Miriam Cavallaro empezó hace casi tres décadas vendiendo collarcitos de fútbol y colgantes para lentes en los negocios de Rosario. Hoy, desde Pueblo Esther, sostiene Ensueño Bijou, un emprendimiento de bijouterie artesanal que vende en comercios locales, en la feria de los domingos en Costanera Bernazza y por encargo. “Es un trabajo, pero lo amo”, sostuvo en Radio Enlace.
Miriam Cavallaro aprendió a hacer bijouterie equivocándose. No hizo cursos, no tuvo maestros: fue probando, desarmando, mirando. “Totalmente autodidacta. Equivocándome aprendí”, dice con naturalidad. Empezó hace casi 30 años —”28, más o menos”— como una salida laboral, cuando vendía collarcitos de fútbol y colgantes para lentes en los negocios de Rosario. Después dejó, se mudó a Pueblo Esther hace 18 años, y en algún momento retomó. Hoy su emprendimiento, Ensueño Bijou, es una de esas historias que explican por qué las ferias de la Costanera tienen nombre propio.
“Empecé ofreciendo en los negocios y así fue de a poco”, contó Miriam en diálogo con Radio Enlace. En su casa, sin taller ni estructura, hace todo a mano: pulseras de macramé con hilo encerado, atrapasueños, atrapasoles, tobilleras, rosarios, carapelas, cintos, collares con piedras naturales y acero, pulseras de los siete nudos —esas que se usan “contra la envidia, para la protección y la prosperidad”—, y una línea de colgantes para celulares que tiene a los personajes de moda entre los más chicos: Kitty, Stitch, las Chicas Superpoderosas. “Trabajo con hilo encerado, mostacilla, hilo, bordó, piedras naturales en acero. De todo un poco. Es un hobby, es un trabajo, pero que lo amo, me encanta”.
La materia prima la consigue en Rosario. Antes viajaba a Buenos Aires, pero hace años que no lo hace. “En los lugares donde venden los materiales, cuando empezás a sumar, te querés llevar todo. Encima son unas bolsitas que generan un montón de plástico”, dice entre risas. La conversación deriva, casi sin querer, en un costado doméstico: Melisa, una de las conductoras, admite que como madre de un varón su “niña interna sigue a flor de piel”. Miriam responde con un dato de mercado: “Los chicos, últimamente, son muy coquetos. Vendo muchos rosarios para los chicos”.

De Librería Cubo a la Costanera
Los productos de Miriam están en dos comercios del pueblo. “Librería Cubo, uno de los negocios que tienen mis productos, y los venden muy bien. Después la farmacia de Sandra Filippini, que desde que yo vine al pueblo es uno de los que me compra. Después otros negocios que lamentablemente han cerrado, de ropa, que también me han comprado. Tengo también clientes en General Lagos”. Pero el lugar donde más se la puede encontrar es la feria. “Participo de la feria de los domingos acá en Vernazza. Los domingos y feriados. Está lindo”, dice.
La feria del Mercado de la Ciudad, la más nueva, no está en sus planes por una razón práctica: “No tengo disponibilidad del vehículo los días sábados, así que no. Porque tenés que cargar con todo: tablón, gacebo, las cajas con las cosas”. La Costanera Vernazza, en cambio, es su territorio. Y no está sola. “Somos un grupo de emprendedores que ya hace varios años que estamos. Anotados somos un montón, pero vamos de verdad unos 25 emprendedores todos los domingos. Hay de todo: velas artesanales, crochet, trabajos de madera, saumerios artesanales, las chicas que hacen los budines, las tortas. Es un espacio, aparte, la Costanera es un lugar bellísimo. Viene mucha gente de Rosario”.

Encargos y regalos para todos los bolsillos
Además de la venta en ferias y comercios, Miriam trabaja por encargo. Comuniones, confirmaciones, cumpleaños de 15, souvenirs y regalos de Navidad son parte de su rutina. “Hago souvenirs para comunión, confirmaciones, cumpleaños de 15 hechos, atrapasueños, atrapasoles, pulseritas”. Para un pedido grande, pide una semana de anticipación. “Con una semanita se llega bien, sobre todo si tengo el material en casa. Si tengo que ir a buscarlo, eso me lleva más tiempo”.
En tiempos de crisis, Miriam apuesta a precios accesibles. “Tengo promociones de tres llaveros a 10.000. Eso por ahí ayuda también, nos ayudamos. La gente está buscando cositas que nos acerquen más a la capacidad del bolsillo de cada uno, porque ya no se pueden hacer grandes regalos”. Y menciona la Navidad como una oportunidad: “Se vienen los regalitos de Navidad”.

“Ayudamos entre todos”
Sobre el final de la entrevista, Miriam dejó un mensaje que excede su emprendimiento. “Está complicado todo, pero nos ayudamos entre todos. Ayuda al emprendedor local, al comercio local, y más aún en tiempos de crisis”. Y contó que los feriantes están pensando en sumar nuevos espacios: “Tendríamos que planificar con los emprendedores ir a la Bajada Rimoldi, aprovechar esa cantidad de gente que va todos los veranos. Aunque con la crecida está complicado. Hay muchos espacios acá en Pueblo Esther, se hicieron lindas plazas últimamente”.
A Miriam se la puede encontrar en Instagram como @miriamvcav_ y en Facebook como Ensueño Bijou. “El 80% de lo que tengo en Instagram es Bijou”, dice. Y aclara que el Facebook lo maneja ella, mientras que el Instagram se lo administra su hija. “Facebook abarca mucho más a la gente mayor, que queda un poco más atrasada. Los chicos buscan Instagram”.





