¿Somos realmente libres cuando navegamos en redes? El debate que plantea Tomás Magliocca sobre los nuevos liderazgos digitales

El periodista y escritor presentó Los nuevos ídolos en los templos del cartón digital, un ensayo que analiza cómo las plataformas digitales, los algoritmos y las comunidades virtuales están transformando la manera en que se construyen los liderazgos, circula la información y se configura el debate público.

Las redes sociales dejaron hace tiempo de ser simples herramientas de comunicación para convertirse en uno de los principales escenarios donde se disputa la atención, se construyen identidades y se consolidan nuevos liderazgos. Sin embargo, detrás de esa aparente libertad de elección que ofrecen las plataformas digitales operan algoritmos, intereses comerciales y dinámicas de consumo que condicionan buena parte de las conversaciones contemporáneas. Ese es el punto de partida de “Los nuevos ídolos en los templos del cartón digital”, el libro del periodista y escritor Tomás Magliocca, quien propone revisar críticamente el funcionamiento del ecosistema digital y preguntarse quiénes son, en definitiva, los nuevos referentes de la sociedad hiperconectada.

Durante una entrevista con Radio Enlace, Tomás Magliocca explicó que la investigación nació mientras desarrollaba su tesis en Comunicación y Periodismo, en un momento en que el crecimiento del streaming comenzaba a desafiar el predominio de los medios tradicionales. Lo que inicialmente parecía una comparación entre formatos terminó convirtiéndose en un análisis sobre la forma en que emergen nuevas figuras de influencia. “El factor diferencial de los nuevos referentes digitales es la relación íntima con sus audiencias. Poseen comunidades que los legitiman como actores públicos dentro de la conversación”, sostuvo, al describir un fenómeno donde la cercanía con el público reemplaza, muchas veces, los recorridos profesionales que históricamente legitimaban a los líderes de opinión.

No obstante, el autor advierte que esa legitimidad resulta mucho más inestable de lo que aparenta. En el libro utiliza la expresión “templos del cartón digital” para representar la fragilidad de esos liderazgos, construidos sobre comunidades que pueden sostener a sus referentes con la misma intensidad con la que luego los abandonan. “Consolidan tribus, pero también pueden ser rápidamente descartados por ellas”, afirmó, al señalar que muchas de esas comunidades se cohesionan más por la oposición hacia otros grupos que por proyectos compartidos. Esa lógica, explica, vuelve extremadamente vulnerables tanto a los creadores de contenido como a los propios espacios donde desarrollan su actividad.

Uno de los ejes centrales del ensayo está puesto en el funcionamiento de los algoritmos, que lejos de actuar como herramientas neutrales terminan moldeando buena parte de la experiencia cotidiana de quienes navegan por Internet. Para Magliocca, el verdadero problema no radica únicamente en la enorme cantidad de información disponible, sino en los mecanismos que seleccionan qué contenidos aparecen frente a cada usuario. “El algoritmo nos muestra aquello con lo que nos sentimos más cómodos. Siempre estamos hablando el mismo idioma, con la misma gente, porque la lupa nos muestra lo que queremos ver y no necesariamente lo que es”, explicó. De esa manera, las plataformas tienden a reforzar las propias creencias y reducen las posibilidades de encontrarse con perspectivas diferentes.

Ese fenómeno adquiere mayor relevancia si se observa el contexto informativo actual. El periodista considera que nunca antes existió una circulación tan intensa de datos y noticias, aunque esa abundancia no necesariamente se traduce en una ciudadanía mejor informada. “Tenemos una red global muy potente en términos de información, pero una caja de herramientas bastante vacía para interpretarla”, reflexionó. En ese escenario, la dificultad ya no pasa por acceder a los contenidos, sino por desarrollar capacidades críticas que permitan distinguir información confiable, contextualizar los hechos y comprender los intereses que intervienen en la construcción de la agenda pública.

Desde esa perspectiva, el periodista también cuestiona una de las promesas fundacionales de Internet: la democratización del acceso a la información. Si bien reconoce que las plataformas ampliaron las posibilidades de producción y circulación de contenidos, sostiene que la lógica algorítmica y los intereses comerciales terminaron condicionando esa expectativa inicial. “La promesa de democratización de Internet no termina siendo tal porque la agenda pública responde cada vez más a intereses corporativos y comerciales que al bien común”, señaló. Como consecuencia, agrega, los debates públicos suelen quedar atrapados en discusiones superficiales. “No hay discusiones de fondo; hay indignados con los indignados”, resumió, al advertir que la polarización permanente desplaza la reflexión sobre los problemas estructurales.

Frente a ese panorama, el autor plantea que el desafío ya no consiste únicamente en regular las plataformas, sino también en fortalecer las capacidades de quienes las utilizan. Por eso considera que la educación digital debería ocupar un lugar prioritario dentro de las políticas públicas. “Es urgente educar para que dejemos de ser consumidores pasivos de las plataformas digitales”, sostuvo, convencido de que la alfabetización mediática resulta indispensable para ejercer una ciudadanía crítica en entornos digitales cada vez más complejos.

Sin embargo, el ensayo evita caer en una mirada completamente pesimista sobre las redes sociales. Después de varios años de investigación, Tomás asegura que también encontró experiencias capaces de romper con la lógica del enfrentamiento permanente y construir comunidades genuinas. “Dentro del mismo ecosistema digital existen experiencias muy virtuosas que invitan al encuentro y a construir comunidad”, afirmó. Esa conclusión también modificó su propia mirada sobre el fenómeno. “El principal cambio que me dejó la investigación fue abandonar el prejuicio de que todo en las redes sociales es negativo. También encontré relatos alternativos que vale la pena rescatar.”

Más que ofrecer respuestas definitivas, Los nuevos ídolos en los templos del cartón digital propone recuperar una pregunta que atraviesa la vida cotidiana de millones de personas: ¿hasta qué punto elegimos libremente aquello que vemos, consumimos y compartimos en Internet? En tiempos donde los algoritmos organizan gran parte de la conversación pública y las comunidades digitales disputan espacios de poder cada vez más relevantes, el libro invita a pensar qué tipo de ciudadanía se está construyendo en la era de las plataformas.