En su columna de política internacional en Enlace de Noticias, la analista Adriana “La Tana” Rossi repasó las tensiones geopolíticas que marcan la agenda mundial. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, el rol de Israel en Medio Oriente, la guerra entre Rusia y Ucrania y la incertidumbre política en Perú fueron algunos de los temas abordados.
El escenario internacional continúa atravesado por conflictos armados, negociaciones diplomáticas complejas y disputas geopolíticas que mantienen en vilo a distintas regiones del mundo. Durante su habitual columna en Enlace de Noticias, la analista internacional Adriana Rossi realizó un recorrido por algunos de los principales focos de tensión global y advirtió sobre la fragilidad de los acuerdos que actualmente intentan evitar nuevas escaladas militares.
Uno de los ejes centrales de su análisis estuvo puesto en las negociaciones que se desarrollan entre Estados Unidos e Irán, un proceso que, según explicó, podría derivar en un acuerdo importante durante los próximos meses, aunque todavía persisten diferencias significativas.
Rossi señaló que existen avances en torno al levantamiento de algunas sanciones económicas y a la reapertura de circuitos comerciales vinculados al petróleo iraní, especialmente a partir de la reactivación del tránsito por el estratégico Estrecho de Hormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo.
Sin embargo, aclaró que las negociaciones aún están lejos de concluir y que los próximos sesenta días serán determinantes para definir si las partes logran consolidar un entendimiento duradero o si el conflicto vuelve a escalar.
“Hay cuestiones que todavía están en discusión y que podrían poner en riesgo el acuerdo. Si no se alcanza una solución, Estados Unidos ya advirtió que podría retomar acciones militares”, explicó durante la columna.
Israel, una pieza clave en las tensiones regionales
Para la analista, uno de los principales obstáculos para alcanzar una estabilidad más duradera en Medio Oriente continúa siendo la situación entre Israel, Irán y el Líbano.
Rossi recordó que el sur del territorio libanés permanece atravesado por una fuerte conflictividad y sostuvo que la presencia militar israelí en esa zona aparece como uno de los puntos más sensibles dentro de las negociaciones regionales.
Según explicó, Irán considera que la situación del Líbano debe formar parte de cualquier acuerdo integral, mientras que el gobierno israelí mantiene una posición más rígida respecto de la presencia de Hezbollah, organización chiita aliada de Teherán.
La especialista remarcó que detrás de estas disputas también existe una competencia estratégica por el liderazgo regional.
“Israel e Irán son dos potencias de peso dentro de Medio Oriente y existe una disputa permanente por la influencia política y militar en la región”, analizó.
En ese contexto, la cuestión nuclear continúa ocupando un lugar central. Rossi recordó que Israel posee capacidad nuclear aunque no forma parte de los mecanismos internacionales de control y limitación que regulan el armamento atómico en otros países.
Los mediadores y la reconstrucción de Irán
La columna también abordó el papel que desempeñan otros actores regionales en las negociaciones.
Pakistán y Qatar aparecen entre los países que intentan facilitar el diálogo entre las partes y contribuir a una eventual estabilización del conflicto. Rossi destacó especialmente el rol que viene desempeñando Qatar como mediador en distintos escenarios de Medio Oriente.
Por otra parte, explicó que uno de los reclamos iraníes está vinculado a la reconstrucción de infraestructuras dañadas durante los enfrentamientos recientes.
Según relató, existen versiones sobre la conformación de grupos inversores internacionales interesados en participar en la recuperación económica del país, particularmente en sectores vinculados a la energía y la producción petrolera.
La guerra entre Rusia y Ucrania y el temor a una expansión
Otro de los focos de preocupación señalados por Rossi fue la continuidad de la guerra entre Rusia y Ucrania.
La analista se refirió a recientes episodios que podrían ampliar el alcance geográfico del conflicto y advirtió sobre los riesgos que implica la participación indirecta de países vecinos.
En particular mencionó situaciones vinculadas a Bielorrusia y destacó que varios gobiernos europeos observan con preocupación la posibilidad de una mayor internacionalización de la guerra.
Rossi explicó que algunos países fronterizos ya comienzan a sufrir consecuencias económicas derivadas del conflicto. Entre ellos mencionó a Letonia, cuyo sector turístico se vio afectado por la cercanía de las operaciones militares y por la constante circulación de drones y equipamiento bélico en la región.
La especialista sostuvo que crecen las presiones diplomáticas para alcanzar algún tipo de acuerdo que permita reducir las tensiones entre Moscú y Kiev, aunque reconoció que por el momento no existen señales claras de una resolución inmediata.
Perú y una elección marcada por la polarización
En el tramo final de la columna, Rossi analizó la situación política de Perú, donde una elección extremadamente ajustada mantiene abierta la disputa por la presidencia.
La analista explicó que la diferencia entre los principales candidatos es mínima y que las autoridades continúan revisando votos y denuncias vinculadas al proceso electoral.
Más allá del resultado final, consideró que el dato más relevante es el nivel de polarización que atraviesa al país.
“La elección muestra una sociedad profundamente dividida. Cualquiera sea el ganador, tendrá el desafío de gobernar en un escenario donde prácticamente la mitad del país piensa distinto”, señaló.
Rossi describió además una fuerte fragmentación territorial del voto, con diferencias marcadas entre regiones urbanas, costeras y andinas, reflejando tensiones políticas y sociales que exceden ampliamente el resultado electoral.
Un mundo atravesado por conflictos que impactan más allá de las fronteras
Al cierre de la columna, la analista recordó que los conflictos internacionales no son fenómenos lejanos ni ajenos a la realidad cotidiana de los argentinos.
Las disputas por recursos estratégicos, las tensiones energéticas, los movimientos de los mercados internacionales y las decisiones de las grandes potencias terminan influyendo sobre la economía global y, en consecuencia, sobre la vida diaria de millones de personas.
En un contexto donde las guerras abiertas conviven con negociaciones diplomáticas todavía inciertas, Rossi consideró que el principal desafío sigue siendo evitar nuevas escaladas y avanzar hacia mecanismos de diálogo que permitan reducir los niveles de confrontación.





