En su primera temporada como institución federada, el Club Atlético Juventud Unida (CAJU) ya muestra resultados alentadores en la Liga Rosarina de Vóley. La profesora Catalina Zorzolo destacó el crecimiento de las categorías formativas, el compromiso de las jugadoras y el objetivo de construir un espacio donde el deporte sea también una herramienta de contención e integración.
El vóley del Club Atlético Juventud Unida (CAJU) atraviesa una etapa de crecimiento que combina buenos resultados deportivos con un fuerte trabajo formativo. Este año la institución dio un paso histórico al incorporarse por primera vez a la Liga Rosarina de Vóley, una experiencia que ya comenzó a reflejarse en el desempeño de sus categorías competitivas y en la consolidación de un proyecto que continúa sumando niños, adolescentes y adultos.
Durante una entrevista en Garra y Gambeta, la profesora Catalina Zorzolo realizó un balance de la primera parte de la temporada y destacó el desempeño de las jugadoras en su debut dentro de la competencia federada: “nos federamos este año y el torneo arrancó en marzo. Terminamos la primera rueda terceras con la Sub 16, quintas con la Sub 18 y la Sub 21 sigue creciendo. Estoy recontra orgullosa de lo que han logrado las pibas”, expresó.
Catalina explicó que el Club Atlético Juventud Unida comenzó a competir en la categoría A6 de la Liga Rosarina, la divisional de ingreso para las instituciones que se incorporan al certamen, y señaló que el objetivo es seguir creciendo para clasificar a los playoffs y pelear por el ascenso. No obstante, consideró que el mayor avance se refleja en la evolución que mostró el equipo durante el campeonato: “arrancamos perdiendo dos partidos. Uno lo perdimos bien y el otro lo jugamos muy mal. Eso fue un puntapié para decir ‘así no’. Las chicas cambiaron completamente la actitud y están saliendo a comerse el mundo. Más allá del resultado, para mí cada partido es un orgullo”, sostuvo.
Actualmente la disciplina reúne categorías de Mini Vóley, Sub 12, Sub 14, Sub 16, Sub 18, Sub 21, Maxi Vóley femenino y un nuevo grupo masculino para jóvenes y adultos, incorporado este año a partir del interés de vecinos que buscaban un espacio para practicar este deporte: “la idea es buscar el espacio para todos y que todos se sientan cómodos”, explicó Catalina al referirse a la decisión de ampliar la propuesta deportiva del club.
Más allá de la competencia, la entrenadora aseguró que el proyecto mantiene intacto el objetivo con el que comenzó hace varios años: ofrecer un lugar de pertenencia para chicos y chicas de la localidad: “cuando empecé a dar clases acá no era para formar deportistas de élite. Era para que las pibas tengan un lugar de pertenencia y transmitir lo que a mí me gustaba hacer. Ese objetivo está logrado y es lo que tratamos de no olvidarnos nunca”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que el deporte también cumple un rol educativo y social al acompañar el crecimiento de los jóvenes: “el objetivo principal siempre es que los chicos estén cómodos, que tengan ganas de estar y que salgan de la escuela sabiendo que a la tarde los espera el club y no la calle o un teléfono”, señaló.
Catalina también destacó el compromiso de las familias, dirigentes y deportistas para sostener el crecimiento de la disciplina. “Somos un recontra equipo”, resumió al describir el trabajo conjunto que permite afrontar cada temporada y resolver las distintas necesidades que surgen durante la competencia.
Finalmente, invitó a quienes deseen iniciarse en el vóley a sumarse a las distintas categorías que funcionan en el club. “La idea es encontrar un espacio para todos, tanto para quienes quieren competir como para quienes simplemente buscan disfrutar del deporte y compartir un buen momento”, concluyó.





