De profesor a peleador profesional: Juan Cruz Drueta y el sueño de crecer en el Muay Thai desde el gimnasio Jhera

Luego de debutar como profesional, el competidor de Muay Thai Juan Cruz Drueta pasó por Garra y Gambeta para hablar de su presente deportivo, el camino que lo llevó a vivir de esta disciplina y los desafíos que tiene por delante. Con nuevas peleas confirmadas y una exigente preparación física, el deportista destacó el trabajo en equipo y el crecimiento de un deporte que gana cada vez más espacio en la región.

Detrás de cada combate hay mucho más que los minutos arriba del ring. Hay meses de entrenamiento, sacrificios, planificación, alimentación, estudio de los rivales y un equipo que acompaña cada paso. Esa es la realidad que hoy atraviesa Juan Cruz Drueta, competidor del gimnasio Jhera, quien recientemente dio el salto al profesionalismo en el Muay Thai y ya se prepara para sus próximos desafíos.

En diálogo con el programa Garra y Gambeta, Druetta repasó su recorrido en las artes marciales, explicó cómo funciona este deporte y compartió las exigencias que implica competir al máximo nivel.

El Muay Thai, un deporte con historia y cada vez más desarrollo

Durante la entrevista, el peleador explicó que el Muay Thai nació en Tailandia como una técnica de combate utilizada por el ejército y que, con el paso del tiempo, se transformó en el deporte nacional de ese país: “en Tailandia el Muay Thai es como el fútbol para nosotros. Muchos chicos empiezan a pelear desde muy pequeños y pasan directamente al profesionalismo. Es parte de su cultura y también una posibilidad de cambiar su realidad”, contó.

Conocido como “el arte de las ocho extremidades”, este deporte permite utilizar puños, codos, rodillas y piernas durante el combate, lo que lo convierte en una de las disciplinas de contacto más completas.

Juan Cruz explicó que, a diferencia de las artes marciales mixtas (MMA), las peleas no continúan en el suelo: “se permiten prácticamente todos los golpes: patadas, rodillas, codos, barridas y agarres. Lo que no está permitido es seguir golpeando cuando el rival cae al piso. Ahí termina la acción”, detalló.

Uno de los aspectos que más curiosidad genera entre quienes no conocen el deporte es la forma en que se define un combate. El competidor explicó que las categorías se establecen según el peso y que los tiempos cambian de acuerdo con el nivel de competencia.

Mientras que en la categoría amateur los combates suelen ser de dos rounds de dos minutos, el profesionalismo eleva la exigencia a tres rounds de tres minutos, llegando incluso a cinco asaltos cuando se disputa un título: “no parece mucho tiempo, pero arriba del ring tres minutos son larguísimos. Todo depende del ritmo de pelea y de la intensidad”, explicó.

Respecto al sistema de puntuación, señaló que ya no se valora únicamente la cantidad de golpes conectados: “hoy se analiza quién domina el centro del ring, quién controla la pelea, quién defiende mejor y cuáles fueron los golpes realmente significativos. El deporte evolucionó mucho y ahora las evaluaciones son más completas”, afirmó.

Hace pocas semanas, Juan Cruz disputó su primera pelea profesional, un objetivo por el que venía trabajando desde hacía varios años. Para afrontar esta nueva etapa debió reorganizar completamente su rutina, ya que además de competir también se desempeña como profesor: “necesitaba alguien que estuviera atrás mío durante los entrenamientos. Cuando das clases es muy difícil entrenar pensando solamente como peleador. Hay que separar los roles”, explicó.

En ese proceso destacó el acompañamiento de sus compañeros del gimnasio Jhera y de su entrenador, quienes adaptaron los horarios para que pudiera preparar cada combate con mayor dedicación.

Uno de los mayores desafíos para cualquier peleador profesional es llegar al peso de la categoría. Actualmente Juan Cruz compite entre los 69 y 72 kilos, aunque durante la entrevista reveló que su peso habitual ronda los 81 kilos.

Para afrontar esa diferencia comenzó a trabajar junto a una nutricionista deportiva: “ahora que esto pasó a ser profesional empecé a manejarme con una nutricionista. Tratamos de llegar al peso con la alimentación y después hacemos un pequeño corte de líquidos el día previo al pesaje. Lo importante es no perder masa muscular porque después hay que recuperarse muy rápido para competir”, explicó.

El deportista destacó que una correcta planificación nutricional le permitió realizar el proceso de manera mucho más segura que en experiencias anteriores.

Dos nuevos desafíos antes de terminar el año

Tras el exitoso debut profesional, el calendario ya marca los próximos compromisos. El primero será el 15 de agosto en Capitán Bermúdez, mientras que en noviembre viajará a Mendoza para afrontar un nuevo combate: “vamos paso a paso. Ahora el objetivo es preparar la pelea de agosto y seguir creciendo dentro del profesionalismo”, sostuvo.

Como ocurre en todos los deportes individuales, Juan Cruz Druetta sabe que cada combate lo enfrenta solo frente al rival. Sin embargo, también tiene claro que ninguna victoria se consigue sin el trabajo silencioso de quienes acompañan desde afuera del ring.

Entrenadores, compañeros, nutricionistas y familiares forman parte de un equipo que empuja el mismo objetivo: consolidar una carrera que recién comienza en el profesionalismo y que busca seguir dejando en lo más alto al gimnasio Jhera y al Muay Thai de la región.