Silvio Constantino y su recuerdo de Independiente

En su paso por el programa Garra y Gambeta, Silvio Constantino repasó una etapa muy particular de su carrera vinculada a Independiente de Avellaneda. El exfutbolista recordó su participación en un equipo integrado mayoritariamente por juveniles durante la Supercopa, sus dos clásicos frente a Racing y el partido que marcó el último encuentro de Ricardo Bochini.

La historia de Silvio Constantino en Independiente tiene uno de esos componentes que hacen que el fútbol trascienda los resultados y las estadísticas. Durante su paso por Garra y Gambeta, recordó una etapa de su carrera en la que tuvo la posibilidad de compartir plantel con grandes nombres del fútbol argentino y, al mismo tiempo, de vivir desde adentro dos clásicos de Avellaneda ante Racing. Su participación se produjo en un momento particular de la institución, cuando el entrenador Indio Solari decidió apostar por una gran cantidad de futbolistas de Reserva debido a la participación del equipo en la Supercopa, una competencia que reunía a los ganadores de la Copa Libertadores. Silvio formó parte de aquel grupo de juveniles que tuvo que asumir rápidamente la responsabilidad de jugar partidos de Primera División y afrontar nada menos que un clásico. “El primer partido de esta seguidilla, que se iban a jugar con los suplentes, que éramos nosotros, era el clásico”, recordó.

La decisión de Solari no fue sencilla porque el clásico ante Racing aparecía como el primer compromiso en la que Independiente iba a preservar a buena parte de sus futbolistas habituales. Silvio recordó que la reacción de los hinchas fue inmediata y que incluso el plantel recibió la presión de la barra antes del encuentro. “La barra independiente nos fue a buscar al hotel. Nos fue a apretar”, contó sobre aquel momento, en referencia a la concentración previa al partido. Sin embargo, el temor o la presión previa terminaron transformándose en una experiencia inolvidable para aquellos jóvenes jugadores, porque Independiente logró empatar 2 a 2 después de comenzar ganando y llegar a estar en desventaja. El empate sobre el final generó una reacción completamente diferente en las tribunas y convirtió aquel partido en uno de los recuerdos que Constantino conserva de su paso por el club.

Silvio Constantino recordó que tuvo la posibilidad de disputar dos clásicos frente a Racing durante aquella etapa. En el primero, Independiente comenzó ganando con un gol de Claudio Osterrieth, pero Racing logró dar vuelta el marcador antes de que Mario Lobo estableciera el empate definitivo. El otro encuentro terminó 1 a 1 y quedó asociado a un momento histórico para Independiente porque fue el último partido de Ricardo Bochini antes de su retiro. “Creo que, si no me equivoco, es el último partido de Bochini, después deja de jugar”, recordó durante la entrevista. Aquel encuentro terminó igualado y Silvio pudo formar parte de un período en el que convivió con jugadores que luego quedaron definitivamente ligados a la historia del fútbol argentino.

El recorrido de aquel equipo de juveniles no se limitó a los clásicos. Constantino también recordó que ese mismo grupo consiguió resultados importantes frente a otros equipos del campeonato, entre ellos una victoria ante Gimnasia en La Plata y empates frente a River y Rosario Central. El conjunto dirigido por Solari solamente sufrió, según su recuerdo, una derrota ante Deportivo Español. Para un grupo compuesto mayoritariamente por futbolistas de Reserva, aquellos partidos significaron una oportunidad excepcional de demostrar que podían competir en Primera División. 

El contexto deportivo también estuvo marcado por figuras que hoy forman parte de la historia del fútbol argentino. Constantino recordó nombres como Hugo Villaverde, Rogelio Delgado y Pedro Monzón, además de los futbolistas que integraban aquella camada que buscaba ganarse un lugar. La referencia a esos jugadores permitió reconstruir una época en la que los clásicos tenían una intensidad particular y en la que las diferencias entre las generaciones de futbolistas también se reflejaban en el modo de jugar. Durante la charla surgieron además recuerdos de partidos, goles y protagonistas de aquellos encuentros, en una conversación que permitió recuperar parte de una etapa histórica de Independiente.

El último partido del Bocha

Uno de los recuerdos más significativos de Constantino está relacionado con Ricardo Bochini, máximo ídolo de Independiente y símbolo de una época. El exfutbolista recordó que el empate 1 a 1 frente a Racing estuvo relacionado con el cierre de la carrera del Bocha, en un partido en el que Independiente comenzó ganando con un gol de Martín Ubaldi y posteriormente Racing alcanzó la igualdad mediante un penal. El contexto convirtió aquel encuentro en un momento especial para quienes formaban parte del plantel. Silvio Constantino no solamente estaba viviendo uno de los clásicos más importantes del fútbol argentino, sino que además estaba compartiendo cancha y vestuario con uno de los futbolistas más importantes de la historia de Independiente.

Años después, aquella participación adquirió incluso otra dimensión gracias a la memoria de los hinchas. Constantino contó que una mañana, a partir de un video que habían realizado sobre su pasado en Independiente, recordó que debía existir algún registro que confirmara su participación en aquel plantel de finales de los 80 y comienzos de los 90. Esa búsqueda terminó conectándolo con una historia mucho más curiosa: la de un hincha de Independiente que tenía una camiseta exclusiva realizada para los 100 años de la institución y que buscaba conseguir las firmas de todos los jugadores vinculados a los equipos campeones del club.  Silvio Constantino descubrió que figuraba en los registros de uno de esos planteles porque había firmado planilla en un partido, aunque no había ingresado al campo de juego. 

Un hincha que recorrió kilómetros para encontrarlo

La historia se volvió todavía más particular cuando el propio hincha consiguió localizar a Silvio. El coleccionista había viajado a distintos lugares del país e incluso fuera de Argentina para encontrar a futbolistas que habían formado parte de la historia del club y completar las firmas de aquella camiseta conmemorativa. Cuando logró dar con el exjugador, Constantino le explicó que no podía entregarle la camiseta inmediatamente porque se encontraba trabajando y no tenía previsto viajar a Buenos Aires. Sin embargo, el hincha encontró otra alternativa: decidió ir personalmente hasta su casa para conseguir la firma. “Al otro día tengo dos llamadas perdidas de este flaco. Me dice: estoy en la puerta de tu casa”, contó. Finalmente, ambos compartieron un momento en la casa del exfutbolista, donde firmó la camiseta que aquel hincha había buscado durante tanto tiempo.

Para Silvio, aquella situación terminó siendo una demostración concreta de lo que significa el fútbol para los hinchas. La camiseta no era simplemente un objeto de colección y su firma no representaba únicamente una estadística deportiva: para aquel simpatizante, completar ese recuerdo tenía un valor sentimental enorme. “Esto demuestra lo que es el fútbol para la gente”, reflexionó durante la entrevista. Y fue todavía más allá al hablar de la pasión que existe alrededor de los clubes y de la dificultad que muchas veces tienen los propios futbolistas para dimensionar lo que sus actuaciones significan para quienes los siguen desde las tribunas. “Es algo que es muy fuerte. Es una pasión. Y eso no se explica”, resumió.

La experiencia también permitió a Constantino reflexionar sobre cómo cambió la relación entre futbolistas e hinchas con la aparición de las redes sociales. En aquella época no existían los teléfonos celulares ni las herramientas actuales para seguir la vida cotidiana de los jugadores, por lo que el vínculo se construía principalmente a partir de lo que sucedía dentro de la cancha. El exfutbolista consideró que hoy los jugadores están mucho más expuestos y pueden conocer de manera inmediata las reacciones de los hinchas. Sin embargo, aquella historia de la camiseta le permitió comprobar que, incluso décadas después de un partido, una participación aparentemente pequeña puede adquirir un enorme significado para alguien que siente al club como parte de su propia vida.