La concejala Carina Cappelletti expuso la situación ambiental que atraviesa la ciudad, detalló las gestiones y acciones impulsadas junto a Juan Carlos Singereisky desde el Concejo Deliberante y reclamó mayor intervención del Estado ante una problemática que afecta la calidad de vida de los vecinos.
La problemática de la polución ambiental y los olores nauseabundos vuelve a ocupar un lugar central en la agenda pública de Pueblo Esther. Así lo expresó la concejala Carina Cappelletti, quien junto a su par Juan Carlos Singereisky integra el bloque “Juntos Pueblo Esther” viene realizando presentaciones, pedidos de informes y gestiones ante distintos organismos provinciales sin obtener, hasta el momento, respuestas de fondo.
La concejala recordó que las denuncias por olores persistentes, principalmente en la zona cercana al arroyo Frías y barrios como Solares del Sur, no son nuevas y que han sido impulsadas históricamente por los propios vecinos. “Esto no empezó ahora ni nunca estuvo quieto. Fueron los vecinos quienes se organizaron, caminaron la zona, sacaron fotos, filmaron desagües clandestinos y llevaron todo al Ministerio de Ambiente y Cambio Climático”, señaló.
Según explicó, ya en los años 2020 y 2021 se abrieron expedientes a partir de presentaciones vecinales ante el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la Provincia. En aquel momento se realizaron inspecciones y se solicitó a algunas industrias que adecuaran sus procesos para dejar de verter efluentes contaminantes. Sin embargo, Carina Cappelletti advirtió que esas intervenciones no tuvieron continuidad. “Se acomodó algo por un tiempo y después no hubo seguimiento”, afirmó.
En 2024, un nuevo grupo de vecinos retomó las denuncias, incorporando antecedentes y nuevos elementos. En ese marco, se solicitó no solo el análisis del agua, sino también del aire, ante la variación e intensidad de los olores detectados. “Había días en que los olores eran distintos, más fuertes, y eso hacía pensar que no se trataba solo de agua”, explicó la concejala.
Carina relató que, si bien personal del Ministerio realizó recorridas y tomó muestras a fines de 2024 y comienzos de 2025, los resultados nunca fueron comunicados oficialmente. “Desde el Concejo presenté pedidos de informes y el Ministerio se negó a responder por escrito. Ofrecían contar algo por teléfono, lo cual no es una respuesta institucional”, sostuvo.
Ante esa falta de información, los vecinos recurrieron a la Defensoría del Pueblo, que solicitó explicaciones al Ejecutivo provincial. La respuesta fue parcial y, según Cappelletti, volvió a carecer de seguimiento efectivo. “Se repite el mismo esquema: se pide adecuación a las industrias, pero no hay control posterior”, remarcó.
La concejala también cuestionó la falta de respuesta a sus propios pedidos formales de audiencia ante el Ministerio. “Fui personalmente, envié mails desde el correo institucional del Concejo, pedí legislación vigente, y no obtuve respuesta. Hay un Ministerio que claramente no está funcionando como debería”, expresó.
En ese contexto, valoró como antecedente relevante la reciente intervención de la Justicia de Faltas en Arroyo Seco, donde se dispuso la clausura preventiva de una industria por vuelcos contaminantes. “Ese caso demuestra que los municipios tienen potestad para actuar cuando hay daño sobre bienes públicos locales, como el aire o el agua”, señaló, y consideró que ese criterio debería poder aplicarse también en Pueblo Esther.
Sin embargo, advirtió que la situación local presenta una dificultad adicional: muchas de las industrias señaladas no están radicadas en la ciudad, sino en localidades vecinas. “La respuesta de que las industrias son de otra ciudad no le sirve al vecino que vive el problema todos los días”, sostuvo.
Desde el bloque que integra junto a Singereisky, anticipó que continuarán insistiendo para que el Municipio asuma un rol más activo. “Esta es una instancia que no da para más. El Estado local tiene que ponerse a la cabeza del reclamo”, afirmó.
Tránsito, Ruta 21 y seguridad vial: un problema que se agrava
Otro de los ejes abordados por la concejala fue la situación del tránsito en Pueblo Esther, especialmente tras la ampliación de la Ruta 21. La concejala advirtió que la obra incrementó notablemente el flujo vehicular y volvió peligrosa la circulación para peatones y ciclistas. “Hoy la ruta es prácticamente intransitable para quienes no van en auto”, señaló.
En ese sentido, recordó que existe una ordenanza aprobada en 2024 que contempla el diseño de corredores seguros con la participación del Consejo de Niños y Niñas de la ciudad, en el marco del programa Ciudad de las Niñas y los Niños. “Esa ordenanza nunca se puso en vigencia. No requiere grandes obras, sino voluntad política y mesas de trabajo”, explicó.
Durante el último tiempo, el bloque lanzó una consulta abierta a la ciudadanía para recopilar propuestas sobre movilidad y seguridad vial. “La gente respondió con muchísimas ideas. Ahora estamos sistematizando todo para volver a llevarlo al Ejecutivo”, adelantó.
Además, remarcó que en temporada de verano la población de Pueblo Esther aumenta considerablemente, lo que agrava los problemas de tránsito. “Más que nunca se necesitan cruces seguros y medidas transitorias hasta que se concreten soluciones definitivas”, afirmó.
Participación ciudadana y acceso a la información
Finalmente, destacó la importancia de garantizar el acceso a la información pública como condición para la participación ciudadana. En ese marco, el bloque viene reclamando que las reuniones de comisión del Concejo Deliberante sean transmitidas en vivo. “La información no es para el ruido ni el bochinche, es para que la gente pueda participar”, sostuvo.
También puso en valor la organización barrial a través de asociaciones vecinales y recordó que existe una ordenanza que habilita la conformación de un Consejo de Vecinales con vínculo institucional con el Ejecutivo. “Cuando hay canales de participación reales, se deja de discutir solo en redes y se empieza a construir ciudad”, concluyó.