Leonardo Caruana advirtió por el recorte del programa Remediar: “Se está desmantelando una herramienta clave del sistema de salud”

El concejal rosarino y ex secretario de Salud cuestionó las políticas del gobierno nacional, alertó sobre el impacto en el acceso a medicamentos y advirtió que provincias y municipios no pueden sostener solos el sistema sanitario.

El recorte del programa Remediar encendió alarmas en todo el sistema de salud pública. En diálogo con Radio Enlace, el concejal de Rosario y ex secretario de Salud, Leonardo Caruana, advirtió sobre las consecuencias estructurales de las políticas impulsadas por el gobierno nacional y puso el foco en el impacto directo que tendrán sobre el acceso a medicamentos en todo el país.

“El programa Remediar es la caja de herramientas de los equipos de salud”, explicó, al referirse a un dispositivo que desde 2002 garantiza la provisión de medicamentos esenciales en centros de atención primaria. En ese sentido, sostuvo que lo que hoy se presenta como una “modificación” del programa es, en realidad, “una disminución clara y persistente” de su alcance.

El funcionario remarcó que esta política no es aislada, sino que forma parte de una lógica más amplia del gobierno nacional. “Todo lo que vienen haciendo desde 2024 tiene que ver con disminuir responsabilidades, presupuestos y acciones en salud”, señaló, y advirtió que estas decisiones implican trasladar obligaciones a provincias y municipios sin los recursos necesarios para sostenerlas.

El problema, según explicó, no es solo el recorte en sí, sino sus efectos en cadena. “Delegan la actividad, pero no el presupuesto”, sintetizó. En la práctica, esto significa que los gobiernos locales deben salir a cubrir con recursos propios lo que antes garantizaba el Estado nacional, en un contexto económico cada vez más restrictivo.

En ese marco, el concejal planteó un escenario preocupante: “Cuando uno empieza a asumir estas cosas, deja de hacer otras”. Es decir, el esfuerzo por sostener la provisión de medicamentos puede implicar recortes en otras áreas del sistema de salud, profundizando aún más las desigualdades.

La situación ya comienza a sentirse en distintos puntos de la provincia. Caruana reconoció que, ante la falta de envíos regulares del programa, algunas jurisdicciones debieron salir a comprar medicamentos por su cuenta. “La provincia ya está comprando porque durante meses no llegaron”, indicó.

Sin embargo, advirtió que esta respuesta es apenas paliativa y no resuelve el problema de fondo. “No puede ser el horizonte de este país que cada provincia tenga su propio sistema de salud según su capacidad”, sostuvo, y alertó sobre el riesgo de una mayor fragmentación del sistema sanitario argentino.

En esa línea, fue contundente: “Vamos a una fragmentación mayor del sistema”. Para Leonardo Caruana, el retiro del Estado nacional no solo debilita la capacidad de respuesta, sino que rompe con el principio de equidad en el acceso a la salud.

El ex secretario de Salud también vinculó esta situación con la falta de planificación estratégica. “Se ha abandonado una mirada hacia el futuro”, afirmó, al señalar que hoy predomina una lógica de gestión de la urgencia por sobre el diseño de políticas de largo plazo.

Esa falta de planificación, explicó, no solo se da a nivel nacional, sino también en provincias y municipios, que se ven obligados a responder sobre la coyuntura sin poder desarrollar estrategias integrales. “Se resuelve el día a día, pero no hay un plan integral en salud”, advirtió.

El impacto de estas decisiones se vuelve aún más crítico en localidades más pequeñas, donde el sistema público es la única alternativa para gran parte de la población. La falta de medicamentos, la sobrecarga de los efectores y la ausencia de previsión generan un escenario cada vez más frágil.

A esto se suma el contexto del debate por la autonomía municipal en la provincia de Santa Fe, que —según planteó Caruana— podría complejizar aún más la situación si no se garantiza un sistema de salud integrado. “Tiene que haber un sistema único, articulado, que garantice que el medicamento sea un bien social”, sostuvo.

Otro de los puntos críticos abordados fue la situación del PAMI, donde también se registran recortes y reconfiguraciones en la prestación de servicios. “Hoy muchos jubilados están decidiendo entre comer o comprar medicamentos”, alertó, al describir el impacto social de estas políticas.

En ese sentido, cuestionó el enfoque del gobierno nacional y advirtió sobre las consecuencias a mediano y largo plazo. “Cuando uno genera dificultades para acceder a medicamentos para enfermedades crónicas, eso también mata, aunque no se vea de forma inmediata”, afirmó.

Para Caruana, el problema de fondo es la retirada del Estado en un contexto donde, por el contrario, debería reforzar su presencia. “En las crisis se necesita más acompañamiento estatal, no menos”, subrayó.

El panorama que describe no es coyuntural, sino estructural. La combinación de recortes, falta de planificación y traslado de responsabilidades configura un escenario donde el acceso a la salud se vuelve cada vez más desigual.

En este contexto, el desafío para los gobiernos locales es enorme: sostener la atención, garantizar medicamentos y evitar el colapso de un sistema que ya funciona al límite. Pero, como advirtió el propio Leonardo Caruana, hay un límite claro: “No pueden hacerlo solos”.