El referente del Movimiento Evita analizó los resultados del Observatorio Social del Transporte y aseguró que el aumento de tarifas, la reducción de frecuencias y el retiro de subsidios nacionales están expulsando usuarios del sistema y afectando la actividad económica de toda la región.
El ex diputado nacional Eduardo Toniolli alertó sobre el profundo deterioro que atraviesa el sistema de transporte público interurbano en el sur santafesino y sostuvo que la situación alcanzó un nivel crítico que requiere medidas urgentes por parte del gobierno provincial.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en la que analizó los datos relevados por el Observatorio Social del Transporte, una herramienta que viene monitoreando el impacto de las políticas nacionales sobre la movilidad de trabajadores, estudiantes y usuarios del transporte público en distintas localidades de la provincia.
Según explicó, uno de los indicadores más contundentes surge de la relación entre el costo del boleto y los ingresos de los trabajadores. “Antes, el transporte de ida y vuelta entre San Lorenzo y Rosario representaba el 14% de un salario mínimo. Hoy representa el 77%”, afirmó. Y agregó que esa realidad está provocando que miles de personas abandonen el transporte público porque simplemente ya no pueden sostener ese gasto.
Para Toniolli, las consecuencias exceden el problema del traslado diario y terminan impactando sobre el empleo, la educación y la vida cotidiana de las familias.
“Nadie que cobre un salario mínimo está viajando hoy a Rosario desde San Lorenzo, Pueblo Esther o cualquier localidad de la región utilizando transporte público. Mucha gente busca alternativas privadas, recurre a motos, bicicletas o incluso evalúa si le conviene seguir sosteniendo determinados trabajos”, señaló.
Un problema que golpea especialmente a los trabajadores
Durante la entrevista, el dirigente puso como ejemplo la situación de muchas trabajadoras de casas particulares que viven en localidades de la región y viajan diariamente a Rosario para cumplir tareas laborales.
“Hay muchísimas mujeres que trabajan algunas horas por día en Rosario y viven en Pueblo Esther, Villa Gobernador Gálvez o San Lorenzo. En muchos casos están cambiando plata porque el costo del transporte se lleva una parte enorme de sus ingresos”, explicó.
Según indicó, cuando el sistema deja de ser accesible comienzan a multiplicarse alternativas que también generan nuevos problemas: mayor circulación de motocicletas, crecimiento del transporte informal y aumento de los riesgos de seguridad para los usuarios.
“Hay quienes recurren al transporte ilegal, sin seguro, sin controles y sin ningún tipo de regulación. Son todas consecuencias negativas que aparecen cuando el transporte público deja de cumplir adecuadamente su función”, sostuvo.
El caso de Pueblo Esther y las dificultades para llegar a las paradas
Durante la conversación también se abordó una problemática particular que afecta a numerosos vecinos de Pueblo Esther: la distancia entre algunos barrios y las paradas de colectivos interurbanos.
Toniolli coincidió en que esa situación incrementa aún más el costo real del traslado para muchas familias, ya que en numerosos casos deben utilizar remises para llegar hasta los puntos donde pasa el transporte de media distancia.
Además, relató situaciones similares registradas en otras localidades de la región. En San Lorenzo, por ejemplo, vecinos le comentaron que algunos estudiantes y trabajadores se trasladan en remis hasta Puerto General San Martín para poder abordar unidades que todavía tienen capacidad disponible, debido a que las frecuencias reducidas llegan completas a las paradas habituales.
“Estamos frente a un sistema que nunca fue perfecto, pero que hoy llegó a un límite producto del retiro de los subsidios nacionales”, afirmó.
El reclamo por una emergencia del transporte
Frente a este escenario, Toniolli volvió a plantear la necesidad de declarar la emergencia del transporte interurbano en la provincia de Santa Fe y ampliar el fondo compensador provincial destinado a sostener el sistema.
Según explicó, la discusión de una nueva ley provincial de transporte requiere tiempos políticos que hoy parecen difíciles de construir, por lo que considera indispensable adoptar medidas urgentes para evitar un deterioro aún mayor.
“Se necesita rescatar el sistema de transporte. No sólo por los usuarios, sino también por todas las actividades económicas que dependen de su funcionamiento”, sostuvo.
El dirigente argumentó que el transporte público no puede analizarse únicamente desde una lógica de rentabilidad empresarial, ya que cumple una función social y económica estratégica para toda la comunidad.
“Sin transporte público no hay comercio, no hay sistema educativo, no hay actividad bancaria, no hay eventos masivos, no hay cultura. Todo el funcionamiento cotidiano de una región depende de que las personas puedan trasladarse”, afirmó.
Subsidios y actividad económica
Otro de los puntos centrales del análisis estuvo relacionado con el financiamiento del sistema. Toniolli recordó que los subsidios al transporte existen en gran parte del mundo porque se trata de una actividad que difícilmente pueda sostenerse únicamente con la recaudación proveniente de los boletos.
“Los sistemas de transporte son una inversión social y económica. Tal vez no sean rentables desde una mirada contable, pero sí generan beneficios enormes para el conjunto de la sociedad”, explicó.
En ese marco, cuestionó la decisión del gobierno nacional de retirar subsidios para el interior del país mientras continúa cobrando impuestos específicos sobre los combustibles.
Según planteó, esos recursos deberían volver al sistema de transporte mediante mecanismos de compensación que permitan sostener frecuencias, evitar nuevos aumentos tarifarios y garantizar la conectividad entre las distintas localidades de la provincia.
Un debate que excede al transporte
Para Toniolli, la discusión no se limita a la movilidad de los usuarios sino que involucra el funcionamiento general de la economía regional.
A su entender, el deterioro del transporte público es una de las expresiones más visibles del proceso recesivo que atraviesan numerosos sectores productivos y comerciales.
Por eso insistió en la necesidad de que el Estado provincial adopte medidas extraordinarias mientras continúa el reclamo por la restitución de fondos nacionales.
“La provincia tiene que intervenir para evitar que el sistema se siga derrumbando. Lo que está en juego no es solamente cómo viajan las personas, sino también el acceso al trabajo, al estudio y a las oportunidades para miles de santafesinos”, concluyó.



