La presidenta del Concejo Municipal encabezó el inicio de sesiones ordinarias y anticipó cambios en el funcionamiento interno del cuerpo para organizar el debate. Propuso regular el uso de la palabra, grabar las reuniones de comisión y fortalecer el vínculo con los vecinos.
El Concejo Municipal de Pueblo Esther dio inicio a un nuevo período de sesiones ordinarias y la presidenta del cuerpo, Sandra Filippini, trazó los principales lineamientos de trabajo para 2026. En un acto que definió como “sencillo”, la edil repasó lo realizado durante el año pasado y adelantó que uno de los ejes centrales será ordenar el funcionamiento interno del órgano legislativo.
“Fue un acto breve donde detallamos lo trabajado en 2025 y lo que cada secretaría proyecta para este año. En mi caso, hice un balance de lo hecho en el Concejo y cómo pensamos continuar”, explicó.
Ordenar el debate y fortalecer la institucionalidad
Uno de los anuncios más relevantes fue la intención de avanzar con un decreto interno que establezca pautas claras para el desarrollo de las sesiones y de las reuniones de comisión.
“Queremos trabajar en el uso de la palabra para que se respete el tiempo de cada concejal y se escuche a todos. Es importante ordenar ese punto”, sostuvo Filippini. Según detalló, la iniciativa también contempla regular la intervención de asesores dentro del recinto. “El que tiene que hablar es el concejal. El asesor acompaña y, si tiene algo que aportar, debe hacerlo a través del concejal al que asesora. Muchas veces escuchamos demasiadas voces y eso genera desorden”, señaló.
Otro de los cambios propuestos es la grabación de las reuniones de comisión. Aunque aclaró que seguirán siendo privadas, la intención es contar con un registro fiel de lo debatido. “No se trata de abrirlas a la prensa. Son reuniones donde se tocan temas sensibles y cuestiones personales de vecinos. Pero sí queremos tener una copia de lo que cada bloque aporta, para poder recurrir a ella si surge alguna duda sobre lo dicho”, explicó.
La presidenta recordó que esta idea ya había sido planteada el año pasado y que existía acuerdo preliminar entre los bloques. “Si todos están de acuerdo, avanzaremos. La idea es ordenar y dar mayor claridad al trabajo legislativo”, afirmó.
Un año con desafíos políticos
Consultada sobre las expectativas para el nuevo período legislativo, Filippini reconoció que la conformación actual del Concejo es compleja, especialmente tras un cierre de 2025 marcado por tensiones internas. Sin embargo, sostuvo que el objetivo será priorizar el consenso.
“Esperamos que se dejen de lado intereses personales o sectoriales y que podamos trabajar buscando soluciones para los vecinos. Más allá de la pluralidad de voces, lo importante es que las discusiones concluyan en algo positivo”, expresó.
La presidenta remarcó que el Concejo debe ser un espacio de debate democrático, pero también de respuestas concretas. En ese sentido, subrayó que tanto los proyectos del Ejecutivo como las iniciativas de los concejales y los planteos de los vecinos deben tratarse con responsabilidad institucional.
Apertura a la comunidad
Filippini destacó además la impronta de apertura que el Concejo viene desarrollando en los últimos años. “Seguimos recibiendo a vecinos e instituciones. Siempre están las puertas abiertas”, aseguró.
En esa línea, confirmó que continuarán las jornadas abiertas a la comunidad, una modalidad que busca fortalecer el vínculo entre el cuerpo legislativo y la ciudadanía. Entre las actividades pendientes mencionó una charla sobre enfermedad celíaca y una jornada de donación de sangre, además de otras propuestas que se irán organizando a lo largo del año.
“Nos parece una forma de afianzar el vínculo con los vecinos, de que el Concejo no sea solo un lugar donde se votan ordenanzas, sino también un espacio de encuentro y participación”, afirmó.
Autonomía municipal en agenda
Uno de los temas que asoma como central en 2026 es el debate sobre la autonomía municipal, en el marco de las discusiones provinciales en torno a la nueva Ley Orgánica de Municipalidades. Si bien reconoció que aún no comenzaron a tratarlo formalmente en el recinto, adelantó que habrá reuniones específicas sobre el tema.
“Tenemos previsto empezar a reunirnos para analizarlo. Todavía no lo hablamos en profundidad, pero sabemos que será un tema importante para este año”, indicó.
La discusión sobre la autonomía podría implicar cambios estructurales en la organización y funcionamiento de los municipios, por lo que desde el Concejo anticipan que requerirá análisis y diálogo entre los distintos bloques.
Con una agenda que combina reorganización interna, apertura comunitaria y debates institucionales de mayor alcance, el Concejo Municipal de Pueblo Esther inicia un año legislativo que promete ser intenso. Desde la presidencia, la apuesta está puesta en ordenar el debate, fortalecer la institucionalidad y generar consensos que se traduzcan en mejoras concretas para la ciudad.