La concejala Carina Cappelletti, analizó los resultados de las elecciones del domingo, reflexionó sobre el avance de las derechas en la Argentina y advirtió sobre los desafíos que enfrenta el campo popular. En diálogo con Radio Enlace, sostuvo que el voto que consolidó a Javier Milei es expresión de un malestar profundo y una reacción anti-humanitaria más que ideológica.
“Fueron unas elecciones muy raras. Todas las encuestas mostraban un escenario de tercios y finalmente terminó siendo una polarización muy marcada”, comenzó. En su lectura, el triunfo de La Libertad Avanza representa “la continuidad de un proceso de derechización que se viene profundizando desde 2023, con un voto que ratifica un proyecto de país basado en el ajuste y la pérdida de derechos”.
La concejala interpretó que el apoyo internacional a la gestión de Milei, en particular las declaraciones de Donald Trump, refuerza un modelo de subordinación: “Trump dijo abiertamente que hubo apoyo directo al gobierno argentino, y eso marca un condicionamiento geopolítico muy fuerte”.
Un voto más emocional que racional
La concejala consideró que una parte importante del electorado votó desde el enojo y la sensación de venganza más que desde un proyecto político: “Creo que no se vota a Milei como persona, sino lo que representa: un malestar social insoportable. Hay una pulsión anti-humanitaria donde el otro no importa. Si el otro está peor, no importa, con tal de no sentirse más abajo”, expresó.
También advirtió sobre el papel de las redes sociales y el algoritmo como nuevos actores de construcción política: “Hay un mundo que no estamos viendo. TikTok y las redes generaron una narrativa que penetró en sectores que van mucho más allá de los jóvenes. El grueso del voto libertario está entre los 35 y 50 años, gente con hijos, familias, que no dimensionan qué futuro están construyendo para sus propios hijos”.
“No se trata de autocrítica, sino de reconfigurar el peronismo”
Consultada sobre los desafíos del peronismo, Carina Cappelletti fue categórica: “No me voy a hacer una autocrítica, porque pedirnos eso es como pedir que renunciemos a nuestros principios. Lo que hay que hacer es reconfigurar la política y volver a construir desde los territorios”.
Señaló que hoy el movimiento está fragmentado entre una dirigencia “superestructural”, abocada a los armados electorales, y una militancia que sostiene el trabajo cotidiano sin recursos ni reconocimiento.
“El peronismo se desdobló en dos dimensiones que no dialogan. Por un lado, la dirigencia que discute listas y cargos; por otro, quienes todos los días damos la cara en el territorio. Si seguimos despegados de la realidad, nos llevan puestos”, enfatizó.
Carina sostuvo que la reconstrucción debe basarse en una articulación regional que vincule a los sectores productivos, industriales y sociales: “Hay que pensar en procesos de desarrollo que generen trabajo y productividad, porque sin eso no hay justicia social posible”.
Críticas a Provincias Unidas y advertencia sobre el modelo provincial
En su análisis del panorama santafesino, la concejala fue contundente: “El gran derrotado fue Maximiliano Pullaro y Provincias Unidas. El gobernador está haciendo mucho daño a los trabajadores del Estado, especialmente a los docentes. Gobernar con motosierra también es una forma de derecha, aunque se haga en silencio”.
Finalmente, Carina Cappelletti remarcó que el contexto exige respuestas inmediatas y no proyectos a largo plazo: “La gente quiere respuestas inmediatas enmarcadas en proyecto a futuro. Necesita certezas ahora. El desafío es cómo ofrecer respuestas rápidas sin perder coherencia ni abandonar los valores del campo popular”.