En su columna semanal en Garra y Gambeta, el entrenador y docente Silvio Constantino repasó las semifinales del fútbol argentino, analizó la eliminación de Rosario Central ante River y defendió la tarea de los entrenadores frente a las críticas posteriores a los resultados.
Las semifinales del fútbol argentino, la eliminación de Rosario Central y el presente de River fueron algunos de los ejes de la columna deportiva que el profesor Silvio Constantino desarrolló en el programa Garra y Gambeta. Con mirada técnica pero también atravesada por la experiencia de años en el fútbol formativo y competitivo, el entrenador analizó los partidos desde la lógica táctica, el desgaste físico y la presión que rodea a los equipos grandes.
La charla comenzó con la final que Belgrano le ganó por penales a Argentinos Juniors, en un encuentro que Constantino definió como “muy trabado”, propio de este tipo de instancias decisivas.
“Las finales generalmente se juegan un poco así”, explicó. Aun así, destacó el recorrido previo del equipo de La Paternal y consideró que había sido “el que mejor había jugado durante el año” entre los semifinalistas.
Según analizó, Argentinos logró imponerse durante buena parte del partido, pero no pudo sostener el resultado después del empate agónico de Belgrano sobre el final del tiempo reglamentario. “Fue un golpe durísimo para Argentinos”, señaló sobre el empate convertido por Uvita Fernández en tiempo agregado.
Los penales y las decisiones bajo presión
La definición desde los doce pasos ocupó una parte importante de la columna. Constantino repasó la larga serie de penales y dejó también una reflexión futbolera sobre la forma de ejecutarlos, luego del remate fallido de Enzo Pérez.
“Son profesionales y cada uno tiene su manera, pero yo prefiero pegarle fuerte”, sostuvo. Y ejemplificó con uno de los penales convertidos por Argentinos: “El arquero la tocó, pero como fue fuerte le venció las manos”.
Más allá de la definición, remarcó el mérito de Belgrano y el potencial del plantel cordobés de cara a la final. “Tiene jugadores de mucha jerarquía y un equipo para pelearle a River”, afirmó, antes de enumerar nombres como Franco Jara, Matías Suárez, Lucas Passerini, Uvita Fernández y el “Chino” Zelarayán.
La derrota de Central y el análisis táctico
Uno de los momentos centrales de la columna estuvo dedicado al partido entre Rosario Central y River. Allí Constantino evitó las críticas simplistas y buscó analizar tanto el planteo táctico como el contexto físico y emocional con el que llegaban ambos equipos.
“Central no hizo un buen partido, pero tampoco River lo pasó por arriba”, sostuvo.
Para el entrenador, la idea inicial del conjunto rosarino parecía orientada a esperar y aprovechar los espacios a espaldas de la defensa rival. “Creo que el técnico pensó un partido para salir rápido y atacar con pelotas largas, porque River juega adelantado y deja muchos metros atrás”, explicó.
Sin embargo, consideró que el plan no terminó funcionando y que algunos errores puntuales terminaron inclinando el partido. En ese sentido analizó especialmente la actuación defensiva en las jugadas de los penales.
“Hay conceptos defensivos que se trabajan siempre. Cuando un defensor zurdo cierra por izquierda tiene que hacerlo con la derecha. Ávila cruza la zurda y pifia. Son errores que pasan, pero se trabajan”, describió.
Aun así, Constantino evitó personalizar responsabilidades. “No se le puede caer a un jugador por un partido. El otro día Ávila había hecho el gol del empate”, recordó.
El rol del entrenador y las críticas posteriores
A lo largo de la columna apareció una defensa constante del trabajo de los cuerpos técnicos y de las decisiones que muchas veces son cuestionadas únicamente a partir del resultado final.
“Yo siempre me pongo del lado del entrenador”, afirmó.
Para Constantino, muchas veces el análisis mediático deja de lado las condiciones reales con las que trabajan los equipos. “El entrenador planifica, tiene una estrategia, pero después el rival también juega”, explicó.
También cuestionó algunas críticas sobre las decisiones de Ariel Holan y recordó que los futbolistas que ingresan o salen del equipo responden a evaluaciones físicas y futbolísticas previas. “Si juegan Ávila y Obando es porque el entrenador considera que están mejor que otros compañeros”, señaló.
En ese marco, también pidió valorar el recorrido reciente de Rosario Central más allá de la eliminación. “Llegó a una semifinal y está peleando en varios frentes. Hay mérito también en eso”, sostuvo.
La presión de jugar en equipos grandes
Durante el análisis apareció además el peso del contexto emocional y mediático que rodea a instituciones como River o Central. Constantino mencionó el desgaste físico acumulado, la presión de las tribunas y la exposición constante que atraviesan los futbolistas.
“La cancha de River estaba llena, había 85 mil personas y una enorme presión alrededor del partido”, señaló.
También destacó que muchos jóvenes están teniendo protagonismo en equipos grandes y deben afrontar escenarios de alta exigencia. En el caso de River, remarcó la presencia de varios juveniles en un plantel afectado por lesiones.
“Hay muchos chicos jugando y haciéndose lugar. A veces eso también se pierde de vista”, concluyó.


