El conjunto de Pueblo Esther ganaba 3-0 ante Empalme Central, pero no pudo sostener la diferencia y terminó igualando en un partido intenso. El técnico de CAJU, Mauro Cejas, destacó el rendimiento colectivo, asumió responsabilidades y ya piensa en el próximo compromiso ante Figherense.
Club Atlético Juventud Unida (CAJU) dejó escapar una victoria que parecía encaminada y terminó empatando 3-3 ante Empalme Central, en un encuentro que tuvo dos caras muy diferentes. El equipo de Pueblo Esther logró sacar una ventaja de tres goles durante el segundo tiempo, pero no pudo sostenerla frente a la reacción de uno de los equipos fuertes de la Liga. En diálogo con el programa Garra y Gambeta, el director técnico de la Primera División de CAJU, Mauro Cejas, analizó el partido y, aunque reconoció la bronca por los puntos perdidos, eligió rescatar el rendimiento de sus jugadores.
“Es de película, pero bueno, suele pasar a veces estas cosas”, describió Cejas al ser consultado por un partido en el que su equipo pasó de ganar 3-0 a terminar igualando. El entrenador explicó que el primer tiempo fue muy parejo y que CAJU consiguió ponerse en ventaja cerca del cierre, mientras que al comienzo del complemento volvió a encontrar espacios para ampliar la diferencia. Según su análisis, la clave estuvo en la contundencia que tuvo el equipo para aprovechar las situaciones que generó.
CAJU fue contundente y sacó una ventaja de tres goles
Cejas consideró que el desarrollo del primer tiempo había sido equilibrado, incluso con algunas oportunidades importantes para Empalme Central. Sin embargo, CAJU consiguió golpear en momentos determinantes y trasladó esa efectividad al comienzo del segundo tiempo. “Era un partido muy parejo, nomás que nosotros sacamos rédito contundente con las situaciones que tuvimos”, explicó el entrenador al reconstruir el desarrollo del encuentro.
Con la ventaja de 3-0, el partido parecía estar controlado para el conjunto local. Sin embargo, Empalme Central comenzó a modificar su propuesta, recurrió con mayor frecuencia al juego aéreo y empezó a llevar el partido hacia el área de CAJU. Para Cejas, esa modificación terminó obligando a sus jugadores a retrasarse y, a partir de allí, el equipo perdió parte del control que había tenido hasta ese momento.
El entrenador reconoció que el rival también tuvo méritos para reaccionar. “El rival juega, es un equipo grande, es difícil también”, señaló, en referencia a un Empalme Central que venía de ser campeón en la temporada anterior y subcampeón en el último campeonato. Por eso, aunque el empate dejó un sabor amargo, Cejas entiende que el resultado también debe analizarse teniendo en cuenta la jerarquía del adversario.
“No lo pudimos sostener”: la autocrítica del entrenador
La principal explicación de Cejas pasa por la incapacidad de CAJU para sostener la ventaja conseguida. El entrenador admitió que el equipo tuvo el partido prácticamente resuelto, pero no consiguió cerrarlo cuando tuvo oportunidades para hacerlo. “En el segundo nosotros sacamos diferencias, pero no lo pudimos sostener”, reconoció.
La reacción de Empalme Central se produjo después de que el conjunto visitante encontrara el primer descuento y comenzara a acumular jugadores en ataque. CAJU quedó cada vez más cerca de su propia área y, ante la insistencia del rival, perdió la posibilidad de aprovechar los espacios que aparecían para liquidar el encuentro de contraataque. Para Cejas, ahí estuvo una de las claves del empate: “No lo pudimos liquidar con un gol más de contra”.
A pesar de la bronca, el técnico evitó cargar toda la responsabilidad sobre factores externos. Incluso cuando fue consultado por algunas decisiones arbitrales, prefirió relativizar su incidencia y poner el foco en el funcionamiento de su propio equipo. “No me gusta hablar mucho del arbitraje”, sostuvo, y agregó que la intención es hacer autocrítica en lugar de “echarle la culpa a nadie”.
El arbitraje y los minutos adicionados
Cejas sí mencionó algunas situaciones que, desde su perspectiva, terminaron influyendo en el tramo final del encuentro. Entre ellas, señaló un penal sancionado a favor de Empalme Central y la cantidad de minutos adicionados, que según su apreciación se extendieron hasta casi nueve minutos. En ese tiempo suplementario llegó el gol del empate, que el entrenador calificó además como un verdadero golazo.
Sin embargo, el técnico decidió no convertir esos episodios en una explicación absoluta del resultado. Su lectura es que cuando un equipo permite que el rival gane terreno, acumule jugadores en ataque y lleve la pelota permanentemente hacia el área, también genera las condiciones para que aparezcan situaciones de riesgo. Por eso, aun considerando que hubo circunstancias discutibles, Cejas insistió en que CAJU debe mirar primero sus propios errores.
“Vamos a dejar de lado eso porque nosotros también por ahí tenemos un poco de responsabilidad en no saber aguantar o no poder”, explicó. La frase resume la postura del entrenador después del empate: reconocer lo que considera injusto o desfavorable, pero sin utilizarlo como excusa para no revisar el rendimiento del equipo.
Un empate que también deja aspectos positivos
Más allá de haber dejado escapar una victoria, Cejas realizó un balance positivo del rendimiento de CAJU. El entrenador destacó especialmente que su equipo fue capaz de competir y ponerse 3-0 arriba frente a un rival de peso dentro de la Liga. “Nosotros pensamos que fue un partido parejo”, explicó, aunque marcó que CAJU consiguió sacar diferencias durante el segundo tiempo.
El valor de ese rendimiento adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta el contexto de Empalme Central. Durante la entrevista se recordó que el conjunto visitante fue campeón del campeonato anterior y subcampeón en el último torneo, además de estar compitiendo en la Copa Santa Fe, una competencia que supone una estructura económica diferente para los clubes que participan. Cejas, sin embargo, remarcó que CAJU pudo competir de igual a igual sin que esas diferencias económicas se trasladaran al campo de juego.
“Estos muchachos no te van a dar por perdida una”, afirmó el entrenador, retomando una idea que ya había planteado anteriormente. Para Cejas, esa actitud representa una de las principales fortalezas de su plantel: podrá ganar o perder, pero el equipo tiene la convicción de competir hasta el final.
Sin lesionados y con el plantel disponible
Otro aspecto positivo que dejó el encuentro es que CAJU terminó sin lesionados ni expulsados. Cejas explicó que, debido a la intensidad del partido, varios jugadores terminaron con un importante desgaste físico, pero todos los titulares se encuentran en condiciones para el próximo compromiso. Esto le permitirá al cuerpo técnico trabajar durante la semana con la plantilla prácticamente completa.
El próximo desafío será ante Figherense, en principio el lunes siguiente, debido a la programación de otras actividades durante el fin de semana. El entrenador ya puso la mirada en ese encuentro y entiende que la mejor manera de superar la frustración por el empate será volver rápidamente a competir por los tres puntos. “Ahora nos queda pensar en Figherense”, sostuvo.
Además de la Primera División, Cejas destacó el resultado obtenido por la Reserva, que consiguió una victoria por 1-0. Para el entrenador, ese resultado demuestra que las distintas categorías están transitando un camino común y que existe una intención de construir un proyecto deportivo que involucre a todo el club.
CAJU mira hacia adelante
El empate ante Empalme Central dejó sensaciones contradictorias para CAJU. Por un lado, la bronca lógica de haber tenido una ventaja de 3-0 y no haber podido quedarse con los tres puntos; por otro, la satisfacción de haber competido de igual a igual ante uno de los equipos de mayor peso de la Liga. Para Mauro Cejas, ambas cuestiones pueden convivir y deben formar parte del análisis posterior al partido.
La autocrítica aparece como uno de los puntos centrales del mensaje del entrenador. En lugar de concentrarse exclusivamente en el penal, los minutos adicionados o el golazo que significó el empate, Cejas eligió poner el foco en la necesidad de que CAJU aprenda a manejar mejor este tipo de partidos cuando consigue una diferencia importante. Esa capacidad para sostener resultados será, justamente, uno de los aspectos a trabajar de cara a los próximos compromisos.
Mientras tanto, el equipo mantiene disponible a todo su plantel y ya prepara el partido frente a Figherense. Después de un empate que tuvo sabor a derrota, CAJU buscará transformar la bronca en aprendizaje y volver a sumar de a tres.





