Con integrantes de Pueblo Esther, Arroyo Seco, General Lagos y Gálvez, el ballet “Las 4 Ciudades” se consolidó como una propuesta folklórica autogestionada que apuesta a la tradición, la inclusión y el trabajo solidario, sin profesores formales y con una fuerte identidad colectiva.
El ballet folklórico Las 4 Ciudades nació casi sin plan previo, pero con una convicción clara: bailar folklore desde el compromiso, la autogestión y el respeto por la tradición. La agrupación comenzó su camino el 10 de octubre de 2023, a partir de una invitación casual que terminó marcando el debut del grupo en una peña regional. Desde entonces, el proyecto no dejó de crecer.
“Éramos ocho compañeros que compartíamos un taller y aceptamos una invitación para bailar. Practicamos como pudimos y ese fue nuestro debut”, recuerdan Ana y Ángel, dos de los integrantes fundadores. A partir de esa primera experiencia, decidieron continuar ensayando y darle forma a un ballet que hoy reúne bailarines y bailarinas de cuatro localidades de la región: Pueblo Esther, Arroyo Seco, General Lagos y Gálvez, de allí el nombre que los identifica.
Una de las particularidades del grupo es que no cuenta con profesores formales. Las coreografías, el vestuario y la organización general se construyen de manera colectiva. “Somos autodidactas. Miramos mucho, tomamos ideas y las adaptamos a lo que podemos hacer. No buscamos el estilizado extremo, sino algo fiel a la tradición y a nuestras posibilidades”, explican.
Además del aspecto artístico, el ballet tiene un fuerte perfil solidario. Gran parte de sus presentaciones están destinadas a escuelas, jardines, merenderos y eventos comunitarios. “Hay lugares donde si no se cobra no van, y para nosotros eso está mal. El folklore también es humanidad y compromiso”, señala Ángel. Sin embargo, reconocen que en algunos eventos municipales o festivales necesitan cobrar para poder cubrir gastos de vestuario y traslados.
El cuidado de la estética es otro rasgo distintivo. “La presencia es muy importante. La vestimenta, el peinado, los colores, todo suma. Tratamos de pensar cada detalle según el lugar donde vamos a bailar”, cuenta Ana. Los trajes se arman combinando prendas, reutilizando telas y trabajando con modistas de la región, en un esfuerzo económico que se sostiene con mucho sacrificio y compañerismo.
La dinámica del grupo se apoya fuertemente en lo humano. Rufina y su esposo José, también integrantes del ballet, destacan el clima de familia que se construyó puertas adentro. “Acá nadie se queda afuera. Si alguien necesita una prenda, se presta. Si alguien se equivoca, se habla. Así se crece”, señalan. José, que se inició desde cero en el folklore, remarca que encontró en el grupo un espacio de pertenencia y aprendizaje.
En cuanto a los espacios para ensayar, reconocen dificultades, especialmente en Pueblo Esther. “En Arroyo Seco al menos hay un playón con enchufe. Acá tenemos lugares hermosos, pero no algo tan básico como una conexión eléctrica para un parlante”, explican, y destacan la necesidad de políticas culturales simples que acompañen a los grupos locales.
Sobre el folklore actual, el grupo expresa una mirada crítica respecto a ciertas tendencias. Consideran que en algunos festivales se desvirtúa la tradición, tanto en la vestimenta como en la fusión excesiva con otros géneros. “Cada uno es libre, pero el folklore tiene una identidad que no debería perderse”, afirman.
Actualmente, Las 4 Ciudades se encuentran en receso de verano tras presentarse en enero en el Gauchito Gil de Arroyo Seco, una invitación que reciben desde hace tres años. La agenda volverá a activarse en marzo, con peñas, festivales y actividades solidarias ya en planificación. Además, el grupo se encuentra abierto a sumar nuevas parejas de baile que cuenten con conocimientos básicos de folklore.
Quienes deseen contactarse con el ballet para invitaciones o actividades solidarias pueden hacerlo al 341 5594635.
Desde la autogestión, el esfuerzo colectivo y la pasión por lo nuestro, Las 4 Ciudades continúa demostrando que el folklore sigue vivo cuando se baila con compromiso, identidad y comunidad.