que no pasa desapercibido es el silencio que mantiene hasta el momento la concejala de La Libertad Avanza, Marcela Elena. La edil no se ha pronunciado ni a favor ni en contra de ninguna de las partes, ni ha emitido declaración alguna sobre el conflicto que sacude al cuerpo deliberativo. Su falta de posicionamiento público comienza a generar interrogantes en el ámbito político local, en un contexto donde la mayoría de los actores institucionales ya han tomado postura.
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