Cacao puro: historia, propiedades y consumo consciente, el eje de una nueva charla de Tienda Verde y Floresta Cura

En una nueva columna de alimentación saludable, Luciana, de Tienda Verde, recibió a Franca y Germán, integrantes de Floresta Cura, quienes compartieron la historia del cacao, sus propiedades nutricionales y medicinales, y la importancia de conocer el origen de los alimentos que consumimos.

La columna semanal de alimentación saludable de Tienda Verde tuvo como protagonistas a Franca y Germán, integrantes del emprendimiento Floresta Cura, quienes compartieron una conversación sobre el cacao como alimento ancestral, sus beneficios para la salud y la importancia de consumir productos naturales, sin procesos industriales.

Durante el encuentro, explicaron que el cacao que comercializan proviene de una producción familiar de Bolivia, donde se cultiva bajo prácticas agroecológicas y biodinámicas. Destacaron que conocer la procedencia del alimento forma parte de una manera más consciente de alimentarse.

“Para nosotros es súper importante la trazabilidad, saber de dónde vienen estas medicinas, quiénes las preparan y cómo llegan hasta nosotros. Todo lo que consumimos viene cargado de una historia y de una energía, y muchas veces no somos conscientes de eso cuando simplemente tomamos un producto de una góndola”, señalaron.

Los emprendedores explicaron que el cacao que ofrecen es una pasta elaborada únicamente a partir de la semilla fermentada y secada naturalmente, sin azúcar ni aditivos. A diferencia de los chocolates industriales, sostuvieron que este proceso permite conservar la totalidad de sus propiedades nutricionales.

“Esta pasta puede utilizarse incluso para preparar chocolatadas para los chicos. No tiene azúcar agregada ni conservantes. Conserva todas las propiedades del cacao porque no atraviesa procesos industriales que modifican su composición”, explicaron.

Un alimento con múltiples propiedades

Durante la charla también repasaron algunos de los componentes presentes en el cacao puro, como magnesio, antioxidantes, polifenoles y teobromina, compuestos que, según explicaron, han sido objeto de distintos estudios por sus efectos beneficiosos sobre el organismo, especialmente en el sistema cardiovascular.

En ese sentido, señalaron que incorporan pequeñas cantidades diariamente como parte de su alimentación. “Con apenas unos 10 gramos por día ya se pueden percibir sus efectos. Nosotros hablamos de una microdosis. El cacao genera mucha saciedad y es muy diferente al chocolate industrial, que generalmente contiene grandes cantidades de azúcar y provoca seguir consumiendo”, afirmaron.

Durante el intercambio también mencionaron investigaciones vinculadas a su potencial antioxidante y destacaron que el cacao contiene compuestos asociados a la producción de serotonina y otras sustancias relacionadas con el bienestar emocional, aunque remarcaron que siempre debe entenderse como parte de una alimentación saludable y equilibrada.

Historia y tradición americana

Más allá de sus propiedades nutricionales, la conversación se detuvo en la historia del cacao y su profundo arraigo en las culturas originarias de América.

Germán explicó que el cacao fue un elemento central para civilizaciones como mayas y mexicas, donde incluso llegó a utilizarse como moneda de intercambio.

“En Mesoamérica la semilla de cacao era la moneda con la que se comerciaba. Solo las clases más altas lo consumían habitualmente y quienes lo transportaban desde las zonas tropicales tenían un enorme prestigio porque era uno de los bienes más valiosos de la época”, relató.

También describieron algunas particularidades del árbol del cacao, cuyo fruto nace directamente del tronco, una característica que distintas tradiciones ancestrales relacionan simbólicamente con el corazón y la conexión entre la tierra y la vida.

“En una sola semilla está toda la información que el cuerpo necesita. Consumir cacao también es consumir una historia, una cultura y el trabajo de familias que mantienen viva esa tradición”, expresaron.

Cómo consumirlo

Respecto de las formas de consumo, recomendaron una porción diaria de entre 10 y 15 gramos, ya sea preparada como bebida caliente o incorporada en distintas recetas.

Explicaron que también puede utilizarse con miel, canela o café y que, además del consumo cotidiano, el cacao forma parte de prácticas ceremoniales ancestrales en distintos pueblos de América Latina.

La columna concluyó con una receta saludable propuesta por Luciana: una pasta de castañas de cajú elaborada con castañas previamente remojadas, limón, aceite, sal y condimentos, como alternativa para acompañar picadas o comidas informales desde una perspectiva de alimentación consciente.