Los maratonistas participaron de una entrevista en “Garra y Gambeta”, donde contaron cómo viven el entrenamiento, las competencias y el desafío de sostener el deporte. También surgió una propuesta para recuperar una carrera que vuelva a unir Pueblo Esther, General Lagos y, eventualmente, Alvear.
Correr no es solamente llegar a una meta. Detrás de cada competencia hay horas de entrenamiento, planificación, esfuerzo físico y, sobre todo, una cabeza preparada para atravesar los momentos más difíciles. Así lo contaron los maratonistas Juampi Grassi y Norma González, durante una entrevista en el programa Garra y Gambeta, donde repasaron sus experiencias, las próximas carreras y el vínculo que construyeron con otros corredores de la región.
Uno de los momentos de la charla estuvo relacionado con la posibilidad de recuperar una competencia que el año pasado unió a Pueblo Esther y General Lagos. La carrera, realizada el 27 de abril del año pasado, fue presentada como mucho más que un evento deportivo: una oportunidad para acercar a dos localidades históricamente vinculadas y promover la práctica del running entre vecinos de la zona. En ese sentido, durante el programa surgió la propuesta de que ambos municipios puedan trabajar en una nueva edición y ampliar el recorrido hacia Alvear.
La idea no quedó solamente en una sugerencia. También se mencionó la posibilidad de aprovechar la nueva infraestructura de la zona de Piedra Buena para pensar diferentes distancias y generar una competencia que pueda convertirse en una propuesta regional. “Una maratón que unía dos localidades” puede transformarse, de este modo, en una iniciativa capaz de sumar a más corredores y fortalecer el deporte como espacio de encuentro.

Norma González: entrenamiento, carreras y una disciplina construida día a día
Norma contó que actualmente entrena en el Polideportivo de Pueblo Esther junto al grupo Noctua, integrado por más de 30 personas. Los entrenamientos se realizan los martes y jueves de 18.30 a 20, aunque su preparación no se limita a esas jornadas: también incorpora gimnasio y salidas individuales para correr.
Una muestra de su compromiso aparece en los entrenamientos que realiza entre Pueblo Esther y Arroyo Seco. Norma contó que en determinadas ocasiones recorre corriendo los aproximadamente 13 kilómetros que separan ambas localidades y luego regresa en colectivo. Sin embargo, explicó que actualmente regula las cargas porque tiene competencias prácticamente todos los fines de semana y prefiere escuchar las señales de su cuerpo antes que exigirlo de más.
“Me lo planifico yo, cómo va mi cuerpo. No quiero exigirlo”, explicó durante la entrevista. La frase resume una de las características que atraviesa toda la conversación: la necesidad de encontrar un equilibrio entre entrenamiento, descanso y competencia para poder sostener una actividad deportiva de largo plazo.
En cuanto a sus próximas competencias, Norma señaló que tenía previsto participar del Andino Trail Run de 12 kilómetros y luego de los 10 kilómetros de Alvear. También recordó que este año consiguió el primer puesto de su categoría, de 60 a 64 años, en una competencia nocturna disputada en marzo. Además, obtuvo el tercer puesto en la carrera de Bomberos Voluntarios de Rosario.
Su calendario también incluye la posibilidad de participar en competencias de cross country, una modalidad que combina recorridos con subidas y bajadas y que la corredora ya experimentó en Mar del Plata.

Juampi Grassi y el desafío de los 42 kilómetros
Por su parte, Juampi Grassi recordó la preparación que realizó para afrontar los 42 kilómetros. En aquella etapa trabajaba con un entrenador que le enviaba las rutinas a distancia y llegó a entrenar seis días por semana, combinando distintas disciplinas.
La preparación incluyó trote, natación y fútbol, además de las indicaciones específicas que recibía de su entrenador. Juampi también explicó que, después de una lesión, tuvo que modificar sus ritmos de carrera y adaptar nuevamente su preparación.
Durante la entrevista apareció además uno de los aspectos más particulares de las carreras de larga distancia: la importancia del acompañamiento. Grassi contó que durante los últimos kilómetros el cansancio físico se combina con un desafío mental y que correr junto a otra persona puede resultar determinante para alcanzar la meta.
“Los últimos kilómetros son duros. Es la cabeza, el que te acompaña, el que te grita, el que te espera. Juega mucho la cabeza”, señaló.
Esa experiencia también permitió hablar sobre el espíritu de compañerismo que existe entre quienes participan de las carreras. Juampi recordó que durante su primera maratón conoció a otros corredores con quienes terminó compartiendo el recorrido y ayudándose mutuamente para llegar. Para él, una de las grandes riquezas del deporte está precisamente en esa posibilidad de conocer personas nuevas y construir vínculos a partir de una misma pasión.
El running como punto de encuentro regional
Más allá de las experiencias personales de ambos corredores, la entrevista dejó planteado un aspecto que excede a las competencias: el potencial del deporte para conectar a las localidades de la región.
La posibilidad de volver a realizar una maratón entre Pueblo Esther y General Lagos apareció como una propuesta concreta y, a partir de allí, surgió la idea de incorporar también a Alvear. El objetivo sería aprovechar los caminos y espacios disponibles para diseñar distintas distancias y generar una competencia que pueda crecer con el tiempo.
La propuesta también pone en discusión el papel de las políticas deportivas locales. Una carrera de estas características no solamente reúne a corredores experimentados, sino que puede convertirse en una puerta de entrada para personas que nunca participaron de una competencia y que encuentran en estos eventos una motivación para comenzar a entrenar.
En ese sentido, el deporte aparece como una herramienta de encuentro entre comunidades que comparten historia, cercanía geográfica y vínculos cotidianos.
Una invitación a empezar
Antes de finalizar la entrevista, Norma aprovechó para agradecer especialmente al grupo Noctua y a quienes la acompañan en sus entrenamientos. Desde el programa también remarcaron que no es necesario comenzar directamente corriendo largas distancias: el atletismo puede ser una manera progresiva de incorporar actividad física y movimiento.
El grupo entrena en el Polideportivo de Pueblo Esther los martes y jueves por la tarde y constituye, según destacaron durante la charla, un espacio abierto para quienes quieran acercarse y conocer la actividad.
Entre carreras, entrenamientos y proyectos, la entrevista de Garra y Gambeta dejó una idea que trasciende los kilómetros: correr también puede ser una forma de encontrarse con otros, conocer la región y construir comunidad. Y, quizás, el próximo desafío sea volver a unir a Pueblo Esther, General Lagos y Alvear detrás de una misma línea de largada.





