Mariano Rueda, el DT que captó a Lorenzo Fernández para Central y hoy lo dirige en CAJU: “Los chicos necesitan jugar, no estar en un club donde no los ponen”

El director técnico de la Reserva de Juventud Unida y dupla de la primera junto a Mauro Cejas pasó por Garra y Gambeta y repasó su carrera: seis años en Rosario Central, el trabajo de captación en ligas del sur provincial y el crecimiento de las juveniles de CAJU. “Antes, contra CAJU era goleada. Hoy son partidos competitivos que tenés que laburar”, sostuvo.

Mariano Rueda es una de esas personas que conoce el fútbol desde adentro. Jugó como arquero —y también de cuatro—, estudió para ser director técnico y trabajó seis años en Rosario Central, donde coordinó una línea de fútbol infantil, formó parte del cuerpo de captación de la Reserva y recorrió las ligas del sur de Santa Fe en busca de talentos. Hoy es el director técnico de la Reserva de Juventud Unida y forma dupla con Mauro Cejas en la primera división de CAJU. En diálogo con Garra y Gambeta, el programa de Radio Enlace, repasó su trayectoria y explicó cómo funciona el trabajo de captación, el crecimiento de las juveniles del club de Pueblo Esther y las dificultades que atraviesa el fútbol formativo en la región.

La Reserva de CAJU viene quinta en la tabla y pelea por clasificar entre los primeros cuatro. “Tenemos dos fechas más que nos pueden posicionar. Esta y Unión, la última, que jugamos de local”, contó Rueda. El partido contra Independiente de Villa, que estaba programado para este martes, se reprogramó para el miércoles a las 18 la Reserva y a las 20 la primera. “Hay que ganar. Siempre”, dijo el entrenador.

Una particularidad de la Reserva de CAJU es que está integrada en gran parte por chicos formados en el club. “Tenemos chicos que ya vienen jugando en Reserva desde el año pasado, que no son muchos, pero se sumaron varios chicos que hemos traído de Rosario también. Y tenemos seis, siete chicos que son titulares de cuarta que forman parte del plantel de Reserva. Casi medio plantel”, detalló Rueda. Esa integración entre divisiones es posible porque las inferiores juegan los sábados y la primera puede hacerlo viernes, sábado, domingo o miércoles, lo que permite que los chicos de cuarta sumen minutos en ambas categorías.

De jugador a formador: el camino de Rueda

Rueda jugó al fútbol, aunque no llegó al profesionalismo. “Jugué, no mucho, pero me dio el gusto de jugar. Aparte lo he estudiado”, contó. Su formación como entrenador comenzó cuando metió a su hijo en el fútbol infantil de Defensores Central, en Rosario. “Siempre uno se mete en el fútbol infantil cuando mete a su hijo. Me empezó a picar el bichito y empecé a estudiar. En ese trajín tuve la suerte de poder entrar en Rosario Central a través de gente conocida”, relató.

En Central, la exigencia fue mayor. “Estando en Central me obligaron a estudiar también. Hice el Director Técnico Nacional en el ICEF, en la Escuela de Educación Física, y después me dijeron que si podía hacer el de AFA lo haga, y también lo hice. Me hicieron estudiar. Hay que poder formarse, cuanto más formado mejor”, sostuvo.

Su paso por el club de Arroyito duró seis años. “En Central inicié todo lo que es baby en Rosarina, entré en un proyecto muy lindo, que era poder entrar en una de las ligas más competitivas de la región, que es a nivel infantil, que es Arditi. Es una liga muy competitiva, donde todo el mundo dice que los jugadores de la zona salen de la Rosarina, y yo tengo mi discrepancia ahí: para mí salen de Arditi. Cuando pasan a Rosarina en juveniles, ya es otra cosa”, explicó.

Rueda describió las particularidades de la liga Arditi, que se juega en cancha de siete y tiene una intensidad especial desde afuera. “Es muy picante. El pibito que está jugando adentro, cuando vos le gritás algo de afuera, automáticamente ni te entiende, porque está tan acostumbrado al bullicio, al quilombo. Se forman con carácter desde ahí. Después vos le podés decir lo que quieras, que el nene queda inmutable”, contó. “No comparto ciertas cosas, he escuchado hasta insultos hacia los chicos. Eso ya es parte de la sociedad que vivimos”, agregó.

El arte de captar talentos

Una de las facetas que Rueda desarrolló en Central fue la captación de jugadores. “Mayormente teníamos un coordinador general que te decía: tal día tenés que ir a tal jornada. Nosotros íbamos a esa jornada a ver y a lo mejor te marcaban algún jugador. Íbamos a ver, anotábamos tips de los chicos, les dábamos puntuaciones. En ese caso trabajábamos con estrellas. Si nos juntábamos los tres, yo decía para mí un jugador cuatro estrellas, vos me decías para mí tres estrellas, y para él cinco estrellas. Y estábamos en un jugador potable para traerlo y para trabajarlo”, explicó.

En ese trabajo, Rueda cuenta una historia que hoy tiene un final feliz en CAJU. “Me dijeron: fíjate que en Gálvez, en General Paz, hay un chico que juega así, así, así. Yo estaba justamente en la liga acá, en la zona de Bisabónar Gálvez. Lo voy a ver. Resulta que el pibe que me marcaron era hijo de un amigo mío. Lo llevo a Central, hablo con los padres. Y el chico este jugó en AFA. Estuvo a punto de debutar en Primera, que no debutó porque lo sacan a Holan. Todo el año pasado él entrenó con la Primera, con Holan, y lo dejaron libre”, relató. Ese chico es Lorenzo Fernández, hoy jugador de CAJU. “Cuando quedó libre, pegó un bajón emocional. La madre me habla y yo justo estaba trabajando acá. Le digo: venite, no te quedes parado. Y bueno, se sumó con nosotros este año”, contó Rueda.

La captación, según el entrenador, se hace cada vez a edades más tempranas. “La captación la hacíamos a partir de los cinco años, pero no te lo llevabas. Lo invitábamos a Central: vos no te vayas de tu club de barrio, tu club de barrio es tu cable a tierra. Pero vení a entrenar con nosotros una o dos veces a la semana, con entrenamientos específicos, con chicos a su altura. Cuando vos tenés muchos chicos al nivel, lo que hacés es subirle el nivel al pibe”, explicó. “Y después, cuando lo invitás a jugar un torneo y sale campeón, lo primero que quiere el nene es irse a Central, a Newell, a donde sea. Quiere jugar donde gana. Entonces vos lo seducís desde ese punto de vista. Le diste la camperita, lo pusiste, y el nene después le vuelve loco al padre: llévame, llévame”, agregó.

El crecimiento de las juveniles de CAJU

Rueda llegó a CAJU a mitad del año pasado. “Hablo con el presidente y me dice: necesitamos un coordinador. Vamos hasta fin de año, lo que fue presentar, intentar competir lo que más se pueda. Eso fue lo que me puse como objetivo”, recordó. Los resultados empezaron a verse. “Terminamos compitiendo. Una de las categorías, la cuarta, termina ganando una final, la copa de plata. Arrancamos el año muy bien en la apertura: salieron campeonas cuarta y quinta en copa de plata. La sexta quedó en cuarta, la séptima en semifinales. No quiero sacarle mérito porque los rivales no eran cualquier rival: uno fue Talleres de Arroyo y el otro fue Empalme Central”, detalló.

El cambio, según Rueda, es notorio. “Vos antes jugabas contra CAJU y cuando CAJU te iba a visitar sabías que por ahí venían justo, a lo mejor le faltaban jugadores, y que el partido lo ganaba irremediablemente. Y cuando venías acá, esta cancha es difícil de jugar, pero ahora no sucede eso. Ahora está siendo competitivo. Vos le podés ganar, pero son partidos competitivos, lo tenés que laburar”, afirmó. Y graficó la evolución: “He visto una categoría que cuando la fui a ver la primera vez le metieron 18 goles. Terminando la clausura fuimos a jugar contra el mismo equipo y le metieron 8. Ya hubo una diferencia. Y este año no hay ninguna que haya perdido por más de 4 goles”.

El DT también se refirió a las dificultades que enfrenta el fútbol juvenil en CAJU, como la inasistencia de algunos jugadores a los partidos. “El año pasado tuve un problema con la quinta: cuatro jugadores que no iban. Toda la semana entrenaban y no iban a jugar. O te mandan mensajes cinco minutos antes de que empiece el partido. No sé por qué pasa esto acá particularmente, pero sigue pasando, no a tan gran escala como el año pasado”, sostuvo.

La crítica al fútbol infantil y la fuga de talentos

Uno de los tramos más interesantes de la charla fue el análisis de Rueda sobre el fútbol infantil y la fuga de chicos hacia otros clubes. “El fútbol infantil es la gallina de los huevos de oro. Vos vas a una jornada de fútbol infantil y ves la canchita chiquita llena de gente. En prejuvenil hay menos y en juvenil hay poca gente. Lo que genera la plata, el ingreso de la entrada, lo que mueve el buffet, es fútbol infantil y prejuvenil”, explicó.

El problema, según Rueda, es que los chicos se van de CAJU a otros clubes y después no juegan. “Hablamos de chicos de 6, 7, 8, 10, 11, 12 años. Se van a Unión, a Talleres, a SAT, y ahí si no pagan la cuota no te van a poner. Te pueden bancar un mes y lo hacen. ¿Qué mejor que hacerlo acá, en tu ciudad, en tu pueblo, en tu club? De 10 pibes que se te van, capaz que uno juega. Van a entrenar, los citan un partido, entran cinco minutos. Y el que entrena quiere jugar. Si vas, entrenás y no jugás nunca, capaz que te tenés que buscar otro lugar donde puedas jugar”, reflexionó.

Rueda contó su propia experiencia con su hijo. “Mi hijo estaba en Central y en un momento me lo plancharon un poquito. Le digo: vamos hijo, vos tenés que jugar. Tenía 10 u 11 años. ¿Qué te va a quedar acá? Si se te tiene que dar, se te va a dar en cualquier lado. Vos necesitás jugar al fútbol, necesitás la competencia. Entrenás toda la semana y el fin de semana no jugás, y el pibe pega el bajón y hasta puede dejar el deporte”, sostuvo.

El entrenador también valoró el trabajo que se hace en las juveniles de CAJU y la apuesta del club por la formación. “Lo que intentamos hacer es darle identidad, un poquito de intensidad a los chicos. Como viven, juegan. Todos sabemos de un pueblo: viven tranquilos, viven en paz. Lo que intentamos es que esa paz quede afuera y que entren con intensidad, con ganas. De paso terminamos compitiendo”, dijo.

Sobre el futuro, Rueda fue cauteloso. “El equipo sigue, el equipo técnico sigue. Eso ya no depende de nosotros. Nosotros agarramos de una forma interina y bueno, nos ofrecieron. Estamos planificando lo que viene”, cerró.